Capítulo 35 parte I. ¿Lista?

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Amanda Silva

No puedo creer aún que estoy aquí frente al espejo con un vestido sencillo y blanco, apunto de irme a dar el sí por segunda vez en mi vida. Sonrío y mi corazón se acelera, hace algún tiempo creí que esto no podría pasar de nuevo y aquí estamos, lista para casarme otra vez, suspiro suavemente y vuelvo a sonreír anchamente. Una mano en mi hombro me sobresalta y me doy cuenta de la presencia de mi única verdadera amiga, sonreímos mientras nos miramos desde el espejo, estoy completa en este momento aunque me falte mi nana, sé que donde esté ella esta muy feliz de verme aquí a punto de casarme y siendo tan feliz, vuelvo a prestarle atención a María José.

- Estás preciosa - susurra detrás de mí y asiento -
- Gracias hermana - digo y se ríe -
- Tengo una familia muy bella pero la vida me regaló una hermana preciosa y estoy realmente agradecida - dice Marijo y siento como un nudo en la garganta -
- Yo estoy tan feliz y agradecida de tenerte, de tenerlos a ambos - susurro con la voz quebrada -
- Sé muy feliz Amanda y recuerda que no todos los matrimonios son iguales y que lo que no pudo ser antes, capaz si puede ser ahora - me doy la vuelta y ahora estoy frente a mi amiga -
- Gracias - susurro y la abrazo -
- Te adoro y quiero saber que estás bien, que eres feliz - dice mientras nos abrazamos y asiento para alejarme -
- Soy muy feliz - respondo y asiente sonriendo -
- Lo veo en tus ojos - susurra y asiento -

Me quedo en silencio y asiento lentamente, Marijo se acerca un paso y nos quedamos mirándonos la una a la otra, nunca entenderé esta conexión que ella y yo tenemos, es algo más allá de la amistad y que nunca antes sentí con nadie más, desde que la conocí todo se dio de una manera tan especial y ahora que estamos aquí frente la una a la otra, sé que con nadie más puedo hacerme sentir así de tranquila, en paz y con mucha felicidad, Marijo es increíble y definitivamente es la hermana que no tengo, nos reímos y la abrazo fuerte mientras cierro los ojos y apoyo mi mentón en su hombro.

- Buenas - dicen y abro los ojos para ver a Saura -
- Hija - chillo mientras me alejo de María José -
- Me alegra verlas aquí - dice Saura y miro a Marijo para luego sonreír -
- Bueno yo me voy así que señora sólo venía a decirle que le deseo la mayor de las felicidades y recuerda, ustedes son más fuertes que los problemas, siempre mantengan el respeto, la comprensión y la comunicación - me aconseja mi hermana y sonrío asintiendo -
- Gracias - susurro y la abrazo de nuevo - Te quiero - le susurro al oído -
- Te quiero más - susurra y nos alejamos -

Sigo con la mirada a mi amiga y algo que tengo seguro es que si el amor de nuestras vidas en amistad existe, entonces esa castaña es el amor de mi vida en amistades porque definitivamente dos como ella no voy a encontrar así me vaya al mismísimo polo norte y estoy tan agradecida de tenerla, de que sea testigo de mi felicidad y de mi boda al igual que Alberto, suspiro tranquila y volteo a ver a mi pequeña.

- Estás preciosa - me halaga Saura y me rio -
- Tú ni te imaginas lo bella que estás hija - digo acercándome a mi pequeña -
- Como buena Silva - responde y nos reímos -
- Y yo orgullosa que sea así - digo y asiente sonriendo -
- Nunca me imaginé ser testigo de este momento mamá pero oye estoy muy feliz y orgullosa de verte aquí, con este vestido precioso y apunto de irnos para que des el sí y ser la señora de Müller - dice Saura y asiento al borde de las lágrimas - no llores que se te va a correr el maquillaje y hay una boda por realizar, tu boda mamá - susurra y sonrío asintiendo -
- Gracias - susurro y trago grueso - tampoco me imaginé así, volviéndome a casar pero dicen que no todo en la vida está dicho hasta que nos morimos ¿no? - pregunto y Saura se ríe -
- Me alegra que ahorita la vida diga que eres feliz, que te vas a casar con un buen hombre y que yo estoy muy orgullosa de ti, de la madre maravillosa que eres y de la mujer extraordinaria que eres, sin olvidar que eres la mejor Psicóloga - sonrío y un par de lágrimas finalmente corren por mis mejillas -
- Te amo tanto y quiero que seas tan feliz como lo soy ahora - digo y mi pequeña sólo asiente -
- Lo seré mamá y lo soy, tú tranquila solo prepárate para tu nueva vida junto a Edward - pide mi bebé y asiento -
- Y tú para la vida que vas a tener en Bogotá - digo y Saura asiente -
- Espero que quedarme haya sido la mejor decisión pero no te dejaré sola, porque así como una vez te fuiste a Berlín por mi nana y por mí, hoy me quedo por ti y por ella - susurra y asiento entendiendo a mi hija -
- Sé feliz hija, prométeme que serás feliz - digo y Saura asiente -
- Prométeme que serás la más feliz de todas las mujeres y que en esta nueva vida no vas a repetir patrones, sé que estás lista para un nuevo matrimonio y sobretodo para que pasen el resto de la vida juntos, confío que así será - dice Saura y asiento para abrazarla -
- Te amo hija - susurro -
- Te amo mamá - susurra y nos quedamos en silencio mientras nos abrazamos -

Causa y Efecto part II Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora