Hyun cerró sus ojos al sentir de nuevo los cálidos labios de Saeng que tanto había extrañado. Él se quedó inmóvil. Su corazón se detuvo por cuestión de segundos, estuvo a punto de sucumbir, deseó volver a sentir los besos de Hyun, aquellos que muchas veces lo atormentaban en sus noches de soledad, entonces recordó sus crueles palabras.
–“¡Suéltame! ¡En tu vida, se te vuelva ocurrir besarme!”
Advirtió y se dirigió al baño con las piernas temblorosas.
Hyun entristeció, por un instante llegó a pensar que aún podía existir una esperanza entre ellos, pero el rechazo de Saeng le hizo creer que ya no sentía por mismo amor por él, es más, estaba casi seguro que ya no lo amaba.
Saeng recargó su cuerpo en la puerta del baño, llevó sus manos a su pecho tratando de calmar a su acelerado corazón, se miró al espejo limpiando las lágrimas que empezaron a correr por sus mejillas.
–“No puedes volver a confiar en él”.
Se dijo así mismo, sintiendo su pecho arder de dolor.
Después de varios minutos, salió con su ropa desgastada, a pesar de que Hyun, le había llevado una nueva.
–“Necesito que traigan a mi hijo para poder irme”.
Él sacó su móvil del bolsillo de su pantalón, marcó el celular de su omma.
–“Omma buenos días, por favor trae a Young al hospital. Saeng se quiere ir a su casa”.
–“Hola, hijo, comunícame con él, yo deseo que mi nieto conozca a sus primos. Organice un almuerzo aquí en la casa”.
Hyun se llevó la mano que tenía libre hacía su cabello, no le respondió a su omma, le pasó el teléfono a Saeng.
–“Mi omma necesita hablar contigo”.
Saeng palideció, su corazón volvió a acelerarse con las manos temblorosas tomó el móvil.
–“Señor KangIn buenos días. ¿Cómo está mi hijo?”
–“Hola, mi nieto es un ángel, se encuentra muy bien no te preocupes. Hyun me dice que quieres que te llevemos al niño al hospital”.
–“Si señor, no queremos seguir causando molestias ”.
–“Ni mi nieto, ni tú, causan molestia. Solo quiero pedirte un favor, deseo que el pequeño conozca a sus primos, y a sus tíos. Organicé un almuerzo, al que tú estás invitado”.
El joven no supo qué responder, se miró así mismo observando su ropa vieja, sintió mucha vergüenza, ya no deseaba estar cerca de Hyun, solo quería tener a su niño y desaparecer.
–“Señor KangIn, le agradezco su invitación, yo no puedo asistir, debo trabajar”.
El omma de Hyun, exhaló un suspiro al otro lado de la línea.
–“No te voy a obligar, solo quiero que recuerdes que esta es tu casa, las puertas están abiertas. Yo mismo me encargo de llevar a Young, a donde tú vives”.
–“Le pido me entienda, yo nunca me he separado de él, lo quiero en este momento a mi lado. Usted me prometió que no me lo iba a quitar”.
Saeng, empezó a llorar, creía que la iban a alejar de su pequeño.
–“Nadie de mi familia piensa hacer eso. Es tu hijo. Solo te pido que comprendas, que tú lo has tenido todo este tiempo, yo no sé qué te hizo Hyun, jamás dio detalles de su separación, sin embargo, es justo que Young comparta con su padre y con nosotros”.
Saeng sollozaba, solo quería que le devolvieran a su hijo. El pobre muchacho se ahogó en llanto. Hyun con sumo cuidado le quitó el celular de las manos.
ESTÁS LEYENDO
Lágrimas.
FanfictionAdaptación para fans. Sin fines de lucro. Créditos al autor correspondiente. ¿Qué será de ti? Observaba a través de los grandes ventanales de su imponente oficina como la lluvia caía con fuerza. Ese ruido ensordecedor lo atormentaba. Le recordaba e...
