Helen
- No Saura - me quejo y se ríe -
- Pero ¿Por qué no? - pregunta y niego - come Helen - dice ofreciéndome un rollo de sushi -
- Saura lo haces por maldad - digo y niega burlona - mira hasta lo agarraste con los dedos - me quejo y resopla -
- Que gomela - dice y la miro boquiabierta -
- ¿Perdón? - pregunto asombrada -
- Perdonada - responde y finalmente mete a mi boca el rollo de Sushi -
- ¡Saura! - exclamó tapándome la boca y se ríe a carcajadas -
La apunto con el dedo mientras termino de masticar y niego molesta, Saura acerca su mano a la mía y la alejo, me mira boquiabierta y sonrío sarcástica, niega y se hace la loca para entonces seguir almorzando, pero después era yo quien a los minutos estaba buscando su mano y ella la alejaba, me rio negando y me acerco para darle un par de besos en la mejilla hasta que finalmente voltea la cara y nos besamos, al alejarme entrelaza nuestras manos y sonrío victoriosa mientras me siento frente a ella.
Una hora después de almorzar Saura pide la cuenta y allí comenzaba la tercera guerra para saber quien pagaba, total que pagaría Saura. Después de pagar nos pusimos de pie y cada una tomó su cartera para entonces caminar hasta la salida del restaurante, en el camino tomo su mano y la entrelazamos, volteo a verla y sonriendo se acerca para darme un casto beso, Saura me acompaña hasta mi coche y se apoya de la puerta del piloto.
- Gracias por este almuerzo - dice y volteo a verla -
- Siempre que quieras, yo feliz - digo y se ríe para abrazarme -
- Hasta luego - susurra y me alejo -
- Tenemos que hablar - le digo abriendo la puerta y asiente -
- Cuando quieras - responde y asiento -
- Hoy no creo y mañana menos pero ¿después de la boda? - pregunto y Saura se acerca para tomar mis mejillas -
- Me parece muy bien - susurra y me da un casto beso, sonrío embobada -
- Entonces después de la boda - susurro y ella sólo asiente -
- Ten un lindo día - dice despidiéndose de nuevo y asiento -
- Tú también - digo suavemente y asiente para alejarse de la puerta -
Me subo al coche y dejo la cartera a un lado, me pongo el cinturón de seguridad y enciendo el coche, alzo la mirada y toco el claxon, Saura sonríe y se despide con la mano, le lanzo un beso y finalmente doy retroceso para salir del estacionamiento del restaurante, segundos después tomo camino hacía el bufete. En el camino enciendo la radio y va sonando Mírame de frente de Felipe Peláez con Kany García, sonrío pensando en Saura y mi corazón se acelera así que le subo volumen y comienzo a tararearla porque me siento tan feliz de poder creer que tal vez esté es nuestro momento, después de verla ayer con esa mujer me di cuenta que esperar no era opción, la amo y no me veo con nadie más que no sea Saura Silva y menos podría soportar que este con alguien más.
Un rato después me estaciono frente al bufete y apago el coche, me quito el cinturón de seguridad y agarro mis cosas, me bajo del coche y camino sonriendo hasta la entrada del edificio, saludo al vigilante y me adentro para entonces acercarme al ascensor, toco el botón y espero a que baje para que abra sus puertas. Minutos después salgo del ascensor y me acerco a recepción para saludar a Cristina, sonriendo me saluda y sigo hasta mi oficina, hoy todo irradia más felicidad que nunca.
Llego a mi oficina y cuando alzo la mirada me asusto y me quedo inmóvil, mirándola frente a mi escritorio sentada mientras está cruzada de piernas, miro a ambos lados del pasillo y aunque no entiendo nada me adentro para cerrar la puerta, camino lentamente hasta el escritorio donde dejo la cartera junto al maletín y me quito el abrigo, me siento en el sillón y finalmente me quedo mirándola de perfil, minutos después de tanto silencio Carlota voltea a verme muy seria y siento mucho miedo, sus ojos se oscurecen y la mandíbula se ve más marcada, recuerdo que nos tropezamos en el restaurante y suspiro pesadamente.
- ¿Regresaron? - pregunta y niego -
- No, bueno no lo hemos hablado aún - susurro y Carlota asiente para volver la vista a la terraza -
- ¿Nunca la dejaste de amar, cierto? - pregunta y me quedo admirando su perfil -
- Creí que con el tiempo la había supera pero no creo realmente que la haya dejado de amar alguna vez - susurro en respuesta y asiente lentamente -
- ¿Te sientes feliz? - pregunta mientras voltea para mirarme de nuevo y me quedo en silencio -
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Causa y Efecto part II
RomanceHelen Cáceres, una chica que a sus 26 años ya está estable tanto en lo laboral como en lo personal, una novia "Perfecta" todo iba bien y con una boda en puerta. Saura Silva, una mujer que casi todo lo había logrado en la vida, a sus 25 años ya tení...
