Capítulo 14. Quiero que seamos padres

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Mafer

- ¿Escuchas eso? – pregunta el doctor y asiento –
- ¿Su corazón? – pregunta Helen y sonrío recordando a Ricardo –
- Sí – susurro y Helen aprieta mi mano –
- Es hermoso – susurra y comenzamos a llorar –

Estoy tan feliz de escuchar los latidos de mi bebé, no pensé salir embarazada en estos tiempos y menos cuando Ricardo tiene tres años de edad pero ahora que escucho el corazón de mi bebé, ya quiero que sea sábado y decirle a Fabián, sé que va a estar tan feliz como yo.

Un rato después salimos del consultorio y sonrío feliz, en cuanto a Helen no ha parado de llorar y me rio porque la que debería llorar soy yo, la hormonal soy yo y me rio mientras caminamos hasta el coche. Al llegar nos subimos y me arreglo en mi puesto para ponerme el cinturón de seguridad, Helen enciende el coche y mientras ella sale de la clínica, yo enciendo la radio y va sonando Christian Nodal, así que lo dejo y voy tarareando No te contaron mal mientras Helen maneja.

- ¿Ya llamaste a todos para el sábado? – pregunta Helen y volteo a verla –
- ¡Sí! Ya todo está listo, lo hice ayer – respondo y asiente –
- ¿Preparada? – pregunta y suspiro –
- Después de escuchar a mi bebé, definitivamente sí – respondo emocionada y se ríe – ¿Traerás a Carlota? – pregunto y Helen asiente –
- ¡Claro! No hay motivo para que no – responde y me rio –

Seguimos hablando de la reunión del sábado y también nos reímos, en la radio comienza una canción de Beyoncé y detuvimos la conversación para cantar a todo pulmón, le subo volumen y bailo mientras Helen maneja y se ríe de mis locuras, amo estos momentos con ella y cuando estamos los cuatro más feliz soy.

- ¡Llegamos! – avisa Helen y asiento –
- Gracias chiquita – chillo y se ríe –
- Cuando quieras bebé – dice sonriendo y me acerco a abrazarla –
- Lo más posible es que no nos veamos hasta el sábado, así que te quiero – susurro y se ríe –
- Nos vemos hermosa, te quiero – se despide y asiento –

Me bajo del coche y me subo a la acera, veo a Helen partir y minutos después me doy la vuelta para entrar al bufete, me acerco al ascensor y toco el botón para esperar a que baje. Unos minutos después estoy caminando el piso donde trabajo y voy saludando a un par de colegas, saludo a mi secretaria y entro a mi oficina, dejo mi cartera en el sofá y me quito el abrigo para dejarlo en el perchero, camino hasta mi escritorio y me siento en el sillón, suspiro pesadamente y acaricio mi vientre, sonrío tranquila y finalmente comienzo a trabajar.



Días después…

Dios, estoy tan nerviosa y quiero que todo salga perfecto, una de las cosas que ahora entiendo de mamá son el “María Fernanda no corras”. Aquí ando pidiéndole a Ricardo lo mismo cada cinco minutos, resoplo y vuelvo a la cocina para ver qué todo esté listo.

- Abre Fabián – grito mientras terminó de picar un par de cosas –
- Voy amor – chilla y asiento –

Escucho la voz de Paul y Daniela, sonrío y me lavo las manos para secarlas y finalmente salir de la cocina, sonrío al ver a mis amigos y abro mis brazos para abrazarlos a los dos. Al rato llegan David, Eugenia y Juan Manuel, me rio y me sorprende que Juan siga en Colombia pero decido no preguntar.

Helen llega con Carlota y estoy feliz de verlas aquí, papá y mamá llegan a la hora, un rato después llegan Paola y África con Marijo, las abrazo feliz y entran para saludar al resto, hasta ahora solo faltan mis suegros y mi cuñado, pero como ellos se creen los reyes de Inglaterra no me sorprende que lleguen tarde. Efectivamente dos horas después llegaron mis suegros y minutos después llegó mi cuñado, ya estábamos todos y Ricardo está feliz de que todos sus tíos y abuelos estén aquí.

Causa y Efecto part II Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora