Capítulo 21

1.3K 206 65
                                        

Cap. 21

Valentina iba a entrar en el hospital cuando veía que Juliana iba de salida y se encontraron ambas. Ya la prensa no las perseguía como al principio, pero siempre estaba el paparazi que quería alguna primicia. Juliana se sorprendió al ver a Valentina

- ¡Valentina!

- ¿Estás bien Juliana? Expresó Valentina al acercarse

En ese momento salió del hospital Tessa quien venía con Juliana

- Juliana, espérame, ya sabes que no me gustan los hospitales. Decía Tessa haciendo silencio al ver a la esposa de Juliana, para ella era así, la esposa.

- ¿Qué haces aquí? Le dijo Juliana a Valentina

- Vine porque me preocupé. Respondió la estrella del baloncesto

- ¿Cómo sabías que estaba aquí? Juliana no entendía cómo estaba allí Valentina

- Después te lo explico. ¿Estás bien?

- Sí, solo fue un desgaste y ya me inyectaron algo.

- ¿Desgaste? Dijo Valentina

- Hola a las dos, soy Tessa. Dijo la amiga presentándose a Valentina mientras estas dos se veían fijamente a los ojos.

- Ella es mi amiga Tessa, creo que la conociste el día de la boda. Expresó Juliana

- Un placer Tessa y agradezco que hayas acompañado a mi esposa. Vamos, yo las llevo.

- Igualmente, no todos los días se conoce a una estrella. Expresó Tessa

- Yo traje mi carro y debo pasar por el centro. Respondió Juliana

- Solo déjame llevarte. Tu carro lo viene a recoger Antonio después.

- Está bien, pero son varias paradas que haré y tú deberías estar en las prácticas. Dijo Juliana

- Solo quiero estar con mi mujer es todo. Se acercó Valentina y le dio un beso suave. A lo que ella susurró

- No tienes que exagerar, ya la gente cree que es un matrimonio real. Susurró para que nadie más que ellas dos escucharan

Valentina no respondió a eso y tomó la mano de la castaña y se fueron al centro. Donde las sorpresas no acabarían. Juliana no sabía ya cómo ocultar el sentimiento que sentía por Valentina. Dejaron a Tessa en su casa.

Llegaron al centro y la rubia dejó que la morena hiciera las cosas que tenía que hacer mientras Valentina hacía llamadas a su entrenador y manager. Juliana tenía que atender un paciente más pero Deborah se acercó y le preguntó.

- ¿Tu esposa no tiene nada que hacer?

- Sí, tenía una práctica, pero hoy decidió acompañarme. Es mi esposa ¿Algún problema?

- No, no tengo problemas con tus amoríos repentinos, tal vez no seamos amigas, pero me parece muy extraño que hayas dejado a tu novia de toda la vida por una mujer prepotente, no me equivoco con las personas y tú sí que me desconciertas. Ahora esa mujer está aquí en el centro cuando te tiene para ella siempre.

- Mi esposa solo quiso pasar el día conmigo y eso es todo, no le veo lo malo, ella solo es ella. Mi mujer. Dijo y se fue junto con Valentina se sentó a su lado y dejó que Valentina terminara su llamada.

Infierno EncapsuladoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora