- No sé quienes se creen que son, pero no tienen ningún derecho de intentar hacer cambios en mi vida, que ni se los he pedido y mucho menos quiero, así que - Con un jalón de cabello que casi me hace perder el balance pierdo el rumbo de mis palabras...
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"Okay amor, mira lo lejos es que has llegado y tú solita, no sabes cuán orgulloso estoy, bueno, estamos de ti". Le digo con nervios mientras observo de reojo la figura inmóvil de mi hermano a los pies de Yana, respiro profundo cuando la escucho quejarse por lo que creo es una contracción.
Me acerco un poco más a ella mientras le sostengo la mano y beso su sudorosa frente, no sé que hacer, me duele el verla con dolor, me alejo para ver mejor su vagina y puedo ver la cabecita de uno de nuestros bebes más claramente .
"Ya el bebé está coronando amor, vas a darle vida a nuestros hijos, vas a poder y lo vamos a hacer juntos". La observo con la determinación brillando en mi mirada y esperando que ella sea capaz de verlo.
"T...tengo mi...miedo...¿Que pasa si...si no lo logro?". Su mirada llena de desesperación y sus palabras atemorizadas no hacen más que erizarme los vellos del cuerpo, no puedo si quiera el permitirme pensar en esa posibilidad.
Todo va a estar bien.
"Amor, mírame, ¿Confías en mi?, vamos a poder hacer esto, no estas sola". La tomo del rostro para que vea la sinceridad y seriedad en mi mirada, toma una respiración profunda lo que hace que la imite, la beso suavemente y con determinación me alejo de ella.
Ambos como en sincronía nos ponemos en movimiento, ella abre más sus piernas para darme espacio y yo quito el chaleco de mi cuerpo, asegurándome de que no tengo sangre encima para poder recibir con la tela a nuestro bebé.
"No sé mucho de esto, pero sé que si sientes ganas de pujar, tienes que hacerlo, yo estoy aquí, estamos aquí, todo sale bien, eres una mujer increíble y quiero que lo sepas". Beso su pierna derecha y al verla asentir respiro profundo y ella hace lo mismo.
Como en cámara lenta la observo dar un grito silencioso con su boca abierta mientras hace fuerza al pujar, creo que jamas podría haberla visto más bella de lo que es en este momento, pero esta situación lo cambia todo.
Verla sudorosa, con sus labios temblando, mientras aún a pesar de sus miedos intenta con todo su poder traer a nuestros hijos a este plano.
Diablos, si antes decía que la amaba, estaba alucinando, este momento, en este preciso momento, me puedo dar cuenta de la diosa con la cual fuimos bendecidos mi hermano y yo para llamar nuestra.
Adoraré a esta mujer como si con cada paso que da crecieran las flores, como si con cada inhalación de aire purificara todo a su alrededor, como si su sola presencia fuese una especie de milagro.
Bueno, quizás de alguna manera, lo es.
Salgo de mi ensoñación de inmediato cuando al bajar mi mirada por su cuerpo, puedo ver como los músculos de su abdomen hacen presión para que el bebe sea expulsado con mayor rapidez, al ver que la cabecita de nuestro bebe esta fuera por completo, le hablo a mi reina para hacerle saber cuan maravillosa es y que gran trabajo esta haciendo.