Capítulo No.5

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Saeng se separó de los brazos de Hyun, con el rostro carmín, avergonzado.

—“Discúlpame qué pena contigo”.

Él lo observó de manera muy tierna.
—“No tienes porqué sentir vergüenza de demostrar tus emociones, me alegra haber sido yo el que estaba en este momento contigo”.

Saeng inclinó su rostro y mordió sus labios, luego irguió su barbilla y con una tímida mirada se dirigió a él.

—“Gracias Hyun”.
Ladeó una sonrisa.

—“¿Te sucedió algo? ¿Fue por la forma tan grosera que me comporté contigo?”

Saeng elevó ambas cejas, y lo miró a los ojos.
—“No claro que no. Hay días que extraño a mi familia, que me hace falta el abrazo de mi omma”.

Suspiró profundo con el corazón temblando en su pecho.
—“Estoy seguro que no me parezco a tu omma, sin embargo, espero que de algo haya servido mi abrazo”.

Saeng esbozó una tímida sonrisa.
—“Gracias me sirvió de mucho”.  

Él sonrió, perdiéndose en esos cristalinos y entristecidos ojos, Saeng lo observó con ternura y suspiró. Cuando salieron de aquel trance ambos se dieron cuenta del tiempo que habían perdido, y que ya no podían ingresar a la clase.

—“¿Te gustaría ir a la cafetería?”

—“Vamos al jardín, necesito aire fresco”.

Fue así que ambos se encaminaron a los exteriores de la facultad, se sentaron sobre el pasto, bajo un viejo y frondoso árbol que los cubría del sol.

Saeng se recargó en el tronco, cerró los ojos, dejando que el viento le rozara la cara, sintiendo una profunda paz.

Hyun lo observaba embelesado por esa naturalidad de él, que no quiso interrumpir su trance, se dedicó a contemplarlo.

Saeng abrió sus ojos y se encontró con los ojos de Hyun.

—“Perdón es que me gusta disfrutar de la naturaleza, me da paz”.

—“No te preocupes. Cuando deseo relajarme suelo acostarme sobre la hierba y mirar el firmamento, voy imaginando las figuras que se forman con las nubes. ¿Deseas intentarlo?”
Saeng sonrió y asintió con timidez, se recostó al lado de él, ambos observaban el cielo, buscaban en las nubes símbolos.

—“¡Mira ese es un caballo!” 
Exclamó el con emoción.

—“¡Más bien parece un alce!”
Contradijo Hyun.

—“No vale, es una yegua mira las patas y el cuerpo”.

El joven Kim soltó una carcajada.
—“Saeng son solo nubes”.

El giró su rostro hacia él, arrugó su frente.

—“¿Te estás burlando de mí?”

—“No claro que no, solo quise jugarte una broma, lo lamento”.
Saeng también se empezó a reír, los dos siguieron jugando a encontrar imágenes con los nubarrones.

—“Ese si es un corazón y no digas que son solo dos nubes”.
Advirtió Hyun.

Saeng miró con atención la figura.
—“¡Si lo es!”

La emoción que sentía en ese momento lo embargo, se lanzó a brazos de Hyun del impacto él cayó de espaldas sobre el pasto y Saeng encima de él.

El joven Kim tenía sus manos en la cintura de él, la cercanía de sus cuerpos avivaba en ellos muchos sentimientos, amor, pasión, deseo, aquellas sensaciones eran nuevas para Saeng.

Lágrimas.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora