Capítulo No. 20

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YoungHyun subió al ascensor tomado de la mano de la señora Ceci. Hyun con la voz temblorosa y los ojos enrojecidos, suspendió la reunión, y enseguida invitó a JaeJoong a su oficina de él.

El joven miró el lujo de esa habitación mientras el pequeño Young estos años había vivido en un humilde albergue.

JaeJoong se sentó frente a él. Hyun no sabía ni por dónde empezar, ni qué preguntar, todo eso era tan inesperado.

—“¿Por qué no me dijo? ¿Por qué no me buscó? Yo tenía derecho a saber de la existencia del niño”.
Cuestionó llevándose ambas manos al cabello respirando con dificultad.

JaeJoong resopló molesto.

—“Tú sí que no tienes vergüenza. ¿Cómo te iba a buscar después de todo lo que le dijiste? ¿Le hubieras creído que el niño era tuyo?”
Cuestionó mirando a Hyun, con sus profundos ojos negros que centellaban de ira.

—“El me mintió, sé que reaccioné mal, yo lo busqué y desapareció, no justifico mis actos, pero lo que Saeng hizo no es justo, me ocultó a mi hijo”. 
Habló él, dejando escapar el aire contenido en sus pulmones.

—“Hyun... Saeng, te odia, le arruinaste la vida, tú no tienes ni idea en las condiciones en las que encontré a mi amigo”. 
Relató JaeJoong. Aquel hombre sentía como si le estuvieran clavando una estaca en el corazón.

—“Mientras tú te dabas la gran vida con tu futura esposa, tu hijo y mi amigo han pasado hambre, sufrimientos, vivían en un albergue. ¿Sabes en que se gana la vida?”

El negó con la cabeza, la mandíbula le temblaba, trataba de contener las lágrimas que batallaban por salir de sus ojos, pero le era imposible, la culpa, el remordimiento se apoderaron de él haciendo su corazón sangrar, se sintió tan miserable al escuchar lo que JaeJoong le contaba.

—“¿Cómo está él?”
Preguntó él con la voz entrecortada.

—“El ni siquiera es la sombra del chico al que conociste, no lo reconocerías, le arruinaste la vida”.
Acusó JaeJoong, apretando los dientes.

Hyun, se puso de pie, sintiendo un agudo dolor en su pecho, no podía pronunciar una sola palabra.

—“Se gana la vida limpiando edificios”.
Por el rostro de aquel hombre grandes lágrimas caían de sus ojos.

Saeng era el alumno más brillante, que tenía tantos sueños e ilusiones, ahora solo se dedica a trabajar en lo que puede para mantener a su hijo.

Hyun colocó su frente en los grandes ventanales de su oficina, el recuerdo de aquella noche en la que terminaron golpeó su corazón.

—“Eso tiene que cambiar, yo me pienso hacer responsable de mi hijo”. 
Afirmó girando su rostro hacia JaeJoong.

—“Sería lo correcto, pero existe un gran problema... Saeng no quiere saber nada de ti, yo vine a escondidas. Mi amigo te detesta y si te llegas a casar con Nicole, será el peor error de tu vida, por eso me arriesgué a venir”.

—“Yo tengo que verlo, debo hablar con él. ¡Ayúdame JaeJoong!”
Suplicó con la mirada.

—“¿Ayudarte? No, yo no estoy aquí para hacerte favores, a mí no me parece justo que mi amigo sufra por no poder darle a su hijo todo lo que necesita y esa estúpida de Nicole si disfrute”.
Resopló con el rostro encendido.

—“No es correcto que mientras tú te des tus lujos y vacaciones por todo el mundo en compañía de esa mujer... Saeng, no sepa que su omma se está muriendo en Corea”.

Lágrimas.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora