Capítulo 59 y 60
Hyun se encontraba de espaldas al ascensor dando unas indicaciones a su asistente, cuando la voz de su hijo hizo que volteara de golpe.
–“¡Papi!”
Exclamó el niño, era la primera vez que lo llamaba así.
Hyun se sorprendió y su corazón se llenó de alegría. Se inclinó a la misma altura de su pequeño para abrazarlo, luego levantó su mirada y observó a Saeng sin moverse en la puerta del ascensor. Sus ojos cobraron de nuevo el brillo que se había apagado semanas atrás cuando desapareció, entonces volvió su mirada a su hijo.
—“Young, me llamaste papá”.
Pronunció, tratando de contener las lágrimas.
–“¿Te molestó que te dijera así?”
Pregunto el niño con temor.
–“¡Claro que no Young! No imaginas la felicidad que siento en este momento”.
En ese instante su mirada llena de amor se volcó a Saeng, como queriendo expresar su total agradecimiento.
Él se quedó paralizado cuando sus ojos se encontraron, sintió que las piernas le fallaban, el ascensor se le cerró, apretando sus hombros.
–“¡Cuidado!”
Dijo Hyun y poniéndose de pie lo tomó de la mano y lo obligó a entrar al piso, él advirtió el temblor en su cuerpo. Saeng de inmediato se soltó.
–“¿Cómo estás?”
Preguntó, con aquella mirada tierna, que al chico lo desarmaba por completo
–“Bien gracias”.
Respondió Saeng con voz seca, entonces se dirigió a su hijo.
–“Young no le des problemas al señor Kim”.
Pronunció como si él fuera un desconocido.
–“El no da molestias señor Heo, perdón Joven. Puede estar tranquilo”.
Respondió molesto por aquel trato hacia él.
–“Gracias señor Kim, cualquier cosa que ocurra con Young, por favor comuníquese al celular de su omma”.
–“No será necesario, señor. Yo sé cuidar muy bien a nuestro hijo”.
Arrastró la última frase.
Saeng evadió su mirada, se acercó a su niño, le dio un beso en la frente y se despidió de él. El joven camino hacia el ascensor, Hyun se aproximó a su asistente, le dio la orden de cuidar de Young, y de inmediato fue tras de él, entró al elevador.
Saeng abrió sus ojos de golpe, de los nervios no sabía qué botón presionar, los dedos se le trabaron, Hyun pulsó el piso cincuenta en vez de la planta baja.
–“Pero... ¿Qué haces?”
Dijo molesto.
–“Voy a una reunión con la junta de accionistas, y no pienso bajar cuarenta pisos para volver a subir”.
Le brindó una sonrisa, al percibir su nerviosismo.
Saeng frunció los labios, se dirigió a él con enojo.
–“¡Si serás idiota! Yo si tengo que subir diez pisos, solo porque a ti te da la gana, claro el niño rico, que piensa que los demás tienen que hacer lo que el señor ordena”.
Hyun ladeó una sonrisa, el prefirió no verlo, estaba muy nervioso, sentía que las palpitaciones de su corazón resoplaban en la cabina.
–“Ya se me había olvidado lo bonito que te pones cuando te enojas. Tus ojos se vuelven negros.
Mencionó, mientras poco a poco se iba acercando a él.
–“¡Se ponen Negros?”
Cuestionó, entonces Saeng, retrocedió y chocó contra uno de los muros del ascensor.
–“Yo creo que se vuelven grises”.
Mencionó muy cerca de su rostro, tanto que podía percibir la respiración de él, y ese jodido aroma tan varonil a menta que le fascinaba.
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Lágrimas.
FanfictionAdaptación para fans. Sin fines de lucro. Créditos al autor correspondiente. ¿Qué será de ti? Observaba a través de los grandes ventanales de su imponente oficina como la lluvia caía con fuerza. Ese ruido ensordecedor lo atormentaba. Le recordaba e...
