-Hoy está siendo un día más aburrido de lo normal...- pensaba la joven Yamanaka.
Y es que, como tal, no había actividad en la tienda. Ya había regado todo lo que había por regar, salvo por la parte que su madre debía de regar, y no había mucha clientela, salvo un par que habían comprado hace algunas horas pero, de ahí en más, nada.
Con ello en mente, la rubia suspiró.
Aunque, de pronto, sintió como sus hombros fueron sostenidos por detras.
-¿Pensando en algo? ¿o quizás en alguien?- preguntó la madre de Ino.
Con un leve sonrojo en sus mejillas, la joven Yamanaka la miró, aunque no pudo evitar que una ligera sonrisa se escapara de sus labios.
-De hecho estaba pensando en que es un día más aburrido de lo normal- respondió.
-Mmm, tienes razón en ello, cariño, podrías salir a buscar a Naruto, así te distraes un momento- comentó.
Y acomodándose sobre el mostrador, Ino colocó su barbilla encima de su palma, mientras su codo servía de soporte.
-Naruto está ocupado con su entrenamiento para las finales- decía, para después suspirar. -Pero no te mentire, mamá... no estaría mal que estuviera aquí- dijo.
Riendo ligeramente, su madre acomodó algunas cosas.
-Yo no me opondría a que pase más tiempo en la tienda, es un chico atento y bastante servicial- dijo.
Sonriendo, Ino miró hacía la madera del mostrador.
-Sí, así es... lo es- comentó.
Tras esas palabras, la mente de Ino comenzó a divagar, recordando la última vez que Naruto había ayudado en la tienda.
Notando eso, la madre de la rubia sonrió, para después darle una pequeña palmada en la espalda.
-Cariño, sé que no hay personas hoy, pero aún así te necesito concentrada- comentó.
Una vez más, el sonrojo en sus mejillas se hizo presente, algo que notó su mamá, quien solo se echó a reír, para después retirarse del mostrador.
-Si que le gusta avergonzarme- pensó, con un rostro de incredulidad.
Pero, en su mente, una serie de recuerdos sobre la última vez que Naruto estuvo en la tienda comenzaron a llegar, aunque se quedó con uno en específico, uno que le hizo recordar la investigación que había comenzado previo a los exámenes chunin.
Aunque, mirando las circunstancias, era mejor investigar por cuenta propia.
-¿Sería prudente preguntarle a Naruto, sin más?- se preguntaba.
De pronto, una figura ingresó a la tienda, y aunque esta última no se había percatado de Ino en el mostrador, la rubia solamente la observó.
Así, y cruzando miradas una vez que la presencia de Ino había sido notada, esta última habló.
-Es una tristeza el que una dama tenga que comprarse flores ella misma, Sakura- decía, en un tono algo burlón.
-¡Yo no estoy...!- se escuchó a la pelirosa, quien suspiró. -Yo no estoy comprando flores para mí, es más, no es asunto tuyo, y afortunadamente no necesito de tu permiso para comprarlas- comentó, mientras continuaba a observar las otras flores que había.
Observandola con incredulidad, Ino miró a Sakura tomar una maceta, y suspirando, la rubia se acercó a ella.
-¿Sabes? el hecho de llevar flores en una maceta hacía una persona en un hospital, es un mensaje de que quieres que esa persona se quede ahí- comentó, mientras sonreía. -Te recomiendo, en este caso, llevar flores cortadas... eso podría ser una mejor idea ¿no crees?- dijo.
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Y Fue Él...
Fiksyen Peminat¿Los sentimientos de una chica son capaces de cambiar con el tiempo? para Ino Yamanaka fue así, a tal grado que "el perdedor" de la clase le quitó ese estigma. ¿Cómo será su relación con Naruto cuando lo conozca más? solo el tiempo lo dirá. (Esta hi...
