CAPITULO 21

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FLASHBACK

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FLASHBACK...

"¿De verdad creíste que a ellos realmente les interesas? Así han sido mis nietos toda la vida, intentando rescatar a los animalitos perdidos que se encuentran,  si tan solo supieras como eran antes, no pensé que seguirían con toda esta cantaleta con tal de llevarme la contraria". Suelta un suspiro mientras bebe su licuado, el tipo a su costado sigue con su mirada fija en mi, no se lo que sus ojos oscuros esconden y solo de pensar en ello me da escalofríos.

"Créeme, les harás un favor si solo te desapareces, no solo a ellos, a ti también, deberías saber tu lugar desde hace mucho tiempo". Me sonríe, si lo hubiera visto en la distancia hubiera dicho que es una sonrisa amistosa, ahora se que no lo es.

"Si necesitas dinero, quizás una nueva identidad y esas cosas, puedo ser capaz de dártelo sin necesidad de que me lo devuelvas, ya sabes, como gesto de buena voluntad, al fin y al cabo, solo te estoy salvando la vida, no quisiera verte envuelta en este desastre, me pareciste realmente agradable en aquella velada, pero al parecer tu talento no se  lleva bien con la inteligencia". Se reclina en su asiento mientras me mira con suficiencia.

¿Será verdad?, aprieto mis puños bajo la mesa, para que no vea el como sus palabras me están afectando, es el abuelo, el los conoce más que yo, pero, ¿Porque se tomarían tantas molestias conmigo si no estuvieran interesados en mi?, No me amenazarían con lastimarme, es decir, son los Armstrong, no se fijarían en mí solo porque soy alguien fácil de usar, ¿O si?.

Siento los latidos de mi corazón acelerarse en mi pecho, con el aire casi sin poder entrar en mis pulmones, mientras escucho las voces de mi cabeza que tanto me he esforzado por silenciar retumbar mientras toman la forma de mi madre "No sirves para nada más que para ser la puta del barrio, debí haberte abortado cuando tuve la oportunidad, ramera sin conciencia, ¿Crees que tu bonita cara va a ser algo por ti, solo te usarán, porque eso es para lo único que sirves, solo para abrir tus asquerosas piernas". 

Aprieto mis puños con fuerza mientras siento el sudor frío recorrer mi espalda.

"Estoy esperando tu respuesta querida, ¿Que harás? ¿Esperarás hasta que mis nietos regresen y los veas en los brazos de alguien más digno?, Sin ofender, pero eres solo una artista que apenas está adquiriendo un nombre en esta ciudad, ¿Porque no  mejor evitar la vergüenza?". La voz del señor Bridgewood me trae de regreso, inhalo una buena cantidad de aire para intentar quitarme de encima la sensación de ahogo, con mis manos temblorosas tomo mi bolso sin decir nada y  con la poca dignidad que me queda, veo de reojo que él también se pone de pie, sin darle una sola mirada solo salgo del lugar.

Camino a través del centro comercial sin ser consciente de lo que pasa mi alrededor, escuchando sin escuchar las palabras de las personas que me pasan por el lado, cuando llego al garaje solo saco las llaves de mi bolso y me subo al auto, puedo sentir calor de las lágrimas enfriándose en su recorrido por mis mejillas mientras el aire me golpea.

TUS COLORESDonde viven las historias. Descúbrelo ahora