Capítulo 41

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Cap. 41

- No logró entender que sucedió, pero voy a valorar cada segundo de nuestra vida junta. Dijo Juliana sentada en las piernas de su esposa mientras toman un café en el jardín.

- Yo le agradezco a la vida, a Gabo, al universo a quien sea que te devolvió la vida. Eres el amor más hermoso. Mi princesa. Amor, te quería preguntar algo.

- Dime. Juliana admiraba el hermoso paisaje y no se esperaba lo que su esposa le propondría

- Me dijiste que sí te casarías de nuevo conmigo y está vez sería de verdad. Pregunto la rubia

Juliana giró su cabeza. Sus ojos brillaron, ella estaba emocionada porque su esposa le había pedido casarse, pero ahora ellas dos sabían que su primer matrimonio no era real, pero ellas se aman y después de todo lo que habían pasado decidieron reafirmar el compromiso del matrimonio.

- Sí amor, sabes que quiero ser tu esposa de verdad. A pesar que lo somos porque yo no puedo dejar de agradecer cada día de ser tú esposa.

- Te amo Juliana y mi vida a tu lado es maravillosa. No podemos hacer un matrimonio como el que quizás deseamos, pero sí quiero que en nuestro aniversario podamos hacer una ceremonia. La morena tomó el rostro de la rubia y le besó sin decoro y si no fuera porque era una casa llena de personal, las mujeres harían su mañanero.

- Te amo. Pudo susurrar la rubia

Casamiento para fortalecer el compromiso, ahora era real, las cosas en un año habían cambiado, Juliana comenzó a profesionalizarse, pero ella seguía en el centro de rehabilitación, esa mañana una extraña sensación sentía la morena al ver llegar a Paola con su pequeña Bebé a quien llevaba por nombre Brenda. Juliana abordo de nuevo el deseo de tener un bebé, pero a pesar del corto tiempo que pasó en tratamiento había una poca posibilidad que ella quedara embarazada. Lograron antes de hacerse el tratamiento congelar sus óvalos, pero la idea de estar en encargo para Valentina no estaba presente. No era opción

- Hola Juliana. Saludo Paola

- Hola. Juliana estaba observando a la Bebé - Es hermosa

- Sí y agradezco que tu esposa no haya podido ayudar a pagar la deuda al banco. Expresó Paola

- ¿Mi esposa pagó la deuda? Preguntó la morena

- Sí, luego que te casaste, a los pocos días lo hizo. Expreso y continuo diciendo Oscar – Cuando viniste a preguntar, pensé que habías sido tú.

- Lo más extraño es que alguien pago mi deuda de apuestas. Expresó Deborah

- Y a mí me pagaron el departamento. Como algo extraño que esas cosas pasaron luego de tu matrimonio. Dijo Rodrigo

- También pienso lo mismo. Recién la conoces, tener una novia por la cual estabas totalmente ciega, casarte con esta jugadora que era un demonio y a nosotros nos cambia la vida. ¿Hiciste algún pacto con el diablo? Expreso Deborah

Todos estaban convencidos que algo no encajaba en la repentina relación de las amantes.

- Pues, no hay nada de extraño. El amor es así. Te puede sorprender. Juliana no podía decir la verdad, pero ciertamente las mentiras tienen patas cortas, siempre salen a la luz.

- Lo que sea dejen en paz a Juliana creo que ella es feliz y ha hecho un gran cambio en la personalidad de esa mujer, no importa cuales fueron los medios, lo que sí sé es que agradezco que Valentina nos haya ayudado y eso nunca lo olvidaremos. Expresó Oscar

- Gracias. Fue lo único que alcanzo a decir Juliana antes de comenzar a trabajar, Deborah la persiguió y le dijo.

- Sabes... Miro alrededor – No me caes bien, es algo que siempre te digo, pero es mentira, eres una gran persona y te conozco; solo que nunca pensé que alguien haría algo por mí. Sea lo que sea que hayas hecho por nosotros, gracias y no volverás a oír esas palabras de mi boca. Tampoco te defraudare. Ambas simplemente sonrieron y se fueron a trabajar.

Mientras que la morena enfrentaba a sus amigos, la rubia tenia que enfrentar otro duro golpe del destino.

- Buenas tardes. Dijo Camila, llegando a un restaurante donde la había citado su abogado

- ¿Qué quieres mujer? Estoy ya está fuera de control, pediré una orden de restricción en tu contra. Respondió Valentina

- Valentina siéntate, ella no viene sola, viene con su abogado. Tiene algo que decirte. Dijo el abogado de Valentina

- Buenas tardes mi nombre es Nailyn abogada de la señora Camila. Vamos a sentarnos y hablar de lo que corresponde, es mejor dialogar antes de llevar esto a juicio, no creo que a la jugadora profesional le convenga tanto escándalo.

- Siéntate Valentina. Dijo el abogado

- ¿Sabes lo que pasa? Dijo Valentina a su abogado y el asintió

Se sentó Valentina mirando con odio a Camila.

- Bien lo único que queremos es una solución simple. La señora Camila es una Achaga también y debido a la perdida... Decía la abogada mientras fue interrumpida por Valentina.

- Espera, Espera, esta mujer no es una Achaga, en dado caso no es parte de mi familia.

- Pues te equivocas Valentina, eso era lo que tenía que decirte. Laura y yo nos casamos, antes que ella tuviera el accidente. Dijo Camila lanzando esa bomba, dejando plasmada a la rubia

- No, mi hermana no pudo ser tan imbécil. Mi hermana no... No lo creo, ella no lo hizo. Tú y yo estábamos en planes de casarnos.

- Tú me tenías harta, Laura era la mujer más...

- Estúpida del mundo ¿Dónde está la veracidad de que lo que dices es real? Expreso Valentina

- La firma es real Valentina. Esa es la firma de Laura. Expreso el abogado de Valentina.

- No es posible mi hermana no pudo ser capaz de tanto. Decía la rubia, cegada por el dolor.

- Lo único a lo que queremos llegar es que ella como viuda sea indemnizada y se le dé la herencia de su difunta mujer. Expreso la hermosa abogada Nailyn

- Vamos a revisar la veracidad de estos documentos y bajo qué efectos se encontraba la señorita, debido a que ella entro en un cuadro depresivo severo. Decía el abogado de Valentina

- Pueden revisar lo que quieran, si peleamos, pelearemos hasta la casa, el seguro de vida y muchas cosas más. Expreso Naiyn

- Te juro que no veras un solo centavo más de nuestra familia, y no vas a manchar el nombre de mi hermana. Expreso Valentina se levantó y después de conversar con su abogado, el acordó investigar el caso, ella les había robado antes ¿Por qué no hacerlo de nuevo?

Valentina paso por su esposa al centro de Rehabilitación, donde la encontró en la entrada con su ex. Juliana se montó en el vehículo el cual venía manejando su esposa y esta no estaba de humor, la antigua Valentina emergió, la molestia, los celos, las inseguridades, todo regreso en un instante.

- ¿Quieres volver con ella? Fue lo primero que pregunto la rubia mirando el volante. La mujer estaba molesta, sus ojos estaban fijos en el volante y Juliana no comprendía lo que sucedía.

- ¿Celos? ¿Valentina celos a estas alturas de nuestras vidas?

- ¿Qué quiere esa mujer? Le diré sus cosas. Dijo Valentina bajando del auto y gritando a Vanessa - ¿Qué tanto haces buscando a mi mujer?

Nota:

- Buenos días chicas hermosas espero que tengan un hermoso martes

Infierno EncapsuladoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora