Las tres madres se encontraban sentadas juntas en el sillón de la casa, al no tener a Eunchae no sabía que hacer, por lo que decidieron dedicarse el día a ver películas aburridas en Netflix. Nunca habían visto tantas películas en un solo día, pero ¿Qué más podrían hacer? ¿Salir a disfrutar que estaban libres? Eso era lo más esperable, pero también querían pasar tiempo juntas. Aunque no les gustaba que se sintiera que Kazuha no estuviera con ellas.
Sakura apoyó su cabeza en el hombro de Yunjin y comenzó a quedarse dormida. Chaewon también se estaba quedando dormida mientras abrazaba la almohada. Yunjin soltó un largo bostezo y agarró su celular al ver que la estaban llamando. Soltó un leve sonido de la garganta para poder hablar bien y contestó.
—Sí, soy su madre—las otras dos chicas despertaron inmediatamente al notar la preocupación de Yunjin—llegó en cinco minutos—cortó la llamada y se levantó corriendo—Eunchae está en el hospital—dijo mientras se colocaba los zapatos y las tres salieron de la casa en pijamas.
(...)
El doctor se sentó en el sofá de la habitación del paciente y se pasó su mano por su cara. Estaba preocupado y asustado, quería llorar por primera vez en mucho tiempo. Dedicarse a los niños era un lado de la medicina demasiado doloroso y lo había elegido porque sus cercanos siempre le decían que a pesar de ser un buen hombre, nada lo hacía llorar. Miró entre sus dedos el cuerpo de Eunchae en la camilla, tapada y con dos máquinas en sus lados.
Sentía el mismo miedo que cuando chocó su auto a los 19 años. Había quedado dado vuelta en una carretera un poco alejado de todo. Luego de eso terminó cojo y su amigo aún no podía alzar sus brazos. Se peinó el cabello hacia atrás y se tragó sus ganas de llorar. No era momento de llorar. Era solo miedo. Nada muy malo había pasado. Aún había una probabilidad de que luego pensara que su miedo fue exagerado.
¿Como no asustarse?
Conocía a Eunchae desde los 6 meses de vida. Cuando Chaewon y Kazuha entraron a su consultorio como dos madres novatas sin sentido de la maternidad. Ver a que tenía el pañal mal puesto mientras le contaba donde la encontraron, se dio cuenta de que su vida iba a ser muy distinta a los de todos sus pacientes y conocidos. Esa niña iba a crecer en un lugar con tanto amor que le haría convertirse en una gran mujer. Esa bebé de 6 meses iba a llegar muy lejos, pensó.
Se levantó y agarró su ficha para repasar sin parar sus resultados de sus exámenes. Sus ojos se aguaron cuando se acordó la primera vez que se resfrió. Ahí conoció a Sakura que había llegado con Chaewon. La pequeña estaba entre los brazos de la mayor, con las mejillas y la nariz roja. Era un resfrío común y era completamente normal que las madres reaccionaran así. Nadie sabe que tan fuerte es un bebe de 9 meses ante las enfermedades. Sakura se dedicó toda la consulta en preguntarle cosas. Ella tenía el instinto maternal de mejorar desde todo punto de vista para cuidar de todo mal a su hija. Chaewon se veía distinta, más responsable y con ganas de mejorar como persona.
Agarró la radiografía y miró la máquina que informaba los latidos de la menor. Su pulsación estaba acelerado, pero débil ¿Cómo es que eso se pudo haber pasado? Eunchae nunca faltó a un chequeo. Las madres se iban turnando para ir, más de una vez fueron las 4 y él dejaba que entraran todas. Adoraba ver que las cuatro amigas eran una familia sólida, mucho más que muchas parejas heterosexuales. No sabía si era Eunchae quien les arregló la vida al ser una verdadera bendición o eran las cuatro chicas que crearon a un ser tan tierno y amable.
—¿Es normal que duerma mucho?—preguntó una vez Yunjin, que tenía experiencia en muchos niños—. Aunque en sí es una niña muy energética, la noto muy somnolienta.
ESTÁS LEYENDO
Las Madres De Eunchae.
ФанфикшнCriar un bebe es dificil, todo el mundo lo sabe y es por ello que hay tantos talleres de preparación. Criar a Eunchae tambien es dificil y mas si lo hacen 4 chicas sin experencia. 040923 primer lugar en Lesserafim
