''Porqué en su vida no soy nadie.''
Justin Bieber
Se me hacia bastante raro estar hablándole de esto a ella, todas y cada una de las palabras eran dirigidas a ella, pero supongo que eso es lo que me daba la confianza de estar dejando las cartas sobre la mesa; el simple hecho de que ella no tenía jodida idea de que estaba hablando de ella.
—Inténtalo—escucho su suave voz animarme a la vez que pone una mano sobre mi hombro después de haber vomitado el treinta por ciento de las palabras que me atrevía a decir por el momento por miedo a que pudiera sospechar algo raro.
—Una parte de mi me dice inténtalo, pero la otra me dice no seas idiota. —digo y tengo ganas de darme una bofetada, no sé la razón de ello, pero simplemente siento ganas de pegarme y desaparecer de la vista de Cassie en cuanto antes.
No la miro a los ojos; los tengo clavados en mis manos entrecruzadas sobre la barandilla de la camilla. La habitación esta en completo silencio, pero no es incómodo. Ella tampoco dice nada, por lo que supongo que no sabe que decirme, o estará pensando que soy un jodido mariquita, así que me quedo en silencio jugando con mis dedos mientras pensamientos me invaden la cabeza como una manta de humo que se hace cada vez más grande. Me imagino que todo esta bien, que no he sido un completo gilipollas y que todo esto no esta pasando, que solo es una pesadilla.
Pero me deprimo al descubrir que las mejores historias, ocurren en la mente. Siento un vacío enorme cada vez que recuerdo meses atrás, todo parecía ser perfecto hasta ahora.
—¿Sabes qué?—habla de repente y por un instante me sobresalto, niego la cabeza y mi respiración comienza a ser errónea cuando se acerca más a mi, me quedo quieto, con mis ojos fijos en los suyos, en esos valles que tanto me encantaban mirar, pero que no tenían el mismo brillo de antes cuando me miraba. Porque no sabe realmente quien soy.—No existe mejor calmante que un abrazo, y eso, querido, es un buen comienzo, ¿no crees?
Intento procesar lo que acaba de salir de sus labios sin saber que decir, ¿esto era real? Esperaba que sí porque sino me iba a derrumbar como las torres gemelas, pero una sonrisa va creciendo en mi rostro cuando la miro arriba y abajo, cada detalle de ella, tan real. Después de asentir con la cabeza no tardamos abrazarnos, ella rodeando mi cuello sobre mis hombros y yo su cintura, ni estrecha ni ancha, solo perfecta. En este momento no me importaba nada, solo ella, este momento y yo. Me sentía como Dios viendo todo lo que había creado, estaba en el cielo. Y este abrazo me dio fuerzas para no rendirme, para seguir adelante.
Siento frío cuando sus brazos resbalan por mis hombros y nuestros cuerpos se separan, sin embargo, sigue a pocos centímetros de mi. Sus ojos miran cada una de mis facciones atentamente, su entrecejo esta ligeramente fruncido y algo en mi pecho provoca un ligero cosquilleo. Traga saliva antes de hablar.
—¿Te hace falta?Quedo confundido durante unos segundos cuando escucho su pregunta antes de recordar el tema en el que estábamos. Asiento lentamente sin apartar mis ojos de los suyos.
—Sí—respondo seguro y firme.
—¿Y por qué no le hablas?
Me quedo en silencio, no sé que responder así que me quedo pensando bien mis palabras antes de soltar algo sin sentido por mi boca. Lo que digo a continuación estoy seguro de que tiene un significado mucho más doloroso en mi interior de lo que soy capaz de aceptar.
—Porqué en su vida no soy nadie.
Todo esta saliendo mal. Todo. Parece que el Karma sí que existe de verdad, porque ha decidido golpearme con lo que realmente siento en el peor momento de todos, esta tan cerca y tan lejos a la vez que me desgarra por dentro con un cúter recién salido de la fabrica. Solo me relajo cuando veo una sonrisa asomándose en sus labios, por instinto imito su acción.
—A veces, son en los peores momentos donde conocemos a las mejores personas—susurra bajo y por un momento pienso que sólo hablaba para ella misma.
—¿A que te refieres?
—Bueno—se acomoda bien en su camilla y resisto mis ganas de agarrarla por los hombros y volverla a acercar a mi.—Mira donde estoy, acabo de recibir la noticia de que he tenido un accidente y he perdido la memoria y aunque no sé quien eres, estas aquí.—Su sonrisa cada vez es más grande.
Mi expresión se vuelve seria sin darme ni cuenta al escuchar sus palabras. Siento como si me hubiera despertado en medio de una operación a corazón abierto.
Aunque no sé quien eres. Aunque no sé quien eres. Aunque no sé quien eres.
Esa frase me taladra la cabeza y se clava muy profundo en mi interior, pero pronto sacudo la cabeza y me fuerzo a fingir una sonrisa intentando disimular. Asiento lentamente con la cabeza ladeada y comienzo a jugar con mis dedos.
—Eh—la escucho hablar. Sus finos dedos se posan bajo mi barbilla y con lentitud y parsimonia levanta mi cara fijando mi mirada con la suya.
—No todo esta perdido—continúa cuando ve que no digo nada.—Ya verás como todo volverá a la normalidad.
Sus palabras me tranquilizan un poco y consigo destensar todos los músculos de mi espalda.
Si tu supieras...
Mis pensamientos se esfuman cuando sus brazos me vuelven a envolver como su fuera un bocadillo. Me tomo mi tiempo en devolverle el abrazo y escondo mi rostro en el hueco de su cuello, aspiro ese aromo tan característico de ella y me permito emborracharme de él durante unos segundos.
El resto de la hora pasa entre risas y charlas. Me pregunta sobre mi, a lo que me dedico y si estudio. Miento obviamente, simplemente le digo que trabajo en un taller a las afueras con mi tío de vez en cuando y que tuve que dejar los estudios de adolescente a causa de mi comportamiento.
—Que cliché— se ríe ella cuando termino de relatar el resto de la historia de como terminé en estas condiciones.
Por dentro me sentía mal mintiéndole, pero prefería que pesara esto sobre mi a decirle ''fui un completo gilipollas contigo y te utilizaba para follar. Oh, y estaba con mi tío cuando este mató a tu hermano y nos dimos a la fuga.''
No.
Necesitaba una oportunidad con ella, de empezar desde cero, de hacer las cosas correctamente. Prefería disfrutar al menos aunque fuera un poco de ella antes de que se enterara de todo.
Si es que llegaba a enterarse algún día.
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Bad; j.b
Teen FictionNo paraba de pensar en ti y tú no parabas de ignorarme. Perdóname si alguna vez te traté como la basura que eres. Pero ese era el problema, las cosas no se habían detenido, habían continuado, pero sin mi. Cassie Delaney y Justin Bieber. ¿Quien de l...
