Entró a la oficina de Artemis una vez fue anunciado por la secretaria divisó al albino tras el escritorio hizo una reverencia a lo cual Artemis respondió poniéndose de pie para acto seguido corresponder el saludo de la misma manera.
—No esperaba verlo tan pronto Artemis, supe que estaba de viaje...
—Asi es, bueno así era Kou —se adelantó a Responder—, pero ya estoy aquí para retomar todo.
—Eso es música para mis oídos Von Parker, ya debemos ponernos en marcha con la fase dos del proyecto.
Ambos hombres tomaron asiento, Artemis notó el cambio de actitud en Yaten la hostilidad de meses atrás ya no estaba presente, si bien tenía sus reservas con el japonés agradecía la cordialidad que este mantenía ahora, eso hacía más tranquila la relación laboral.
—Mis hermanos y mi padre están contentos con el ritmo de la producción, de seguir así los primeros embarques saldrán antes de tiempo para su distribución inmediata...
—Señor Artemis —Seres la nueva secretaria entró sin anunciarse la muchacha se acercó al escritorio de su jefe su rostro mantenía una expresión de acontecimiento—. Lamento entrar así señor Artemis pero me acaban de llamar el señor Darien tuvo un accidente.
—¿Qué? —no podía creer en lo que escuchaba, mejor dicho no quería creerlo tenía días sin ver a su primo él estaba de luna de miel junto a su esposa—, dime que está bien.
Se levantó con rapidez para ir con la conmocionada asistente, Yaten se puso de pie también sorprendido por la lamentable noticia, fue tras Artemis quería ofrecerle ayuda a su socio que este momento estaba aturdido al recibir esa noticia.
—Artemis deje a la muchacha continuar. —Dijo el peliplata tratando de calmar al albino que no dejaba hablar a la secretaria.
—Tiene razón Yaten —secundaba Artemis recuperando la compostura, volvió su vista a Seres esperando la respuesta de la asistente—. Por favor continúe.
La nombrada asintio como respuesta lo que iba a decir no eran malas noticias, pero tampoco eran buenas del todo.
—Señor hubo una falla en la avioneta dónde viajaba su primo y su esposa, el piloto murió aún asi la esposa del señor sobrevivió pero su estado es delicado...
—¿Y Darien?, ¿qué se sabe de mi primo? —cuestionó Artemis con desesperación.
—No, no lo encuentran —dijo—, lo están buscando pero en la avioneta solo estaban el piloto y la esposa del señor Darien.
—¡¿Pero como?! —exclamó Artemis volviendo alzar la voz.
—Es como se lo estoy contando señor las autoridades están buscando a su primo, su esposa asegura que él iba con ella al momento del accidente.
—Seres prepara todo iré para allá.
—Si señor. —Respondió la asistente diligente al mandato de su jefe.
—Artemis —llamó Yaten sacando al albino de su trance—, que no consigan a tu primo es una buena señal quizás este vivo y perdido, seguramente no tardan en dar con él los rescatistas. —Dijo Yaten animando al aflijido rubio.
—Si —secundó Artemis lo dicho por Yaten, debía aferrarse a esa pequeña esperanza—, gracias Kou —habló con sinceridad—. Yaten gracias discúlpame debo estar en este momento con mi familia y...
—No, no te preocupes yo me encargaré por ahora tú arregla tus asuntos y espero que tu primo esté bien.
Salió de la oficina aún asimilando la noticia del accidente de Darien Von Parker, solo esperaba que el chico estuviera sano y Salvo.
•••
—Entonces te llamas Helios ¿No es así? —cuestionaba Noa al muchacho que puso frente a ella un plato de sopa humeante.
—Así es señorita...
—Solo dime Mina —dijo ella para luego tomar una cucharada de sopa—, señorita no soy y, por cierto está sopa está buena amigo, tienes que darme la receta. —Dijo la rubia probando gustosa el alimento frente a ella.
Helios solo sonrió con discreción ante la espontánea mujer sentada en el comedor.
Dió una cucharada más a su sopa, luego miró al chico que se alejaba de la cocina, posó su vista en el recién llegada el comedor tenía vista a la estancia donde estaba la puerta principal.
El muchacho se acercó a Yaten, Mínako les miraba intentando descubrir que hablaban esos dos. Sin obtener respuesta siguió comiendo sopa ignorando a los dos hombres. Poco después Helios se retiró Yaten tomó asiento frente a Mínako le miraba en silencio comer ella ignoraba al hombre con la comida, en los labios, el peliplata dibujó una sonrisa denotando unos hoyuelos en las comisuras de sus labios la infantil actitud de la muchacha le pareció de lo más graciosa al japonés.
—¿Cómo te sientes?
Se atragantó con la sopa —¿M-e estás preguntando a mi? —dijo limpiando sus labios con una servilleta de tela.
—Pues si —dijo engogiendose de hombros—, no veo a nadie más aquí Mínako.
«Que tonta eres, aguarda ¿Oí bien? Me acaba de llamar por mi nombre» aquello no era normal Yaten siempre se refería a ella como Azul.
—Mina te hice una pregunta...
—Si disculpa Yaten estoy bien —respondió apresurada comiendo la sopa.
Puso una mano en la frente de la chica, ella miró confusa a Yaten cada vez lo entendía menos, lo que si era seguro era que si lo que buscaba era llevársela a la cama, él estaba muy equivocado.
—Tienes un poco de temperatura, lo mejor será...
—Gracias por dejar que me quede aquí pero ya debo irme, de verdad gracias por todo...
—Se que tú no estás trabajando para Artemis, por eso te vi anoche diambular con esa maleta ¿Por qué te despidió? —preguntó sin rodeos el japonés poniendo una mano en su barbilla de manera pensativa.
Hizo a un lado la cuchara jugaba con sus dedos bajo la mesa no esperaba que el japonés ese fuera tan curioso.
—Me despidió y ya no tiene sentido explicar razones, además no es tu asunto señor metiche. —Dijo hastiada la ex niñera rodando los ojos.
Se levantó molesta iba a buscar su maleta y largarse de ese lugar, pensó que nunca debió de haber ido ahí en primer lugar.
—No me digas que Von Parker descubrió tu pequeño secreto. —Hablo con ironía poniéndose de pie.
Giró con brusquedad sobre sus talones enfrentando a Yaten, odiaba que acertara a todo ¿Acaso la estaba espiando y ella no lo había notado? Lo descarto el tipo era extraño, y lo creía capaz de cualquier cosa.
—Si contento —soltó con molestia—, me despidieron porque supieron que era una bailarina nocturna.
Luego de confesar las razones de su despido fue a la habitación por sus cosas dejando a Yaten solo y con más preguntas que respuestas.
Al llegar a la habitación cerró la puerta tras su espalda pegó su espalda en esta, tomó una bocanada de aire; haría sus maletas y buscaría donde quedarse, en cuanto escuchó su teléfono rápido llegó a responder la llamada.
—Si Andrew.
—Minako necesito que vengas tu amiga, Serena no está bien ven rápido.
—¿Pero que le ocurrió? —empero preocupada al escuchar a Andree—, dime qué...
—Solo ven.
La llamada finalizó y la rubia se preocupó más al escuchar a Serena llorar de fondo en la llamada.
—La maleta puede esperar. —Se puso un par de botas de caña alta color café, una chamarra de mezclilla y salió de la habitación, nada importaba en este momento debía estar con Serena.
Salió del penthause ignorando a Yaten quien iba tras ella preguntando a dónde iba, Mínako le ignoró aún así siguió a la chica, no sabía a dónde iba y ella no estaba interesada en responder aún así no la dejaría sola su resfriado le preocupaba no era bueno salir con el invierno así.
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La Doble Vida De Mínako.
RandomArtemis Von Parker por motivos laborales abandona Alemania para iniciar de nuevo en Nueva York junto a su hija Diana de siete años, trás la perdida de su esposa, ve en otro país una nueva manera de comenzar de nuevo con su hija alejado, de todo a...
