Capítulo 35

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Cap. 35

El amor estaba a flor de piel las amantes querían disfrutar del sexo multiorgásmico. Las mujeres se disfrutaban, la una a la otra, pero Valentina quería comerse a Juliana. Le susurró al oído después de besar el lóbulo y morderlo le dijo lo que tenía que hacer. Valentina se acostó en la cama y Juliana se colocó como si estuviera montando a caballo, pero colocando su sexo sobre la boca de Valentina para que la rubia que estando tumbada boca a arriba, comenzará a realizarle un cunnilingus con toda lo majestuoso que movía su lengua y comodidad del mundo. Valentina introducía su lengua, chupaba y mordía el clítoris y los labios inferiores a la morena están cabalgando sobre la boca de la rubia, estaba toda mojada. Las manos de Valentina apretaban las posaderas de su mujer y sus partes bajas sentían también el placer, de ver a Juliana sobre ella y cabalgando, esta se sostuvo sobre la cabecera de la cama para moverse más.

- ¡Val! Me encantas. Cógeme, hazlo más fuerte. Sí. Me encanta como me la chupas. Cada palabra de Juliana era una chispa en un bosque seco, era un volcán a punto de erupción. Su lengua succionaba más rápido y sus labios succionaban con más devoción, con mucha hambre de la mujer cabalgando encima de ella. Valentina apretaba las posaderas y encajaba sus pocas uñas en ellos hasta que el calor desde dentro de Juliana a punto de ebullición se disparó contrayendo sus paredes y entrecerrando sus piernas gimiendo encima - Ha, ha, ha. Valentina comenzó a limpiar con su lengua y saborear el fluido de su mujer.

Esta se fue bajando y se subió encima de Valentina - Estas demasiada rica mi amor. Me encanta devorarte. Mi postrecito dijo la rubia. Saboreando sus labios. Juliana se lamió los labios y comenzó a introducir su boca en los pechos de Valentina. Para satisfacer a su rubia, ella amaba cada parte del cuerpo de Juliana desde sus cabellos hasta sus uñas. Juliana subió y besó a Valentina, Valentina tendida encima con ese centro más que mojado, con ese corazón alborotado, con esa sensación de fuego, el infierno estaba ardiendo y ellas se estaban quemando dentro de él.

- Me voy a meter dentro de ti, decía Juliana, ahora succionando el abdomen, bajando, y sonriendo al ver el coño mojado de su mujer. Lo lame, pero sube ya estaba tan mojada que Juliana metió dos dedos inmediatamente

- ¿Qué mierda es esta? No puedo... ¡Ha! Mierda Juliana me... Suspira la rubia - ¡Ha! Es demasiado delicioso. Esta le susurró al subir su rostro mientras la penetraba con sus dedos.

- Eres mía Valentina mía y solo mía. Decía mientras la penetraba y le metía dos dedos con fuerza mientras está se retorcía y gemía. Hasta llevar a Valentina hasta el máximo placer. Una noche que Valentina y Juliana recordarían por siempre. Se amaban con locura, se deseaban con pasión, se querían abrazar, comer, coger, querían estar siempre la una para la otra. No es sencillo encontrar a la pareja ideal, pero ellas se habían encontrado, almas gemelas. Almas llenas de amor, de deseo y sobre todo protección.

La mañana la morena se levantó y con los brazos de su rubia. Miraba a su mujer, miraba a su rubia, era una sensación difícil de interpretar un cuerpo agotado por el exceso de ejercicio, pero con un ánimo celestial.

La miró, se acercó y le besó. Valentina dormida solo se movió - Te amo Valentina eres mi todo. No sé qué hacer sin ti. Eres el amor de mi vida. Le dio otro beso en la comisura de sus labios y con su cuerpo desnudo se levantó al baño tomó una toalla que había y se sentó en baño. Después fue a lavar sus manos y miró el lava manos habían unas gotas de sangre.

- Ay no de nuevo. Se miró al espejo estaba llena de sangre.

- ¿Amor estás allí? Pregunto Valentina del lado de afuera. Juliana tomó rápidamente papel y limpio la sangre, de su nariz y luego se lava manos.

- Ya salgo amor. Respondió Juliana

- Bebé conocemos cada parte de nosotras mi princesa - Déjame entrar me urge. Juliana limpio el lava manos de nuevo y decidió entrar a la ducha.

- Entra amor. Grito y Valentina se metió en el baño. Se sentó, luego se levantó y se lavó las manos. Miró el vidrio que las separaba y veía la silueta de su esposa.

- ¿Puedo entrar amor? Pregunto la rubia mientras la morena quería que la rubia no notara la sangre miró abajo y ya no había rastro.

- Sí y ya sabes que siempre puedes. La rubia entró en la ducha y luego de despertar con un rico baño y amenizado baño. La morena no quería que Valentina se preocúpese.

Fueron a desayunar con la familia, ellas súper enamoradas. Valentina tenía un viaje pendiente, y Juliana decidió ir junto a ella.

- ¿Irás conmigo? Pregunto la rubia a la morena después que ambas desayunaron

- Sí. Quiero ir contigo y por fin tener nuestra luna de miel. Es lo que más quiero. Valentina sonrió porque tenía tantas cosas preparadas para su chica.

- Excelente amor, yo después de la práctica, iré con Omar a hacer unas diligencias con eso y usted vaya con mis suegros que después me dicen que es mi culpa.

Valentina solo quería una cosa amar a Juliana por encima de cualquier obstáculo y nadie se iba a interponer. Después de despedirse mil veces en el auto, Juliana le daba mil besos a Valentina y no la soltaba para que se fuera a su práctica.

Hasta que por fin las enamoradas se despegaron, Valentina fue a su práctica y sin saber que encontraría en el lugar a Camila.

- ¡Maldita Camila! Murmullo Valentina. Camino al área de los vestidores y antes que ingresara Camila le habló

- Valentina tenemos que hablar. Es importante que sepas algo.

- Vete a la mierda, quiero que olvides que me conoces porque yo olvidé que existes. Desaparece de mi vida. Ya me tienes harta. Levantó la voz Valentina la dulce Valentina desapareció en segundos.

- Quiero que sepas que siempre te amé. Lo que sucedió en el pasado fue un error.

- ¿Un error? Mis padres y mi hermana están muertos y solo fue un error. Eres la peor desgracia de mi familia así que vete a la mierda.

- Debo confesarte algo. Gritó y Valentina la tomó de un brazo.

- No me interesa que me vayas a decir. Por mi desaparece. ¡SEGURIDAD! grito Valentina

- Nos veremos Valentina porque debes saber... Grito la mujer quien sacó del lugar privado.

- Que sea la última vez que dejen entrar a esa mujer a un entrenamiento. Dijo al equipo de trabajo.

Después de ese desafortunado evento Valentina se fue con Omar para los pendientes de último momento

Mientras que Juliana fue a casa de sus padres como cada día.

- Juli mi niña hermosa. Dijo el Papa de Juliana

- Papá ¿Cómo vas? Dijo la hija

- Bueno hija tú mamá está de mejor humor hoy eso me da gusto.

- Quiero que mamá esté bien. Dijo Juliana

- Dale su tiempo ella lo va a lograr. Ya verás, ella es fuerte. Mami saldrá de esto. Y dime ¿Tú y tu esposa?

- Estamos bien, de maravilla. Mi esposa es increíble papá. La amo como nunca sentí que amaría y ella me ama y me cuida y haría lo que sea por mí.

- Lo sé, se les ve en los ojos a cada una el amor que se sienten. Vamos a tomarnos algo que mientras tú me cuentas tu mamá baja...

Padre e hija conversaban del amor inmensurable que tenían el uno al otro y mientras esperaban que la madre aun en luto bajaba a hablar por su otra hija.

Nota:

Buenassss noches, espero estén bien bebecitas y si lo estaban pues aquí las dejaré mal con este capítulo 🥵🥵🥵🥵

Se viene más fuego 🔥 🥵🥵🥵🔥🔥🔥

Infierno EncapsuladoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora