Cap. 07
Juliana no entendía porque la rubia supiera tanto de su equipo de trabajo y lo que podría hacer en contra para destruir a todos ¿Cómo era posible que el centro estuviera hipotecado? No era nada normal cómo estaba transcurriendo el día para Juliana.
- Siéntate Juliana. Déjame aclarar un par de cosas; tú eres la única que puede salvar el centro, si me ayudas a mí, saldrás beneficiada y ellos no perderán sus trabajos.
- ¿Qué tengo que hacer? Supongo que no es nada honesto. Sabes Valentina no sé con qué tipo de personas te relacionas, pero no haré nada ilegal.
- Y yo no te pediré nada ilegal, bueno viéndolo desde un punto de vista sí, pero si ambas estamos de acuerdo no será ilegal.
- Ya no me confundas más. Adelante dime lo que sea que deba saber.
Valentina sonrió la miro desde su asiento frente a ella, miró el escritorio unos papeles y le dijo.
- Necesito una esposa falsa, que le haga creer a mis seguidores que soy una buena mujer, que cambie, que tengo sentimientos buenos, no entiendo porque piden algo como eso, tan estúpido, pero allí es donde entras tú, te casarías conmigo, solo sería un matrimonio falso, te pagaría una buena suma de dinero y lo único que tendrías que hacer es decirle a todo el mundo incluyendo a tu novia, que me amas y que encontraste a la mujer más interesante del mundo. Nadie puede saber que es falso, te vendrías a vivir conmigo a esta casa, debes firmar un contrato de confiabilidad, tú y yo no tendríamos ningún tipo de contacto, solo ante el público demostraciones de afecto. Juliana se levantó y sonrió.
- Eres perversa con tus juegos, hasta por poco creí la parte que Oscar había hipotecado el centro. Sabes ya saca la cámara escondida, jajaja, mucha risa con tu jueguito.
- No es un juego, ve hoy investiga, pregunta, y evalúa las condiciones; aquí no te faltara nada, tendrás tu pago mensual y el pago mayor que es esta cantidad será en un año que durará este matrimonio. Le dijo mostrándole un monto en un papel.
- ¿Estás hablando enserio? Decía Juliana borrando su sonrisa de su boca.
Miró Valentina a la castaña fijamente a los ojos, colocó sus manos a su cabeza porque algo que la desesperaba era que alguien no entendiera sus planes.
- Juliana, tu no me interesas, me interesa es mi carrera profesional, necesito casarme y tú eres perfecta para el papel. No me quedaré quieta hasta no conseguir lo que quiero en mi carrera profesional.
- De ser esto cierto ¿Por qué quieres hacer esto? ¿Yo que tengo que ver en esto? ¿Por qué a mí? Mil preguntas, hacía la mujer quien realmente no entendía lo que sucedía.
- Porque necesito recuperar seguidores, porque es lo que me mantendrá en la carrera profesional y porque lo voy a disfrutar contigo. Dijo Valentina sonriendo de nuevo
La conversación se extendió mientras Valentina le explicaba a Juliana todo lo que tendría que hacer, Juliana se fue confundida, era una completa locura lo que le estaban pidiendo, pero ella se había ido con la duda encima. La espina que había dejado Valentina sobre Juliana.
Juliana se fue a preguntar si las declaraciones de Valentina eran ciertas, no se había equivocado respecto de varias cosas, era cierto que su hermanito estaba enfermo y ella era quien ayudaba con el tratamiento y también que usaba bragas blancas. ¿Cómo podría saber algo así?
- Oscar no importa quién me lo dijo, solo necesito saber si es cierto. ¿El centro está hipotecado? Pregunto Juliana en la oficina de Oscar, él fue y cerró la puerta pasando seguro.
- Sí, pero debo explicarte el porqué de la situación. Decía Oscar sentándose en su silla.
- Sabes que Paola y yo no hemos podido tener hijos y que lo hemos intentado todo. Nos recomendaron un tratamiento costoso y yo no cuento con esos recursos, así que me tocó hipotecar el centro, sé que podré pagarlo poco a poco y más si la deportista más famosa de las Vegas puede salir hablando bien del centro. No te imaginas la cara de Ilusión de Paola. Decía el hombre quien daba un golpe sin darse cuenta a Juliana, el alma generosa de Juliana y el amor que sentía por la esposa de Oscar la harían reflexionar respecto a la propuesta de Valentina.
- Entiendo, Paola debe estar feliz. Expresó sin mucho ánimo la mujer.
- No entiendo el cómo te enteraste, pero déjame decirte que en un mes nos darán la noticia, que estaremos de encargo. Insistía Oscar sin darse cuenta de toda la situación que estaba experimentando en sus pensamientos la mujer.
Después de certificar que Oscar había hipotecado el centro por algo que alegraría la vida de Paola y la vida de Oscar la hacía pensar que tendría que sentarse a evaluar la petición de Valentina.
Antes de salir del centro vio a Deborah y tantas veces que ha discutido con ella sabía que no podría tampoco ponerla en aprieto
- Deborah ¿Estás metida en deudas de juego? Expresó antes de que la otra mujer subiera a su auto. Esta al oír a Juliana se paralizó
- ¿Por qué preguntas? Dijo preocupada
- Solo quiero confirmar si eso es cierto
- Sí, pero no es tu asunto. A nadie le importa lo que haga o deje de hacer. Dijo la mujer.
- Tienes razón. Es tu problema y debes resolverlo sola. Esta vez grito Juliana y se embarcó en su auto.
"Yo no tengo que pagar por los errores de los demás, no tengo porque salvarles la vida a ellos cuando fueron ellos los que se metieron en ese problema" Eran los pensamientos de Juliana, pero al mismo tiempo recordó que hasta la misma Deborah la ayudo cuando su pequeño hermano estuvo grave. Ellos más que compañeros de trabajo eran sus amigos, y habían estado en sus momentos más importantes. "¿Qué le diré a Vanessa? ¿Cómo haré para recuperarla? ¿Tendré que sacrificar mi gran amor con ella por la vida de mi hermano y mis amigos? Ay, Juliana, estás mal"
Todos los sentimientos encontrados, los recuerdos del pasado habían hecho que Juliana después de una semana viendo a Valentina y viendo a sus amigos, viendo a su novia, sin poder decirle una sola palabra de todo.
Ese día no pudo dormir y ya había tomado una decisión.
- Buenos días, Juliana. Le dijo Aida hermana menor de la deportista y quien le caía muy bien la castaña
- Buenos días, Aida, ayer vi un vídeo de esos que subes y me cuesta creer que tú y esa chica no tengan nada. Sonrió Aida ilusionada con que Lucía estuviera realmente enamorada de ella.
- No, no tenemos nada, pero ella es muy importante en mi vida. Solo no le digas a Valentina porque me envía a un convento o a Londres lejos de Lucía, pero créeme solo somos amigas.
- Es muy linda, hacen muy linda pareja y me da gusto que tengas a alguien en quien apoyarte.
- Lucía es mi mejor amiga y hace que mi mundo giré, pero Juliana ¿Tienes novia? Preguntó Aida repentinamente
Juliana miró a su alrededor y bajo su mirada, la decisión que acababa de tomar incluía exclusividad. Nadie podría saber.
- Digamos que tengo una relación que está a punto de terminar porque no funciona y algo que nació repentinamente. Bueno voy con Valentina que ya se me hace tarde. Juliana arrancó a decirle a Valentina que había tomado.
Al entrar en el gym la mujer rubia estaba allí, esperando por su terapia y por la castaña. Esta mujer sabía ocultar sus sentimientos.
- Hola Juliana
- Hola Valentina
- Supongo que hoy me tienes una respuesta.
- Sí. Dijo Juliana para continuar diciendo después de una pausa - Pero tengo una objeción...
Nota:
Buenas tardes bbs espero estén bien, aquí les dejo este nuevo capítulo de esta gran historia, deja tu comentario y les leeré
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Infierno Encapsulado
FanfictionValentina Achaga un accidente le cambia la vida por completo, pierde a sus padres y sus sueños de jugar para su equipo favorito de baloncesto, la vida también le da un duro golpe y su mejor amiga y novia la traiciona. Su corazón se endurece al punto...
