Cap. 34
Valentina estaba consintiendo en todo sentido a su esposa, no le cocinaba porque la mataría de envenenamiento, pero le llevaba la comida a la habitación no la dejaba salir. El médico recomendó hacer unos análisis a los que Juliana dijo que iría, pero después ya que estaba muy a gusto con su esposa. Valentina tendría que salir de viaje, pero no quería dejar a su esposa.
- Juliana quiero que te vayas conmigo de viaje. Después del juego nos vamos a un viaje de descanso solo nosotras. Decía Valentina mientras estaban reunidas con algunos amigos. Juliana miró los ojos azules que más amaba
- Sí por ti haría lo que sea. Solo quiero que mi gruñona favorita esté bien. Le dio un pequeño beso. Ambas con sus rostros bien cerquita, con la mirada fija cada una en la profundidad de sus ojos. Valentina cuan adolecente enamorada, tomó a su mujer por la cintura, mientras que ella pasó sus manos por el cuello de la rubia. Ambas se olvidaban del mundo, después de atender los compromisos de la rubia, ellas se pertenecían. El amor fluía en las dos mujeres, el sexo fluía también.
- Te amo Juliana. Se fijaron y quedaron viendo a los ojos - ¿Nos vamos? Dijo Valentina mirando a su alrededor. Lleno de grandes estrellas del baloncesto, representantes, amigos del medio, pero a Valentina solo le interesaba su mujer. Estaba completamente enamorada de Juliana, y solo quería correr junto con ella.
- Vamos ya quiero irme contigo. Dijo Juliana besando el cuello de la rubia
- Te llevaré a un lugar especial. Dijo Valentina sonriendo y tomando de la mano a su esposa para así llevarla a un lugar especial. Durante el viaje en el auto, ellas iban en la parte trasera y Antonio era el chofer de esa noche, los besos eran la iniciativa de ese momento que se iba a encender poco a poco. Llegaron a la casa y Juliana miró extrañada a Valentina
- Pensé que iríamos a otro lugar. Decía la morena y Valentina sonreía
- Aquí está ese lugar especial
- ¿No me digas que hay otra habitación de esas ocultas que no conozco? Expreso la morena
- Algo mejor. Dijo abriendo la puerta del carro y tomando la mano de su esposa - Buenas noches Antonio. Dijo Valentina, despidiéndose de su chofer.
- ¿Vamos a un lugar especial? ¿Dónde está?
- Es un área que es especial y solo está reservada para mí. Nadie de la casa puede ingresar a esa área porque es mía. Y solo Martha es quien le da cuidado. Llegaron a la cancha personal de la jugadora, cruzaron la cancha, amabas con sus vestidos de escote, la rubia traía uno negro y la morena uno rojo.
Había unas escaleras y bajaron a un escondite secreto de la jugadora. Luego de bajar encontraron otras escaleras, subieron y por un pasillo continuaron a medida que caminaban se encendían las luces. Al final del pasillo había otras escaleras y subieron aún más.
- Valentina ya me estoy cansando. Expresó la morena.
- Tranquila amor, si quieres te llevo en mis brazos, pero ya llegamos. Subieron y arriba era una terraza cubierta de vidrios polarizados solo se podría ver de dentro hacia fuera y de fuera hacia dentro no se podía ver.
El lugar se podía ver la luna y las estrellas y tenía muebles, un bar, tenía una cama enorme. Valentina tomó una botella de vino del refrigerador - Vamos a... Valentina miró la copa. Recordó los malestares de su esposa y la guardo de nuevo.
- Mi amor ¿Qué pasó? ¿Y la botella?
- No princesa, no debemos. Tú no estás bien del todo y yo mañana tengo entrenamiento, pero no significa que no quiera disfrutar mi lugar secreto contigo. Se le acercó Valentina a Juliana y la tomó en sus brazos, pegó su cuerpo al de ella. Le susurró en los labios - Eres lo mejor que me pasó en la vida.
- Te amo Valentina. Sus labios se rozaron, sus lenguas se tocaban y sus manos viajan suavemente por sus cuerpos. Después de un profundo beso Valentina le susurró
- En esta habitación veníamos mis padres y mis hermanos bien chicos a ver la luna y las estrellas por eso es un lugar sagrado. Después que mis padres murieron sólo yo podía venir. Nadie tenía acceso. Y eres la primera persona en entrar después de ellos y Martha que es la que viene a hacer el aseo.
- Me conmueve, Valentina eso es muy lindo de tu parte, gracias por darme la oportunidad de venir aquí contigo. Juliana tomó el cuello de la rubia y la besó de nuevo. Luego Valentina tomó a su esposa y se acostaron en la cama y boca arriba miraban la luna.
- Me encanta este lugar y me encanta poder estar aquí contigo. Sé que muchas veces la pasas mal mi amor, pero quiero que sepas que estoy contigo. Vamos a poder salir juntas de esto. Juliana miró el cielo. Y por mucho rato se mantuvieron allí, Juliana miraba a su rubia y ella le observaba.
- Eres el cielo más bonito. Dijo Juliana, Valentina giró y se le quedó mirando. Se acercaron y se besaron, el beso comenzó a subir de nivel por segundos, la morena sumergió su lengua dentro de la rubia y pasando sus manos por dentro de su cabellera, sube su beso a su lóbulo y lo besa halando su lóbulo. Susurrándole - Quiero comerte y que me comas al mismo tiempo. Valentina sonrió, porque realmente se entendían en todos los sentidos. Se levantó de la cama para quitarse la ropa y hacerle un show privado a su mujer, cada prenda que se quitaba esta se la lanzaba a Juliana. Eran un volcán de pasión cuando estaban juntas. Juliana intentó quitarse la ropa, pero Valentina se fue a donde ella estaba y le comenzó a besar. Poco a poco a quitarle el vestido, pasó su mano por la abertura de su pecho. Llegando a la entrada de su centro y quitando su vestido. Dejando a Juliana en braga solamente, tomó su pecho con pasión, le tomó con una mano y chupó el que su mano sostenía, para luego succionar, mientras que Juliana emitía sonidos de gemido. La rubia subió y beso a la morena en los labios y le susurró.
- Te amo Juliana y no sabes lo afortunada que soy de tenerte. Te amo. Susurró la rubia en los labios de la morena y bajando por su cuello, clavícula, está bajo por su abdomen, hasta llegar a su centro. Juliana cerró sus piernas en el rostro de Valentina y la atrajo a ella y la recostó.
- Ya te dije que es lo que quiero. Ambas sonrieron y la miraba Juliana con deseo a su mujer. Esta le levanto y la acostó en la cama y Juliana encima de ella la beso y arrodillada se giró y quedando su rostro frente al sexo de valentina y permitiéndole que Valentina, quedara frente al sexo de Juliana. Cada una dándose placer hasta llevarse cada una al éxtasis. Valentina no era fácil de saciar y Juliana era la perfecta en su relación multiorgásmica. sus lenguas frotaban sus clítoris a la perfección, sus manos eran mágicas, ellas se conocían tanto que podían ser ellas mismas.
Valentina le susurro levantándose y tomando a Juliana - Ven que vamos a hacer una amazona oral...
Estas mujeres apenas estaban despertando su hambre sexual, pero lo divertido era que se comprendían y eran la una para la otra...
Nota:
Buenos días, espero estén bien, les envió un saludo de corazón, gracias por siempre estar. "No te desgastes por otras personas, valórate y date siempre a respetar" 🥰🥰🥰
- ¿Quieren el amazonas oral? La lectura 😅😅
Adelanto:
- Gracias Tessa por estar conmigo. Decía Juliana a su mejor amiga.
- ¿Estas segura de esto? Pregunto Tessa
- Amo demasiado a Valentina y por ella soy capaz de todo.
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Infierno Encapsulado
FanfictionValentina Achaga un accidente le cambia la vida por completo, pierde a sus padres y sus sueños de jugar para su equipo favorito de baloncesto, la vida también le da un duro golpe y su mejor amiga y novia la traiciona. Su corazón se endurece al punto...
