Cap. 50
Toda madre pasa por el miedo y la incertidumbre de que sus hijos sufran enfermedades, pero para Valentina era todo nuevo. Tomó a la pequeña y después de despertar a su esposa se alistaba para ir a la clínica.
- Valentina ¿Qué haces? Preguntó Juliana un poco preocupada
- Emma tiene fiebre
- Tenemos que medir primero su temperatura, luego ver que tan alta está, darle tratamiento en caso que sea muy alta. No te angusties, no podemos correr con la bebé ante cualquier cosa, los niños se enferman, y pues ella fue vacunada y eso también ocasiona fiebre. Vamos a ver qué tiene ¿ok?
- Este bien. Dijo la madre que segundos antes había discutido cómo cada noche con su pequeña hija. Después de tomarle la temperatura le dieron medicamentos y la princesa parecía que a esa hora había hora de juegos, Juliana se quedó dormida mientras que la otra madre se fue a pasear al bebé por la casa hasta llegar a la habitación de la pequeña, ella comenzó a llorar.
- No me hagas esto. Esta es tu habitación, eres una niña testaruda, a quien salisteis. Vamos está bien ya calma. Vamos a pasear la casa. La rubia comenzó a caminar por las áreas de la casa hasta quedarse en el salón de entretenimiento y allí encender el televisor colocó dibujos animados, pero la Bebé seguía llorando, hasta que Valentina cambió de canal y lo dejó en un partido de juego de Basquetbol. La Bebé hizo silencio sacudió su carita, la rubia se impresionó por la elección de su hija de tan solo cinco meses. Eso hijo que la rubia sonriera y así se quedara dormida junto a su Bebé.
Cinco años después
- Mami no quiero ir a dormir. Decía la pequeña Emma a Juliana quien estaba viendo un partido de baloncesto con su madre Valentina
- Emma prometo que te cuento el resto del partido mañana. Debes ir a dormir. Dijo Valentina
- ¿Puedo dormir con ustedes? Preguntó Emma
- No, además perdiste la apuesta, el equipo anterior perdió. Dijo Valentina
- Bueno mamá. Te amo. Le dio un beso cálido. Las dos rubias vivían discutiendo por los juegos y eran dos niñas. Las dos mujeres de Juliana. La niña no podría dormir con sus madres porque ellas tenían un plan romántico.
Después de ir a dormir a Emma y contarle un cuento Juliana se fue a despedir de ella, pero está antes le dijo
- Mamá ¿Sabes que te amo?
- Lo sé
- Te amo más allá del infinito. Expresó la pequeña
- Y yo a ti. Más que a mi vida. Decía la morena recordando el emotivo momento que siempre tenía con su hermanito.
- Descansa mami. Dijo la pequeña y se quedó dormida.
La familia era feliz con la pequeña, Sebastián habían decidió volver a la casa y era el súper tío, Lucía por fin le había pedido la mano de Aida fue una dura batalla para que Valentina aceptara, pero acepto, los padres de Juliana concentraron su amor en la pequeña Emma que no era nada delicada y parecía tener el ángel de Gabo, era amante de los deportes y al igual de Gabo era especial. Camila tenía cinco años de prisión y no le había ido nada bien. Mientras que la abogada pagó su fianza, pero ya nadie quería darle trabajo. Vanessa salió del closet, pero eso no significó que le fue bien en el amor, no tenía suerte. El equipo de las vegas Aces era el mejor cada vez más con la estrella y Valentina junto a sus grandes amigas Nataly y Xely.
- Señora Achaga tenga usted el honor de pasar a esta habitación, que no se arrepentirá. Dijo Juliana
- Amor quiero saber que me harás esta noche.
- Está noche es nuestra. Dijo Juliana entrando en la primera habitación donde por primera vez hicieron el amor. Comenzaron los besos y las lenguas de ambas tomando el control, cada una sentía una sensación de deseo y de amor. Se despojaron de la ropa
Juliana tomó a su mujer esa noche, tomó su cuello y mirando a su rubia está la levantó en su cuerpo y la llevó a una mesa de castigo que había allí, la bajo y la giró, Juliana meneó su durazno en el centro de la rubia y está le apretó sus pechos saboreando su lóbulo y metiendo su mano en el centro de Juliana, susurrando en su oído - Eres hermosa mi amor. Me enciendes. Me pones a mil. Susurraba y encendía la llama en Juliana, está pasaba su mano por detrás de la nuca de la rubia.
Valentina metió a profundidad el dedo en Juliana y así está gemía tomándose del cuello de Valentina, ambas llenas de pasión y Juliana con los gritos más sensuales de la morena que estaba llegando a su primer orgasmo.
Valentina subió a Juliana en la mesa del castigo. Boca abajo y comenzó a darle unas palmadas en el trasero de Juliana. Para luego comenzar a saborearlo. - Me encantas amor dame más. Expresaba Juliana, quieren le encantaban los juegos que ambas mujeres tenían.
- Pues déjame cabalgar sobre ti. Decía la rubia, quien se montó encima de Juliana y con su centro frotaba el trasero de la morena la rubia se estaba calentando en cada movimiento y en cada frote excitaba a la rubia, llevándola a mil. Hasta que la giro para unir sus centros y así poder frotar sus centros la compas de los movimientos. Los besos y las caricias de ambas eran sublimes.
Una noche las mujeres se encontraban para recargarse de energía pasional. El amor de las dos era único, pasional, íntimo, bonito, perpetúo, sólido y una relación que tenía bases y raíces en la comunicación y el amor.
***
Por más intervención de Juliana sobre la vida de su hija Emma ella no apetecía a vestir faldas o vestidos de princesa, era una niñas que gustaba vestir con pantalones, snickers, playeras, era una niña que usaba su cabello rubio amarrado.
- Renuncio con tu hija, esa niña es tan hermosa y un vestido para el juego de hoy sería único, pero ella con cinco años quiere vestirse sola. ¡Valentina! Ayúdame. Gritaba Juliana en la habitación
- Juliana amor esa niña nunca desde que nació me obedece y ¿Vas a pedir ayuda? Dijo Valentina
- Entonces no irá al partido de esta noche. Dijo Juliana y enseguida la queja de ambas a rubias fue al instante.
- Vamos a resolver esto de manera profesional. Dijo Valentina, ven aquí Emma, no irás con esa ropa definitivamente no, y Juliana la niña no va a lucir así en un juego de básquetbol, es un juego importante para mí, así que ambas elegirán el atuendo perfecto para hacer sentir a mamá cómoda en la jugada de esta noche. Expresó Valentina dejando nuevamente el problema y tal vez agrandando un poco más el problema, ella librándose y así dejando que Juliana y Emma escogiesen juntas un atuendo Perfecto para la ocasión.
Valentina llegó al evento lleno de la prensa, era la campeona de varios títulos, era la estrella del momento, Juliana al lado tomada de la mano de su mujer, Emma emocionada porque estaría con su mamá en la jugada más importante y ver un juego para la pequeña era su sueño.
Antes de comenzar a jugar, Valentina se acercó a Juliana y a Emma
- Las amo. Gane o pierda, sé que tenerlas son mi mayor tesoro, mi mejor regalo. Sonrió y le dio un beso en los labios de Juliana y Emma cerró sus ojos.
- Te amo Valentina mi amor por siempre.
- Nunca olvidaré el primer día que te conocí y dije; esa mujer será mía. Ambas sonrieron y Valentina preparada para dar el mejor salto del sigo.
- Así comienza el juego de esta noche Las Vegas Aces como siempre dando todo en la cancha...
***Fin****
Bueno bebés hasta aquí terminó está historia un abrazo 🥰 espero la hayas disfrutado tanto como yo en cada capítulo
Un abrazo a mis amigas que me leen cada día
Y sí te gustó recomiéndala
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Infierno Encapsulado
FanfictionValentina Achaga un accidente le cambia la vida por completo, pierde a sus padres y sus sueños de jugar para su equipo favorito de baloncesto, la vida también le da un duro golpe y su mejor amiga y novia la traiciona. Su corazón se endurece al punto...
