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Helen
Hace más de un mes que estoy aquí, que camino esta playa tan hermosa, me detengo y miro el mar en calma, pongo mi mano en la frente por el sol mientras entrecierro los ojos y sonrío al ver aquel azul y hermoso mar que tanta falta me hará. Aquí he llorado, he reído, conocí personas nuevas y muy bonitas, me alcoholice y también pensé demasiado, el mar fue mi mayor refugio en los momentos de tomar decisiones, el mar fue mi compañero, gracias querido mar.
Sigo mi camino por la orilla del mar y tomo la cola de mi vestido para seguir caminando, siento paz al tocar una última vez la arena y sonrío agradecida de tantas noches y tantos días, suspiro pesadamente y me detengo para sentarme en la arena y quedarme viendo las olas caer, sin miedo y con mucha pasividad.
Pienso en todo lo que me traje al llegar y también lo que ahora me llevo, sonrío y suspiro aliviada al saber que ya tengo una decisión, la mejor decisión que jamás pensé tener, ir por mi amor, mi caos hecho mujer. Mi causa. Minutos después me pongo de pie y me doy la vuelta para volver a la habitación.
Vuelvo a mi habitación y dejo la tarjeta en la mesa para entonces ir hasta mis cosas, reviso que todo esté listo y veo en el pasaje la hora que debo salir, 10 de la mañana, leo mientras asiento y alzo la mirada, veo por la puerta corrediza la playa y sonrío en paz. Media hora después salgo de la habitación con mis dos maletas, camino lentamente hasta la recepción y la recepcionista me recibe sonriendo, ya nos hemos conocido y es que de algo tendría que servir estar un mes acá.
- ¿Ya se va? - pregunta y asiento sonriendo -
- Sí, ya es hora de volver a casa - respondo y sonríe -
- Le deseo lo mejor y recuerde, elijase sobre todas las cosas, que sea muy feliz Helen - dice suavemente y asiento -
- Muchas gracias Nazaret - respondo y asiente -
Dejo la tarjeta y también pago el extra de los días de más, me despido de la morena y finalmente tomo mi cartera para ponerla sobre mi hombro, agarro las dos maletas y camino hasta la salida del hostal, al salir el sol me pega de frente y frunzo el ceño, miro a un taxi frente a mí y sonrío aliviada para acercarme.
- ¿Aeropuerto? - pregunta y asiento -
- Gracias - digo y asiente para tomar mis maletas -
Me subo al taxi y le agradezco al taxista de nuevo, vamos hablando en el camino hacía el aeropuerto y nos reímos de algunas anécdotas sobre él y su esposa, sonrío de la ternura y también de lo bonito que se ven sus ojos al hablar sobre su esposa, todos merecemos un amor así de bonito, ¿Habré estado yo así en algún momento con Carlota? Recuerdo que África más de una vez me lo dijo con Saura. Con Saura siempre fue así, dice mi subconsciente y sonrío levemente mientras recuerdo.
Treinta minutos después llegamos al aeropuerto y nos bajamos del coche, el señor se acerca al maletero y baja mis maletas, le agradezco y sonrío cuando me desea un feliz viaje, le pago y le dejo el cambio, me acerco al aeropuerto y me adentro para rápidamente ir a hacer el visaje, unos minutos después estoy esperando el vuelo.
Los minutos fueron pasando y con ellos una hora, me pongo de pie y voy hasta la cafetería para comprarme un café bien cargado, pago y agradezco cuando me lo dan, vuelvo a las sillas de espera y me siento mientras espero, saco mi celular y reviso las redes sociales, sonrío al ver una foto de África con Paola y Marijo, mi bebé está tan grande, pienso mientras veo aquella castaña sonriendo junto a sus madres, suspiro pesadamente y me salgo para entrar ahora a WhatsApp.
"Vuelo para la ciudad de Bogotá, abordar pasillo 2"
Bloqueo el celular y lo guardo en la cartera para tomarla de una mano y el pasaje en la otra mano junto a mi identificación, me pongo de pie y camino hasta el pasillo 2, me acerco a la chica que revisa los boletos y unos minutos después agradezco para ahora abordar el avión. Al subirme busco mi asiento y al llegar a ello, guardo la cartera y me siento al lado de la ventanilla, sonrío cuando una señora de al menos 55 años se sienta a mi lado, volteo a ver hacía la ventanilla y sonrío.
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Causa y Efecto part II
عاطفيّةHelen Cáceres, una chica que a sus 26 años ya está estable tanto en lo laboral como en lo personal, una novia "Perfecta" todo iba bien y con una boda en puerta. Saura Silva, una mujer que casi todo lo había logrado en la vida, a sus 25 años ya tení...
