Capítulo 04

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Cap. 04

Las palabras de Juliana estaban martirizando a Valentina ¿Cómo se atrevía a decir tal cosa? ¿En qué cabeza cabe que ella podría rechazar a semejante monumento?

- Valentina ahora pasaré este instrumento por el área afectada, esto suele doler un poco en el área más afectada y sí tiene ciertas incomodidades. Le dijo Juliana mientras colocaba y masajeaba con el ultrasonido la rodilla de Valentina, ella se quejó un poco, pero Valentina no era una mujer de quejarse del dolor y mucho menos que los demás la pudieran ver.

- ¿Cuántos minutos tendrás eso en mi rodilla? Dijo con mucho esfuerzo la rubia trataba de aguantar su dolor.

- Si te duele en algún lugar solo dime. Juliana pasaba su mano por la rodilla de la rubia y la comenzó a masajear, bajo por el muslo y la rubia sintió un fuego inicia en su interior. Trago grueso, hasta que sintió dolor y se quejó.

- ¡Ay! Allí me duele. Dijo Valentina

- No tienes que hacerte la fuerte con el dolor, si te duele algo solo déjame saber, porque allí es donde trabajaré más. Expresó Juliana cuando notó que Valentina se hacía la fuerte.

- No soy una llorona, es un dolor leve y nadie me ha visto decaer antes, así que tampoco lo haré ahora. Sí le dices a alguien las veces que me quejo del dolor, te voy a... Mientras Valentina decía fue interrumpida por Juliana quien no permitió que siguiera

- Le dejaré claro algo, soy una persona muy profesional y no ando divulgando el dolor o las situaciones de mis pacientes, necesito saber dónde le duele porque en base a eso debo trabajar y no para juzgarte porque llores o no; solo quiero que salgas recuperada de aquí y creo que es lo que ambas queremos. Dijo un poco más molesta Juliana; Valentina podría golpear a quien se atreviera a hablarle de esa manera, pero no era posible porque cada letra expresada por Juliana le entró en sus sentidos y porque más que quisiera ella tenía razón.

- De acuerdo. Solo quiero confiabilidad y que no salga de aquí.

No dijo nada más y Juliana continuó haciendo los procedimientos que seguían, corriente, magneto. Cada una de las cosas fue difícil para resistir porque sí que eran dolorosas alguno de los procedimientos, pero era necesario para volver a su equipo era lo único que le quedaba.

- Estamos listas Valentina y creo que en dos meses estarás lista. Valentina salió ese día con miles de cosas en su mente como era posible que su pierna haya estado en reposo y ahora le doliera más, aceptaba dentro de sí que su lesión era grande, pero nadie podría saber que sucedía así, ante el mínimo dolor la podrían sacar para siempre del juego.

Después de estar en casa, ver el juego, pasar el día pensando en su realidad. Llegó su representante.

- ¿Cómo te fue? Le preguntó después de tener unos minutos en la casa.

- Digamos que bien, pero sabes que necesito volver a los entrenamientos. Necesito mi rutina diaria. No puedo estar encerrada aquí porque para mí publicidad es mala. Quiero ir a los entrenamientos por lo menos, arregla eso con Castro.

- Valentina vengo de hablar con Castro. Los pronósticos dicen que tú con tu carácter será difícil recuperarte y el público no te quiere, solo aquellos que aman el deporte. Has perdido miles de seguidores por tu mal humor, ya sé que pasaste por muchas cosas, pero Valentina necesitamos hacer algo drástico que te mantenga en las noticias, que sea productivo.

- Haber Omar, no entiendo ¿Cómo que algo? Dijo Valentina extrañada

- Pues algo como extraordinario que haga olvidar al público tu mala racha y tu terrible humor. Algo como un matrimonio. Dijo Omar soltando la jugada maestra que había conversado con Castro

Infierno EncapsuladoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora