Cap. 03
Juliana tenía un deseo profundo por su novia la amaba, quería estar con ella, era una emoción que se despertaba en ella solo de ver a Vanessa y tenerla cerca, pero esto ¿Sería suficiente para la hermosa Juliana? Tener que esperar que su novia tenga ganas y que esté de humor para que ella pueda hacerle el amor, además que no puede exigir más allá de lo cómodo para Vanessa, las fantasías eróticas de ella estaban siendo truncadas, pero bien era cierto que paga Juliana su novia era una mujer amable, dulce, especial y tal vez no son las palabras suficientes para expresar si lo que ella sentía era amor.
- Juliana hoy no estoy de humor, cuando lo este y tu estés de humor lo hacemos. Ya sabes que el sexo no lo es todo en la vida, una relación sana se mantiene de muchos detalles. Además cuando estemos casadas ¿Cómo nos mantendremos? Decía Vanessa, decía Vanessa, quien se levantó y fue hasta la cocina.
- Solo quiero hacerte el amor, eres mi novia, tengo necesidades, me atraes como mi pareja, quiero besarte hasta el cansancio, cuando estemos casadas el que despiertes en mi cama despertara más el deseo en mí, te amo Vanessa, y no le veo lo malo a querer tener sexo contigo.
- Juliana amor, no me gusta que hablemos de esos temas así, ya te he dejado claro y esto lo hemos venido hablando desde hace muchos años amor, las relaciones se basan más allá del sexo, o fíjate porque existen tantas relaciones que acaban rápido. Tú y yo nos amamos y el amor es más fuerte que cualquier cosa.
- Tienes razón vamos a seguir viendo la película. Ya no tendremos acción
Juliana había entendido que debía ser paciente, tal vez con el tiempo Vanessa cambiaria; el amor que sentía por su chica era único. Y ella esperaría por ella el tiempo que fuera necesario. ¿Tal vez no? El tiempo se encargaría de enseñarle a Juliana muchas cosas.
El siguiente día ya le habían dado la mala noticia a Juliana que ella se encargaría de atender de manera personal a Valentina.
Y esta era su situación un poco obstinada por no obtener su noche de placer con su novia y encima tener que atender a la mujer maleducada del día anterior.
- Oscar solo no me pidas esto. Hago lo que sea por ti, pero esto no. No me voy a resistir a contestarle a esa mujer.
- No que eres paz y amor. Expreso Deborah quien estaba presente en la conversación que Oscar y Juliana tenían.
- Tú cállate. Dijo Juliana
- Ya basta a las dos, necesitamos que esa mujer quede conforme o será mi ruina y la de ustedes también, nadie las va a contratar cuando el astro femenino del baloncesto hable de la mala atención, solo ten un poco de paciencia. Es todo Juliana.
- Lo intentare.
- Es todo lo que necesito saber. Expreso Oscar esperanzado que Juliana podría ayudar a rehabilitarse Valentina.
El momento llego a las 8:35 am cuando Valentina llegó al lugar, algo que tenía la jugadora era que podría tener suficiente puntualidad en cuanto a las cosas que se proponía.
- Hola Oscar, veo que ya tienes todo calculado. Dijo la rubia observando de manera desafiante a la mujer de cabello castaño, quien no le esquivo la mirada y fue un golpe en el corazón de ambas, cada una sintió una extraña sensación, esa que cuentan los enamorados, el corazón comenzó a acelerarse, un golpeteo que no entendían ninguna de las dos. La respiración de la castaña comenzó ser más incongruente, y la rubia sentía que lo que saltaba desde su vientre subía hasta su pecho. ¿Qué era esa extraña sensación? Se preguntaba Valentina.
- Un placer mi nombre es Juliana López, estaré ayudándote en tu recuperación. Ven conmigo. Dijo amablemente la castaña
- No quiero ser atendida delante de estas personas, quiero privacidad. Expreso Valentina
- Desde luego tenemos un área donde podemos habilitarla para que estés cómoda.
- Perfecto
Caminaron a un área donde solo estaría la deportista y quien se encargaría de apoyarla.
- Bueno Valentina acuéstate allí y te iré explicando todo lo que te hare y que función tiene cada cosa. Explicaba Juliana, la mujer rubia estaba observando a la chica "Tiene un lindo trasero, tal vez que no haría yo con esta mujer, sin duda es un mujeron, es hermosa, tiene una mirada realmente penetrante, hasta casi me intimida, pero a mí nadie me intimida" Eran los pensamientos de valentina mientras se acostaba en la camilla y juliana se apresuraba a colocar los ungüentos necesarias para luego hacer el primer procedimiento.
- ¿De qué tipo es ese ungüento? Pregunto Valentina
- ¿Eres alérgica a algún compuesto químico? Miro Juliana a Valentina y por alguna razón la mujer le atraía "Es demasiado hermosa, si no fuera prepotente... Ay Juliana deja esos pensamientos"
- No, pero quiero saber cada cosa que me harás, no sea que estés usando productos baratos y me afecten luego mi piel.
- Te aseguro que no es un producto que afectaría tu piel, la uso a diario con mis pacientes y nunca hemos tenido problemas. ¿Puedo seguir?
- Sí. Ese solo sí de Valentina causo en ella rabia, nadie la había dejado sin palabras, era ella quien dejaba sin palabras al resto de las personas.
- Bien, untare este ungüento, no dolerá, solo será para los efectos del calor que te aplicare, con esta lámpara, que no hace ningún tipo de daño. Las manos delicadas de Juliana tomaron la pierna de Valentina la flexiono y comenzó a pasar el ungüento por la pierna suave de la mujer, un frio estremecedor vagó por el cuerpo de Juliana. Ella estaba convencida que tal vez no quería quedar mal con su jefe. Paso sus manos suaves untando el ungüento. A la rubia le gusto el tacto de la castaña. La miro fijamente y miro sus ojos, ojos marrones color café, una mirada brillante, sus labios carnosos; Valentina, quería jugar con fuego, pero descubriría que se podría quemar.
- Me, gustan tus ojos. Dijo Valentina
- He, Gracias. Ahora voy a proceder, a aplicar calor. Quiero que observes no pasa nada en mi piel, esto ayudara a sensibilizar la dureza a causa del trauma en la pierna. Lo colocare en tu pierna por unos minutos. Dijo la castaña, quien identifico un coqueteo de la jugadora, estaba acostumbra a recibir coqueteos, hasta de señoras ya ancianas, pero el caso era diferente, a Juliana le había gustado.
- También tus labios son lindos. La rubia no entendía porque no paraba el coqueteo, pero ya se había embarcado en un capricho y era tener a esa fisiatra, por encima de lo que sea.
- Ahora voy a proceder a mantener esta lámpara en tu pierna derecha por unos minutos. Si te gusta la música, puedo colocar música, tú me dejas saber. Decía Juliana esquivando el coqueteo de la mujer
- Quiero seguir escuchando tu voz, sería mejor y que me mires mientras te hablo.
- Valentina, creo que estás malinterpretado todo, yo soy la fisiatra, tú la paciente. Me gustaría poder conversar amablemente contigo, si me quieres contar de cómo iniciaste en el baloncesto. Trataba la castaña de sacar el cuerpo al coqueteo.
- Voy a ser muy directa, tú eres muy atractiva, me gustas y no me gusta que me estés sacando el cuerpo a las insinuaciones que te estoy diciendo. Si te molestan solo me lo dices igual no... ¡Ay! Me duele, me estás quemando.
- Sí. Te estás quemando literalmente. Pasemos al siguiente método después del calor, viene ahora otro ungüento que no tienes ningún componente químico que te haga daño y con esto que ves aquí ultrasonido ayudará a que la inflamación baje. Y para que sepas Valentina Achaga jugadora estrella de las Vegas Aces yo estoy comprometida y muy feliz con mi novia.
Dijo Juliana quien se dispuso a colocar el ungüento y Valentina no estaba dispuesta a quedarse con el rechazo que una chica simple le hizo.
Nota:
Buenas noches chicas, aprovecho para enviar este nuevo capítulo. Espero como siempre tus miles de comentarios. ❤️❤️🥰🥰🥰
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Infierno Encapsulado
Fiksi PenggemarValentina Achaga un accidente le cambia la vida por completo, pierde a sus padres y sus sueños de jugar para su equipo favorito de baloncesto, la vida también le da un duro golpe y su mejor amiga y novia la traiciona. Su corazón se endurece al punto...
