- No sé quienes se creen que son, pero no tienen ningún derecho de intentar hacer cambios en mi vida, que ni se los he pedido y mucho menos quiero, así que - Con un jalón de cabello que casi me hace perder el balance pierdo el rumbo de mis palabras...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
"¡Aahh!.. Por los dioses... por favor...necesito... ¡Ayudaaaaaaaa!". No sé cuántas veces he gritado hasta este momento, con el peso de la realización de que quizás nadie venga, me detengo, muerdo mis labios cuando una gran contracción me recorre.
Estoy segura de que no me escuchan y aún si lo hicieran, no vendrían ayudarme, después de todo estoy aquí en contra de mi voluntad.
Con determinación, respiro con profundidad y decidido que no me quedaré con los brazos cruzados sintiéndome víctima de las circunstancias.
En este momento voy a parir.
Traeré a mis hijos al mundo sanos y salvos.
Con cuidado, reclino mi espalda para quedar erguida sobre la pared, abro un poco más mis piernas con la idea de tener el espacio suficiente para en caso de que cualquiera de los niños salga primero poderlo sujetar.
Cierro los ojos y le rezo a todo ser habido en el universo, para que permita que mis esposos lleguen a mí primero, que venga la ayuda y poder traer de la mejor manera y con amor a mis hijos a este planeta.
Empiezo a respirar profundamente y con moderación para no dejarme llevar por el pánico pero me detengo por un momento porque creo escuchar la explosión de algo.
Me enfoco en mí misma de nuevo cuando unas inmensas ganas de pujar me invade el cuerpo.
"Bueno niños, al parecer esto será entre ustedes y yo, por favor, ténganme paciencia, los amo y no puedo esperar para tenerlos en mis brazos, bueno, al parecer ustedes tampoco". Me río ante esta extraña circunstancia que estoy viviendo .
"Lo haremos bien". Acaricio mi vientre por última vez, antes de sujetar una almohada y pujar cuando las ganas de hacerlo me invaden otra vez.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
"Buenas noches viejo". La voz de mi hermano llena de satisfacción me envuelve, mientras ambos ingresamos a la habitación, observo mi alrededor y al parecer de verdad el anciano no ha estado en este lugar durante mucho, mucho tiempo, todo sigue tal como lo recuerdo.
Con los mismos colores sosos, con las paredes con esa horrible decoración que tanto le gusta o le gustaba y todas las memorias invadiendome sobre de todas las órdenes que tuve o tuvimos que acatar mi hermano y yo.