Epílogo
La familia era lo más importante para Valentina, su hija Emma era toda una hermosura, amaba el deporte como Valentina, era prácticamente su mini versión, rebelde, deportista, dulce, rubia, ojos azules y desde ya era quien decidía por su vestir.
La rubia había tenido un día difícil, una carta llegó sin remitente y era una amenaza de parte de Camila dos semanas atrás, decía que pronto saldría, ella sabía que se trataba de Camila, esa mujer no se había cansado de amargar la vida, hay personas que nunca se cansan.
Vanessa por su lado había vivido varías decepciones amorosas y fue cuando decidió hacer un estrepitoso escándalo en frente de una evento importante del nuevo centro de rehabilitación que habían formado Valentina y Juliana en honor a Gabo. Los padres de Juliana ayudaban en el centro de rehabilitación porque sentían que allí estaba la presencia del pequeño. Además que se desvivían por la princesa Emma que tenía su lado consentido, ellos se mudaron después de haber rechazado la oferta miles de veces a la llegada de Emma todo cambio y su centro de atención era la chiquita, en cuanto a Vanessa solo consiguió el desprecio de Juliana aún más porque no solo la hizo perder el tiempo, sino que también se hacía la víctima.
Por su parte Aida y Lucia estaban en preparativos de la boda porque después de graduarse y ambas ser doctoras, ya Lucia era más del agrado de Valentina porque le había demostrado ser la persona correcta para su hermana.
- Valentina ¿Sentiste miedo? Preguntó Aida en ataque de ansiedad por la boda
- Hermanita es normal que sientas eso, pero también debes sentir felicidad por el paso que estás dando. Si eso no está acompañado allí si debes preocuparte.
- Lu es la mujer más increíble y maravillosa y no imagino una vida sin ella, pero no quiero pensar que no estemos preparadas para algo así.
- Nunca se está totalmente preparado, solo tienes que estar segura que ella es la mujer de tu vida y lo demás es paso a paso, un día a la vez, te descubres como mujer y descubres el ser maravilloso que está a tu lado enseñándote que la vida es bonita desde el punto de vista que lo veas. Valentina se levantó del sillón donde estaba viendo a su mujer y su hija nadar y sonrió. Ese par es mi vida entera y no necesito nada más que entender, para saber que cuando estás con la mujer correcta todos los días es un aprendizaje y quieres estar con ella todos los días.
Miró a su hermana y ambas sonrieron. Valentina se metió a la piscina y buscó a su hija, la lanzaba y ella gritaba
- Mamita ayúdame de mamá. Gritaba la pequeña rubia quien disfrutaba de sus madres. Juliana se acercó y pasó sus manos por la cintura de la rubia y le susurró
- Te dejaré sin comida esta noche. Valentina inmediatamente se paralizó
- No juegues sucio bebé, con eso no se juega. Expresó Valentina lanzando a Emma de nuevo y acercándose a Juliana, pasó sus manos por su cintura y la pegó a su cuerpo. Sus rostros cercanos el aliento se podía sentir en ambas. Juliana mordía su labio para provocar a Valentina y está tomó y besó sus labios.
- Mami dejen de hacer eso, qué asco, hoy dormiré con ustedes. Dijo la pequeña rubia que se tapaba los ojos y retaba a sus madres
- No seas así o te perseguiré. Dijo la jugadora persiguiendo a su princesa. Mientras Juliana no podía pedir más, a su lado estaba todo lo que ella necesitaba. Su mujer y su hija.
***
Disfrutar de sus mujeres era lo más bonito que le había pasado, llevar a Emma a la escuela de ballet fue un fracaso, la niña no soportaba tener un traje de ballet encima, pero si le gustaba bailar así que la llevo a una escuela de baile menos ortodoxa y más abierta a otros ritmos, la niñas desde aquella noche amaba el deporte y admiraba a su madre, tal parecía que el espíritu de Gabo rondaba en la casa. La niña tenía clases de español, francés, italiano y un poco de mandarín, era algo que la niña tenía una cierta capacidad para aprender idiomas y más a la edad que tiene pues los niños son una esponja todo lo absorben. Tenía su lado dulce con sus abuelos, era el tesoro más importante de las mujeres, su niña, el tener otro bebé era algo en discusión entre las esposas, ya que no se ponían de acuerdo al respecto, Valentina no quería dejar la oportunidad de su vida, Juliana corría un gran riesgo y Valentina no quería correr ese riesgo con su esposa.
- Emma no corras, hija ten cuidado. Juliana como toda madre protectora le decía a su pequeña rubia, a quien cada vez que podía la llenaba de besos. Emma era una niña muy inteligente ella resaltaba en el kindergarten era aplicada, ayudaba a otros niños, solo que tenía un estilo muy particular de hacerlo, intimidando a los otros pequeños. Por su manera ruda de decir las cosas.
La pequeña se detuvo antes de ingresar al colegio y se giró a ver a su madre quien venía con una disposición de llenar de besos a su princesa.
- Dime mamita.
- Mi beso de despedida princesa. La niña sonrió y extendió sus bracitos, la castaña llenó de besos y esta de la misma forma.
- Mamita te amo hasta el infinito. Dijo la pequeña besando a su mamá.
- Quiero que sepas que yo te amo más, de aquí a la luna ida y vuelta. Replico la castaña.
- Me gastaste por hoy. Te amo mami
- Te amo princesa, por favor hija no te pelees con nadie. Solo respira antes de pelear con alguien. La mejor manera de resolver siempre es hablando o llamando a la maestra.
- Si mamita. Te amo ya me voy, te amoooo. Decía la pequeña niña gritando mientras iba a su clase. Su madre sonrió. Camino como cada mañana de regreso a su vehículo, era custodiado por un par de guardaespaldas. Se sentó en el vehículo y miro la escuela, sonrió y recordó los tiempos pasados. El día que conoció a Valentina, cuando la odio, jamás imaginó que sería la esposa de ella, que ella sería la mujer de su vida. Así que tomo el teléfono celular y le llamo.
- ¡Mi amor! ¿Estás bien? Respondió del otro lado de la línea la rubia, quien estaba llegando a darse una ducha después de sus ejercicios matutinos.
- Si amor, solo quería escuchar tu voz. Quiero que verte ahora mismo ¿Puedo desayunar con mi esposa?
- Eso me suena a insinuación. Decía la rubia quien ya estaba lista para ducharse.
- Sí, es coqueteo. Quiero que desayunemos tú y yo. Vamos a un restaurante, ya te paso la dirección. Te espero allí amor.
La mujer llego al restaurante, después de comprar un ramo de tulipanes, la mujer esperaba a su esposa en el restaurante. Cuando vio ingresar a su esposa despampanante, era de día y aun así se veía tan impactante, el lugar desaparecía al conectar sus miradas, eran fuego y gasolina una sola mirada hacia desconectarlas del mundo, solo existían ellas.
Valentina llegó y besó a su esposa en los labios, Juliana se prendió de su cuello y no la soltó por unos segundos. Solo prendida de sus labios, un beso que duró un par de segundos. Esta le susurró con el calor de sus labios
- Te escogería una y mil veces más, eres mi mejor elección, el mejor contrato que firme, mi persona favorita en el mundo entero. Gracias por escogerme a mí para vivir a tu lado. Soltó aquella castaña dejando que cada palabra enamorara más a su princesa.
- Te amo Juliana y no me voy a arrepentir por un par de discusiones de ser tú esposa. Eres mi mejor regalo. Un nuevo beso las envolvió, dejando a los presentes curiosos observando a un par de hermosas mujeres besarse con tanto amor y tanta pasión. Juliana le entregó un ramo de flores los hermosos tulipanes y en ellos había una nota.
Las mujeres disfrutaron un rico desayuno, hablaron de tantas cosas, algunos de los puntos fue estar de acuerdo con todo lo que como pareja les genere, disfrutaron entre risas recordando las aventuras de su princesa hasta que Juliana le dijo a su esposa, mientras Juliana degustaba de un tiramisú.
- Deberías leer la nota o se la doy a Marta para que la lea...
Valentina tomó la nota y miró a Juliana riendo, porque sabía que Juliana y ella siempre tenían juegos calientes entre ellas que avivaban la relación.
"Nunca olvidaré que fuiste tú quien me hizo conocer el cielo, que cuando descendí al infierno allí fuiste por mí y nunca olvidaré que la mejor manera de vivir día a día es ver tu sonrisa y la de mi princesa, una y mil veces más quiero estar contigo"
Post data: También una y mil veces quiero hacer contigo el Amazonas oral solo contigo es placentero y romántico al mismo tiempo.
Fin
Chicas este es el fin total, jajaja un abrazo 🫂 se les quiere ♥️♥️🌻🌻 las voy a extrañar.
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Infierno Encapsulado
FanficValentina Achaga un accidente le cambia la vida por completo, pierde a sus padres y sus sueños de jugar para su equipo favorito de baloncesto, la vida también le da un duro golpe y su mejor amiga y novia la traiciona. Su corazón se endurece al punto...
