26: La verdad.

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Angelina

Les contamos que nos comprometimos a nuestras familias el 31 de diciembre. Fue la mejor noticia para empezar un año nuevo que, sin duda, estaría lleno de felicidad al lado del amor de mi vida.

La madre de Samuel, que su salud había seguido mejorando cada vez más, nos miraba con alivio. Fue muy reconfortante que estuviera tan contenta e incluso nos dió un muy fuerte abrazo a ambos. Mi futura suegra me conocía desde hace años y siempre me había hecho sentir bienvenida, al igual que el resto de la familia de mi prometido.

-¿En qué momento creciste tanto?-Le preguntó a su hijo mientras le despeinaba el pelo.-Estoy muy orgullosa del adulto que te has convertido, hijo, sos una persona excelente.

(...)

Mi familia tuvo una reacción parecida. Aunque, en mi caso, era la primera hija en comprometerme así que mis padres se pusieron demasiado dramáticos. ¡Incluso lloraron de la felicidad! Estaban muy felices por mí. Adoraban a Samuel, confiaban en que él me cuidaría y trataría como una reina.

Cuando nuestros compañeros de trabajo se enteraron, también nos felicitaron. Las chicas incluso halagaron lo hermoso que era mi anillo que, por cierto, solo me lo sacaba a la hora de dormir.

(...)

Los meses que siguieron a continuación estuvimos planeando la boda de nuestros sueños junto a mi futuro esposo. Dios mío, ¡me encantaba decirle así!

En el plano laboral hubo algunos cambios; Hank se estaba por jubilar dentro de poco. Samuel había estado bastante ocupado encontrando a alguien que pudiera reemplazar su puesto, pero era difícil encontrar a alguien tan capacitado como él. Así que, terminaron contratando a tres personas para reemplazarlo. Hank tenía que entrenarlos antes de irse.

Yesi volvió con su ex-esposo, quien le juró (por tercera vez) que esta vuelta sería bueno con ella y no le sería infiel de nuevo. Meredith parecía estar teniendo un amorío porque últimamente estaba contenta, pero no nos había dado detalles al respecto. Podía llegar a ser bastante reservada cuando se trataba de su vida privada.

Zack había subido de puesto por el buen empeño que empezó a tener desde que Ema renunció. Qué casualidad, ¿no?

Si bien lo odiaba a muerte cuando me metió los cuernos, ya había pasado página por obvias razones. En su caso, también parecía haber superado lo nuestro; incluso me felicitó por mi anillo y me deseó de manera genuina que tuviera una vida llena de felicidad.

Hank siguió siendo la víctima de las bromas de Samuel, quien siempre se reía de ellas y estaba más que gustoso porque después de una mala pasada, le llegaba una docena de facturas anónimas.

—Que ricas medialunas.—Comenté mientras merendábamos en la sala de estar, uno de tantos días. Estaba de muy buen humor y cada vez que veía mi anillo de compromiso me ponía más feliz.

—Sí, son muy ricas. ¿Dónde las comprará mi bully?

—No tengo ni idea.

Hank se rió en silencio.

—¿Me van a invitar a su boda?

—Por supuesto. Ni lo dudes. A Samuel le caes muy bien y a mí también.

—También me caen bien ustedes dos. Siento que fui testigo del reencuentro de ustedes dos.

—¿En serio?

—Tengo que admitir que los ví cuchicheando en mi escritorio desde la primera vez pero me dieron tanta ternura que me hice el tonto.—Sonrió divertido, a la vez que miraba sus medialunas.—También fue una buena excusa para llegar tarde al trabajo algunos días y comer rico.

Lo miré boquiabierta.

—¿Entonces ese día no se te pinchó la rueda y te multó la policía?

—No, me quedé desayunando con mi mujer. Por eso llegué tan tarde al trabajo.

¡No podía creerlo!

—Con vos aplica perfectamente el dicho de que más sabe el diablo por viejo que por diablo.—Me reí a carcajadas.—¡Te has estado aprovechando de la situación!

—Los postres que me regala son muy ricos. Cualquiera lo haría en mi lugar.

—Samuel se va a sorprender un montón cuando se entere que siempre has sabido que él te hacía las bromas.

—Te propongo un trato.—Sonrió.

—¿Cuál?

—No le dices y te convido los postres y chocolates que me dé hasta que me jubile.

—Acepto.

Lo dulce era mi debilidad.

bromas y amores dulcesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora