Había llegado nuevamente a esa mansión, está vez fue recibida por una empleada de servicio la cual le pidió que esperara a la señorita Mimet la asistente personal del señor Von Parker.
Pasaba alrededor del lugar apreciando cada detalle de esa estancia, todo era de lujo parecía estar dentro de un sueño.
Un carraspido llamó mucho su atención se dió la vuelta apenada, no quería parecer metiche, pero la curiosidad le había ganado.
—Buenos días señorita —la pelinaranja mantenía la vista en su ipad internamente esperaba que la mujer aceptara de una vez el trabajo—. Asumo que si está aquí es porque aceptó el empleo ¿No es así? —empero Mimet esperando una respuesta afirmativa.
Asintió ante la pregunta de la asistente. —Hablé con mi amiga y ella está de acuerdo en que acepte el trabajo de niñera.
Mimet esbozó una sonrisa casi imperceptible, ya era libre de lidiar con la hija de su jefe, su trabajo era de asistente ejecutiva, no cuidar a la chiquilla malcriada.
—¡Perfecto! —dijo la pelinaranja notablemente emocionada.
—¿Bueno cuando empiezo?
—Hoy mismo linda —respondió Mimet acercándose a la rubia de listón rojo, tomó asiento e invitó a Mínako también a sentarse frente a ella—, cómo te dije el trabajo es de planta, es decir debes quedarte aquí tu único día libre serán los domingos y eso estará condicionado, si requerimos de tu servicio ese día también tendrás que trabajar. —puntualizó la asistente.
—Si está bien, traje mi maleta para instalarme hoy mismo y comenzar en este momento.
—Tu labor comenzará en cuanto Diana regrese de la escuela, eso sí la pequeña es un tanto especial. Ten en cuenta que la niña es un poco quisquillosa y debes saber llevarla.
—¿Saber llevarla? —cuestionó un tanto confundida por lo que Mimet le había mencionado—, dígame específicamente ¿A qué se refiere con saber llevarla?
—Bueno... —Mimet no sabía cómo explicar la peculiaridad de la pequeña Diana, no quería espantar a esa chica ella estaba deseosa de deshacerse de la pequeña y volver a la oficina. Su jefe era más interesante que cuidar de la chiquilla —facil Diana es una niña un tanto malcriada, su padre la conciente mucho es autista y por esa razón tiene un comportamiento diferente a los niños de su edad.
—Entiendo —sabia poco o nada del autismo, aún así este no iba a ser un impedimento para este trabajo.
—Bueno está bien seré paciente y cuídare de Dianita con mucha paciencia.
—Perfecto llamaré a Mónica ella te ayudará a instalarte, también te pondrá al tanto de las cosas que Diana puede y no comer, también una lista de sus actividades.
Asintió, ambas se pusieron de pie, Mimet llamó a la empleada está a su vez llamó otra muchacha, la empleada llamada Mónica se presentó ante Mínako, Mimet se retiró dejandole sola con las dos domésticas.
Cuando se quedó sola con Mónica y la otra muchacha ellas comenzaron a reír.
—En cuanto llegó la niñera Mimet salió huyendo —rió Mónica mostrando sus dientes—, esa no puede ocultar sus costuras anda detrás del señor Artemis.
—Eso es obvio —confirmó la mucama más joven—, Mimet no se molesta en ocultar el interés por el alemán, bueno dudo que el señor se interese en Mimet esa gente solo se rodea con personas de su mismo entorno. —Acoto la joven doméstica.
—Bueno Molly lleva a la muchacha a su habitación y luego traela conmigo, seguramente Mimet no le explicó nada de la condición de la señorita.
—Ven conmigo.
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La Doble Vida De Mínako.
De TodoArtemis Von Parker por motivos laborales abandona Alemania para iniciar de nuevo en Nueva York junto a su hija Diana de siete años, trás la perdida de su esposa, ve en otro país una nueva manera de comenzar de nuevo con su hija alejado, de todo a...
