Capítulo 28

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Cap. 28

- Valentina no soporto esto en mi pecho. No quiero ver a mi Gabo en un cajón. No puedo. Decía Juliana en un estado crítico.

- Princesa aquí estoy contigo, no te voy a dejar sola. Mírame Juliana, no quiero que te inyecten. Ven conmigo. Decía Valentina Abrazándola y dejando que soltara toda su tristeza, ella también estaba triste. Ella también estaba sufriendo, se había apegado tanto a Gabo y no logró cumplirle todos sus sueños.

- Gabo me dejaste, no te podías ir mi niño. Decía Juliana en los brazos de sus esposa y está la abrazó hasta quedar unos minutos paradas y abrazadas en la habitación. Juliana llorando amargamente la pérdida de su hermanito, habían gastado tanto en sus tratamiento que lo único que tenían para su servicio fúnebre era muy escaso, pero Valentina corrió con todos los gastos, donde Gabo sería velado en un lugar especial para él y para sus familiares.

- No te dejo amor, él siempre permanecerá en tu vida, en tus recuerdos, nunca lo vamos a olvidar. Gabo, se adelantó, debe estar jugando, debe estar corriendo y llenó de energía, ese niño debe estar fuerte y sano. Dijo que se portaría bien.

- Lo extraño Valentina. Dijo la castaña, mientras Valentina logró sentarla y ella a su lado.

- Yo lo sé, y estás en todo tu derecho de extrañarlo, pero no te enojes con él, sabes Gabo quería que ninguno de ustedes sufriera, es inevitable; pero vamos a mantenernos fuertes, llora porque debes hacerlo, grita si sientes la necesidad, tómate el tiempo que sea necesario, era tu Gabo, era tu niño bonito. Estaré contigo en lo que desees hacer, solo no le culpes a Gabo por tener que descansar ante tanto sufrimiento, a veces es necesario soltar, no podemos culpar a nadie, solo es algo qué pasó.

- No me dejes Valentina, te necesito mucho, llegaste a mi vida en el momento preciso. Te amo. Dijo la castaña y reclinó su cabeza sobre las piernas de su esposa. Está acarició sus cabellos, mientras esta lloraba sin consuelo.

***

La familia fue hasta el lugar donde estaría el pequeño Gabo dormido, con una sonrisa. Su mamá decía que estaba durmiendo. Mariano solo lloraba desconsoladamente.

Familiares, amigos de la familia y amigos de Gabo llegaron para darle el último adiós, también sus antiguas maestras, el equipo de básquetbol llegó para honrar su memoria y porque uno de los deseos de Gabo estaba relacionado con el baloncesto.

También hicieron acto de presencia personas como
Vanessa quien llegaría para derrumbar el matrimonio feliz de las mujeres. Sin saber una de la otra la mentira que cada una albergaba, Vanessa se acercó a Juliana para demostrar sus más sinceros lamentos por la partida del pequeño. Valentina había salido a buscar un café para su esposa.

- Hola Juliana. Dijo Vanessa y se fundieron en un abrazo. Juliana sentía un arrepentimiento por haberle dañado. Haberla dejado por un trato y haberse enamorado de la rubia.

- Gracias por venir. Respondió Juliana

- ¿Cómo no iba a venir? Eres demasiado importante en mi vida, si no fuera por tu repentino enamoramiento por esa jugadora, yo sería la que estaría a tu lado.

- Vanessa no es el momento de hablar de esto, no te hice bien, pero ahora estoy mal, mi hermano acaba de...

- Mi esposa no está en condiciones para aguantar tus reclamos. Creo que debería irse o dejar a mi esposa tranquila. Decía Valentina quien llegó

- Tiene razón, solo porque no es el momento. Solo vine a darte mis condolencias. Decía Vanessa

- Gracias, agradezco que estés aquí. Expresó Juliana, mientras Valentina le daba el café que le había conseguido y abrazando su espalda, Vanessa se iría, sin saber que ese encuentro dejaría una incomodidad en Juliana.

Valentina sería el apoyo de Juliana en su momento tan difícil, la gente llegaba, todos mostraban su apoyo en el momento de dolor, pero Juliana solo quería tener la cercanía de su esposa, no quería que la dejara sola. Así fue como pasó ese día y llegó el momento de llevar a Gabo a su último hogar, donde habitaría su cuerpo por la eternidad, pero por siempre estaría en los corazones de los que le amaron.

Valentina había decidido cumplir uno de los deseos de Gabo, era ser llevado antes de llevarlo al cementerio a una cancha de básquetbol y que Valentina encestaría el balón en su honor. Así mismo lo hicieron y todos los jugadores, director técnico, entrenadores, familiares estuvieron en ese momento y Valentina con Gabo en medio, tomó el balón y antes pasó su mano por la vidrio que separaba el cuerpo de niño del oxígeno de esta tierra.

- Te dije que no soy perfecta, pero cuidaré de tu hermana como a mi propia vida, la ayudaré y lo amaré, sabes no me dijiste cómo hacer para que no me doliera a mí. Dondequiera que estés se feliz fuiste un niño increíble y esto va por ti, desde hoy todos mis puntos serán para ti Gabo. Valentina tomó el balón en sus manos y encestó. Nadie aplaudió, solo las lágrimas fueron el reflejo del dolor que allí se estaba viviendo.

Un acto que era honroso para Gab0 y doloroso para la familia, fue despedido y honrado, Juliana no podía soportar el hecho que nunca más vería ese rostro, nunca más vería esa sonrisa, pero le tocaría soltar y seguir adelante. Las horas después del último adiós comenzaron a pasar, un vacío se sentía en el hogar al regresar, los días y ese sentimiento no mejoraba, pasó un mes y Juliana seguía despertando de madrugada para llorar en silencio, pero Valentina estaba allí para ella, la abrazaba de cucharita o muchas veces la cabeza de Juliana reposaba sobre Valentina así era que descansaba.

2 meses después

Juliana poco a poco se recuperaba, los padres de Juliana regresaron a su casa, querían y era su deseo estar allá. No querían estar en casa de Valentina, pero ella estaba al pendiente de sus suegros cómo se lo prometió a Gabo, le tocaba entrenamiento, juegos amistosos, porque la temporada comenzaría.

Los pensamientos de Juliana la llevaron a tener una conversación con Vanessa "Debo pedirle perdón por todo el daño que le hice, dejarla por Valentina y todo lo que hice no es justo para ella. Al menos merece una disculpa de mi parte" Pensaba Juliana antes de salir a caerle de sorpresa a Vanessa en la librería donde ella trabajaba. La sorpresa fue que al llegar la vio darle un beso a un chico.

Juliana entró al establecimiento, porque no entendía desde cuándo Vanessa tendría una nueva relación. "Está bien que la tenga, es lo mejor" Pero para Juliana no era suficiente así que iba a disculparse y tal vez conocer al nuevo amor de Vanessa.

- Buenos días. Dijo Juliana a Vanessa, a esta se le vino el mundo encima, fue descubierta por Juliana o al menos eso pensó.

- ¡Juliana! Con nervios dijo la joven

- ¿Juliana? ¿Tu ex compañera de casa? Dijo el apuesto chico que segundos había besado a Vanessa, Juliana se dijo a sí misma "¿Ex compañera de cuarto?"

- Sí yo misma y tú eres el novio de Vanessa. Dice Juliana, mientras que Vanessa solo pensó que esto estaba de cabeza

- ¿Novios? Ya nuestra relación con más de 8 años podríamos decirle que somos más que eso, pero mi prometida y yo pronto seremos un matrimonio feliz, pero de alguna manera sí, aun somos novios. Dijo el sonriente novio de Vanessa la que borró una sonrisa del rostro de Juliana

Nota:

- Buenos días señoritas, espero tengan un feliz inicio de semana. Se les quiere un montón y gracias por leerme. Saludos a aquellas que escriben sus impresiones de la historia me hacen el día. Un abrazo, por cierto les dije es drama tras drama

Infierno EncapsuladoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora