Cuatro años después - Estudio de fotografía de Sinb
Sowon, Eunha , Umji y Yuju entraban al edificio de trabajo de Sinb. Habían quedado con la castaña para almorzar.
- ¡Buenos días Junhee! – saludaron a la asistente privada de la fotógrafa
- ¿Dónde está Sinb? - Entre que tenía apetito y que de por sí ya es impaciente, la abogada estaba irritante.
- En su oficina, lleva horas hablando con Yerin – señaló el lugar – Yo que ustedes entraría con cuidado – les advirtió
- ¿Sexo telefónico de nuevo? – Umji era la que preguntaba
- Eso no lo sé, aunque es probable – todos sabían que antes de entrar a una habitación con Sinb o Yerin había que hacerlo tapándose los cinco sentidos
- ¡NO SEÑOR! – Saltó Sowon– Ningún sexo telefónico va a demorar mi almuerzo - apuró el paso hasta la puerta de la oficina de la artista – esa castaña hueca sexopata me va a tener que escuchar sea como sea – Sowon tenía mucha hambre
Sowon no titubeó en abrir la puerta de un golpe – PERO QUE DEMONIOS – Esto es un Deja vu – la oficina de Sinb estaba absolutamente llena de flores, ramos de rosas rojas en una esquina, ramos de lilas en otras.claveles por un lado, margaritas por otro... Era como vivir dentro de la primavera misma. Pero las flores no estaban solas, había cajas de bombones apiladas, bolsas de Victoria's Secret, vestidos de marca, etc.
- Shhhh – Sinb la hizo callar tapando el auricular del teléfono. Cundo vió a sus amigas paradas en la puerta les hizo señas para que pasaran.
- Yerin, cariño tengo que atender algo importante ¿Me llamas enseguida por favor? – Sinb estaba usando su mejor voz de inocente.
- No me digas que lo volvió a hacer – Le preguntó Sowon apenas la castaña cortó. Umji contaba los ramos de flores, Yuju revisaba las bolsas de Victoria's Secret que acompañaban a los ramos y Eunha parecía ya no inmutarse ante esa vista - ¿Se desató otra vez la ira de la bestia? – siguió preguntando.
- Si, no quedó ni una prenda de ropa interior sana – les aseguró - En un momento de la noche, cuando pensé que se había dormido, me levanté para ponerme la parte de abajo y cuando me quise acordar la tenía respirándome en la espalda de nuevo. Agarró mi cajón de ropa interior y lo tiró por la ventana, literalmente – Les aseguró Sinb sentada desde el sillón de su enorme escritorio – SI hubieran visto como me miraba el portero esta mañana – No fue fácil salir con la cabeza en alto del edificio - por suerte me puse lentes negros – dijo.
- ¿Cuántas veces? Dímelo, no tengas piedad –Sowon ya no se sorprendía de los registros que marcaba la bestia.
- Perdí la cuenta después de la novena vez que grite su nombre... Es más no creo que haya estado consciente cuando vinieron los otros orgasmos – Sinb pudo ver como coordinadamente sus cuatro amigas giraron los ojos.
Un golpe en la puerta las sacó del asombro – Permiso – Junhee entraba con una enorme caja en sus manos, varios hombres la seguían detrás de ella con más ramos y otros paquetes – Póngalos por allá – les señaló un espacio vacio
- ¿Los chocolates también? – preguntó uno señalando su paquete
- De esos nos encargamos nosotras – con algo tenía que matar el hambre
- Creo que este te lo dejo a ti – Junhee dejó su caja arriba del escritorio – ¿Crees que van a seguir llegando muchos de estos? – le preguntó a su jefa
- Muchos, pero muchos más – contestó Sinb abriendo el paquete
- ¿Muchos más? – preguntó Umji. Ya había visto a Yerin hacer esta clase de cosas cuando se sentía culpable con Sinb, pero esto era un nuevo record
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Cuando, donde y Como diga el amor- SINRIN
FanfictionJung Yerin es una aclamada jugadora de básquet que es elegida para jugar en la WNBA, con un pasado negro y su fama de mujeriega irrumpe en Seul sin saber que un encontronazo con una rubia mandona le va a cambiar la vida. Esta historia NO me pertene...
