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Geraldine
- ¡Basta Geraldine Elena Torrini! - me digo molesta y tomo la chamarra -
Me pongo la chamarra y me acerco a la cocina para agarrar las llaves, camino hasta la salida y finalmente salgo para ir hasta el coche, le bajo el seguro y me subo para encenderlo, comienzo a manejar hasta la casa de Rogelio y se me va la valentía de hace segundos, así que enciendo la radio y va sonando Abrázame muy fuerte de Juan Gabriel, comienzo a cantarla mientras trato de pensar solamente en las palabras de Carlota y Helen.
Un rato después llego a casa de Rogelio y me estaciono para apagar el coche, veo el coche del castaño estacionado frente al garaje y sonrío levemente, respiro profundo y me bajo, resoplo y finalmente tomo mi camino hasta la entrada, toco el timbre al llegar y me doy la vuelta para ver la casa de al frente mientras espero a que Rogelio abra.
- ¿Si? - pregunta y me sobresalto para darme la vuelta -
- ¡Me asustaste! - chillo y Rogelio sonríe sorprendido -
Me quedo embelesada al ver su abdomen y aunque trato de recordar el porqué estoy aquí, simplemente no puedo pensar en nada más que no sea ese cuerpo tan bien trabajado, esas pecas en los hombros y un par de lunares, suspiro embelesada.
- ¿Gera que haces aquí? - pregunta y reacciono -
- Yo - susurro sin tener nada en la mente -
Tomo fuerzas y me acerco para pasar mi mano por su nuca, lo atraigo en un beso. Beso que por años me negué, beso que tanto soñé, beso que me daba miedo dar, hasta ahora que estamos aquí y no puedo evitarlo, estoy enamorada de Rogelio Castro y ya estoy cansada de luchar contra la corriente, contra lo que siento, contra él.
Unos minutos después me alejo lentamente y cuando abro los ojos, Rogelio también y se queda muy serio, mi corazón se acelera y siento un nudo en la garganta. ¿Llegué tarde? Se pregunta mi subconsciente mientras veo a Rogelio que no mueve ni un musculo. Me hace una seña y entro a su casa, camino hasta la sala mientras escucho la puerta ser cerrada, detrás de mí sus pasos y me giro a verlo.
- ¿Un trago? - pregunta y asiento -
- Ron - respondo y asiente -
Me pasa por un lado y se acerca al mini bar, en cambio yo me acerco hasta el sofá donde me siento y espero a Rogelio, el silencio me atormenta y unos minutos después se da la vuelta, se acerca y me entrega mi bebida, le agradezco y se sienta a mi lado, se toma de fondo blanco el trago de Whisky y lo escucho carraspear, en cuanto a mi tomo un trago de mi vaso.
- Explícame todo esto, por favor - susurra y dejo el vaso en la mesita frente al sofá -
- Que no puedo más - susurro y voltea a verme -
- Años detrás de ti - susurra y asiento -
- Años siendo un don Juan - digo irónica -
- Perdón - susurra cabizbajo y me acerco a él, tomo su barbilla para que suba la mirada y me mira -
- Hemos sido infantiles - susurro y sus ojos bonitos se cristalizan - Estoy enamorada de ti - digo finalmente - no quiero que beses a otras y tampoco quiero estar con otros, sólo deseo y sueño estar a tu lado Rogelio Castro - me confieso finalmente y Rogelio me mira asombrado -
- Geraldine - susurra y se acerca para abrazarme - no quiero estar con más nadie que no seas tú - dice suavemente y sonrío mientras apoyo mi cara en su pecho -
Nos alejamos y toma mis mejillas, nuestras miradas chocan y sonrío mientras borro una lágrima que quiere correr por su mejilla derecha, lentamente se acerca hasta que finalmente nos besamos, es un beso suave y lento, un beso donde demostramos todo el amor que nos tenemos, mi corazón late tan fuerte, pero no quiero morirme de un infarto en el proceso.
- ¿Dormimos? - pregunta al alejarnos y al pegar nuestras frentes -
- Me parece bien - susurro y asiente -
Me toma de la mano y nos ponemos de pie, me guía hasta las escaleras, seguimos el pasillo en silencio hasta llegar a su habitación, abre la puerta y finalmente entro de primera, cuando hablamos de decoraciones todo en la vida de Rogelio es blanco, azul o negro, no es diferente su habitación con una pintura azul y con una vista pulcra, volteo a verlo y me quito la chamarra.
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Causa y Efecto part II
RomantikHelen Cáceres, una chica que a sus 26 años ya está estable tanto en lo laboral como en lo personal, una novia "Perfecta" todo iba bien y con una boda en puerta. Saura Silva, una mujer que casi todo lo había logrado en la vida, a sus 25 años ya tení...
