𝐋 𝐈 𝐋 𝐈 𝐔 𝐌 ║ 𖤓 ☣︎ ☢︎ ❃
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
❝ Es bonito, pero si lo arrancas morirá ❞
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
𝑳𝑰𝑳𝒀 𝑱𝑶𝑯𝑵𝑺𝑶𝑵. Nacida en la Tierra en el año 2000.
Se crió la mayor parte de su vida con una familia que la quería...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
La nave estaba en completo silencio, como no podía ser de otra manera: solo estábamos Jasper, Octavia, Monty y yo. Los tres primeros habían pasado la noche bebiendo como si no hubiera un mañana y ahora estaban durmiendo.
Já, cuando despierten tendrán la resaca de sus vidas.
Yo también me había ido a dormir, aunque mucho más tarde que ellos. Pasé gran parte de la noche al lado del fuego, observando las brasas consumirse hasta que, bien entrada la mañana, me rendí y volví a la nave para descansar un rato.
Ese «rato» terminó convirtiéndose en toda la mañana y buena parte de la tarde.
Me desperté aturdida, sin estar segura de si había dormido demasiado o, por el contrario, demasiado poco. El dolor de cabeza era un claro aviso de que hoy no iba a tener demasiada paciencia con nadie.
Salí al exterior en busca de aire fresco, con la esperanza de despejarme. Miré las sombras del campamento para saber qué hora era, una habilidad que había adquirido tras muchas, pero muchas, lecciones. Los relojes de arena no eran tan fáciles como pensaba, al parecer había que tener en cuenta la época del año, el lugar geográfico y unas cuantas cosas más.
Fue entonces cuando los vi. Bellamy y Clarke salieron finalmente de la tienda de reuniones. Habían entrado por la mañana para discutir las reglas y, hasta ese momento, no habían puesto un pie fuera.
Mis ojos se posaron en Clarke. Observé cómo se movió directamente hacia un rincón donde Finn estaba sentado. La forma en la que sus movimientos se coordinaron, cómo él alzó la mirada al verla acercarse. Cualquiera con un mínimo de sentido común podía darse cuenta de que entre ellos había algo.
Algo extraño. Pero no tanto. Ella siempre tan centrada y práctica. Y Finn... bueno, Finn parecía todo lo contrario. Quizá era verdad eso de que los opuestos se atraen.
—Buenos días —la voz de Bellamy interrumpió mis pensamientos de golpe.
—Buenas tardes —le corregí, sonando más insoportable que de normal.