40

118 14 5
                                        

Jimin había tomado hace unos segundos el elevador con su cabeza totalmente en otro planeta. No podía despejarse considerando en las condiciones en las que la conversación con Wooseok lo había dejado. Aun tenía mucho que pensar, pero estaba decidido en reflexionar esas palabras con él mismo, no estaba dispuesto a entablar otra conversación en presencia de Wooseok. Su mente divagaba en muchos recuerdos en donde podía conectar muy bien lo que había escuchado, ahora comprendía todas las veces que Wooseok se irritaba al escuchar a su padre o las veces que evitaba hablar de su madre. También comprendía la calma de las veces que había ido a su casa y Wooseok se sentía aliviado al notar que serían solamente ellos dos. Nunca había pensado que sufría tanto durante ese tiempo y aun hasta ahora. No justificaba el daño que ya estaba hecho, pero muchas piezas tomaban el lugar que correspondía. Todo eso le daba dolor de cabeza, por lo que la sacudió como si pudiera sacar todo de su mente. Antes de que el elevador llegará al piso correspondiente sacó su teléfono de su bolsillo. Todo le había dado vueltas y no fue capaz de darle un poco de atención a su presente.

— Maldición. — tenía registradas ocho llamadas y diez mensajes por parte de Yoongi. A veces se sentía el idiota más grande por cometer este tipo de estupideces. Tiene que admitir que de vez en cuando olvida que su vida no es solamente él. Estar tanto tiempo valiéndose por él mismo se le había hecho costumbre. — Yoongi, ya llegue. — dice suavemente preparándose para todas las preguntas que le haría, y dándose cuenta que no sabría cómo explicarle lo que había sucedido, y esperando también que no tuvieran una discusión por su gran descuido.

— Jimin. ¿Dónde estabas? — dice Yoongi parándose de la silla y acercándose a él con rapidez y con un rostro totalmente preocupado. — Te deje llamadas y mensajes. Pensé que habías hecho horas extra, pero no me respondiste a nada. — Jimin cerró los ojos por sentirse idiota y queriendo modular alguna palabra. — ¿Qué pasó? — pregunta notando que Jimin buscaba una forma de explicarse. — Supongo que en el trabajo no estabas, puedo notarlo por tu rostro.

— Lo siento, Yoongi. No sé cómo explicarte lo que pasó. — se sincera preocupando un poco a Yoongi. — Yoonie. — le toma sus manos con suavidad para llevarlo al sofá y sentarse los dos en él, pero sin soltar las manos. — Quiero que me escuches y no te alteres. Quiero que seas lo más comprensible a esto. Por favor.

— Minie, me estás asustando.

— Por favor. — Yoongi asintió poniendo toda su atención en él. — Si salí del trabajo a la hora de siempre. — explica lentamente y tomando una pausa sin sentirse capaz de explicarle todo.

— Entonces... ¿Qué sucedió? — pregunta intentando encontrar respuestas. — ¿Tuviste alguna crisis? Pude haber ido a recogerte, sabes que no me molesta en lo absoluto. — Jimin negó lentamente dejando a Yoongi aun más perdido. — ¿Entonces?

— Estaba con Wooseok. — al escuchar esas pocas palabras, Yoongi soltó las manos de Jimin como impulso y sentándose derechamente en el sofá. Yoongi no sabría cómo explicar con exactitud sus emociones y pensamientos en este momento, pero claramente escuchar eso era como un balde de agua fría tirado desde su cabeza, con hielo agregado. No desconfía de Jimin, está segurísimo de ello, pero aún así, sigue siendo inquietante escuchar que tu pareja estaba con su ex pareja hace unos momentos. — Yoongi, escúchame.

— ¿Qué estabas haciendo con él? — a pesar de que le había dicho que lo escucharía, su mente se bloqueó al escuchar ese nombre. Simplemente no podía imaginar el por qué. Quería ser comprensible, pero el hecho de tener una tan mala experiencia con Kihyun en sus últimos años no pudo evitar sentirse inquieto y un tanto traicionado. — No entiendo. ¿Por qué estabas con él?

— Yoongi.

— Es que. — Yoongi se pone de pie para poder mantener en movimiento y no salirse de su cordura. Toda su cabeza daba vueltas, recordando también todo lo que había escuchado y cómo había sido testigo de la confesión del daño que Jimin había sufrido. — ¿Entiendes que ese imbécil te dañó? ¿Entiendes que por culpa de él casi mueres? — Yoongi sabía que no era lo correcto recordar esos sucesos, al igual Jimin, ambos quedaron en silencio. Jimin bajó la cabeza sin poder negar lo evidente, pero debía explicarle lo sucedido a Yoongi, a pesar de que no haya sido nada de gravedad, no quería ocultar nada hacia Yoongi, él era su verdadero confidente. — Lo lamento. Es solo que, sigue siendo un dolor de muelas saber que estuviste con tu ex pareja. ¿No crees?

I Need You |Yoonmin|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora