Hyun, conducía su vehículo, llevando a Saeng, y su hijo al centro comunitario donde aún vivían. Young en el asiento de atrás, se quedó dormido.
Un profundo silencio se apoderó de ambos por varios kilómetros. Hyun, quería preguntarle tantas cosas, aquel beso había despertado en él las esperanzas, claro que su indiferencia lo confundía.
Saeng en el camino pensaba y analizaba muchas cosas, varias de esas, referente a su hijo. Cuando llegaron al lugar. Se dirigió a él.
—“Hyun hay algo con respecto a Young que quiero dejar claro”.
Pronunció serio y muy seguro de sí mismo; cuando se trataba de su hijo, olvidaba sus miedos y temores.
—“¿Qué cosas?”
—“Sé que tanto tu familia como tú tiene las mejores intenciones y quieren brindarle a Young, todas las cosas que durante estos años no pudieron darle, sin embargo, yo no aspiro a que mi hijo se convierta en un niño caprichoso y consentido, Deseo que aprenda a dar valor a las cosas”.
Hyun lo miró con admiración, su corazón se agito, no podía estar más orgulloso del hombre que escogió para ser omma de su hijo.
—“Estoy de acuerdo contigo. Mis padres nos han criado a nosotros con ese mismo pensamiento, te pido disculpas si la emoción nos embargó, quiero que sí vez algo que a ti te molesta con respecto a Young nos hagas saber de inmediato”.
Respondió él con serenidad sin dejar de mirarlo. Sentía tantas ganas de volver a abrazarlo, besarlo y decirle lo mucho que lo amaba.
—“Otra cosa Hyun. No quiero que por lo que pasó hoy te confundas y pienses que entre nosotros puede existir algo. Lo de esta mañana fue un error y si quieres seguir tratando conmigo los asuntos que nos confiere con respecto a Young, te exijo respeto”.
El joven Kim sintió una punzada en su pecho, sacudió su cabeza, no podía razonar las palabras de Saeng, cuando correspondió aquel beso.
—“¿Acaso no sentiste lo mismo que yo? ¿Ya no me amas? ¿Tan poco duro tu amor por mí?”
—“¿No recuerdas que tú me pediste que me olvidara de ti? Acuérdate de tus palabras. «Haz de cuenta que Kim Hyun Joong se murió para ti», eso es lo que estás para mí; ¡Muerto!”
Él sabía que estaba muy resentido, dolido, lastimado, pero no podía aceptar que le dijera que estaba muerto para él, en un intento desesperado quiso volver a besarlo. El joven lo rechazó, fue como impactar contra un tempano de hielo.
—“Yo no puedo aceptar eso, Saeng. Yo sé que tú me amas aún, te juro que no voy a descansar hasta ganarme tu perdón”.
El chico bajó del auto, tomó a Young en sus brazos.
—“Pierdes tu tiempo Hyun, mejor ve y cásate con Nicole, como lo ibas a hacer, sigue con tu vida de lujos y diversión con ella, no te pienso negar a Young lo podrás ver cuando quieras, conmigo mantén distancia. Buenas noches”.
El ingresó con su hijo al centro comunitario, sin regresarlo a ver, mientras el rostro de Hyun, se cubría de tristeza, entonces decidió que el momento de viajar a Corea había llegado y lo iba a hacer a la brevedad posible, no podía seguir perdiendo tiempo.
Hyun se quedó en el auto percibiendo un vacío en su estómago, respirando de manera agitada, luego de varios minutos bajó de su vehículo las bolsas con todas las cosas que habían comprado esa tarde.
Antes de ingresar al centro comunitario se detuvo un instante intentando poner en claro sus ideas. Aunque todo era muy confuso para él, apenas unos minutos atrás, había compartido con Saeng y con su hijo como una familia y ahora le acababa de decir que no se le acercara otra vez.
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Lágrimas.
FanficAdaptación para fans. Sin fines de lucro. Créditos al autor correspondiente. ¿Qué será de ti? Observaba a través de los grandes ventanales de su imponente oficina como la lluvia caía con fuerza. Ese ruido ensordecedor lo atormentaba. Le recordaba e...
