La propuesta tomó por sorpresa al joven, su corazón se agitó en su interior. Sus principios y convicciones habían aplacado en anteriores ocasiones el fuego que despertaba en su ser. No había querido precipitar las cosas, pero ya llevaban cuatro meses de novios, y con la petición de él todo era diferente, no existían barreras entre ambos, tan solo el anhelo de demostrar que su amor duraría una eternidad.
El joven Kim volvió a tomarlo de la cintura y lo atrajo hacia él, lo miró a los ojos, y buscó sus labios, lo besó con vehemencia.
Con las manos entrelazadas y el corazón de ambos temblando, llegaron hasta el camarote. Saeng abrió sus ojos con sorpresa al contemplar el lujo de aquella habitación en la cual no solo entregaría su cuerpo, sino su alma, al hombre que tanto amaba.
Hyun lo abrazó por la espalda, sintió una corriente recorrer su piel al percibir el aliento con sabor a menta de él, muy cerca de su oído. Suspiró profundo y cerró sus ojos cuando la lengua de su chico acarició su cuello. Se aferró a las manos de él porque sintió sus piernas fallarle y el piso temblar bajo sus pies.
—“¿Estás seguro? “
Inquirió Hyun hablando con suavidad a su oído.
Saeng giró, inhaló profundo, centró sus hermosos ojos en los de él, bajó el cierre de su atuendo y lo hizo caer al suelo, dejando ver el elegante conjunto de encaje blanco.
La garganta de Hyun se le secó. Con la mirada cargada de fuego recorrió la delgada y delicada figura de su chico, sonrió al comprender el mensaje, entonces se acercó, lo tomó de las manos y lo ayudó a salir por completo de su ropa.
Las mejillas de Saeng se tornaron carmín al darse cuenta como él lo miraba.
Hyun lo condujo hasta la cama, con delicadeza lo colocó encima del suave lecho. Volvió a barrerlo con sus ojos. Se deleitó con la imagen tendida sobre la cama, listo para él, entonces inclinó su rostro y lo cubrió de besos.
Saeng cerró sus ojos y se dejó atiborrar de esas caricias, correspondió con la misma pasión que él le despertaba, con timidez posó sus manos en el fuerte torso de su chico.
Hyun cerró sus ojos al sentir las delicadas caricias de su novio. Sonrió al ver cómo se le enredaban los dedos al querer quitarle la camisa.
—“Creo que necesitas ayuda”.
Dijo él, ladeando una sonrisa coqueta. Saeng presionó sus labios, y asintió.
Él se incorporó y sin dejar de observarlo un solo segundo se despojó de todas las prendas.
El estómago de Saeng, se contrajo. Lo contempló con los ojos bien abiertos, dándole una ojeada al musculoso cuerpo de su novio. Deseó tanto palparlo, elevó sus párpados y se cruzó con la ensombrecida mirada de él. Sonrió con timidez, y cuando él se acercó y se acomodó encima de su cuerpo, todo su ser se estremeció y su corazón amenazó con salir de su pecho.
Hyun se reflejó en la mirada de su novio. Le retiró varios mechones de su cabello, contempló el rostro de su chico, guardándolo en su memoria.
—“Nunca olvides lo mucho que te amo”.
—“Tú tampoco lo hagas”.
Solicitó, entonces su vista se cristalizó al recordar que no había sido sincero con él, se armó de valor, decidido a confesar.
—“Hay algo que debo decirte, es importante”.
Lo miró suplicante.
Hyun llevó sus dedos a sus labios.
—“Lo que sea, puede esperar, no rompas la magia de esta noche”.
Susurró, y antes de que Saeng pudiera replicar, él tomó sus labios y lo besó con intensidad, su lengua fue a su encuentro, y sus manos recorrieron el talle de su novio.
ESTÁS LEYENDO
Lágrimas.
Fan-FictionAdaptación para fans. Sin fines de lucro. Créditos al autor correspondiente. ¿Qué será de ti? Observaba a través de los grandes ventanales de su imponente oficina como la lluvia caía con fuerza. Ese ruido ensordecedor lo atormentaba. Le recordaba e...
