- No sé quienes se creen que son, pero no tienen ningún derecho de intentar hacer cambios en mi vida, que ni se los he pedido y mucho menos quiero, así que - Con un jalón de cabello que casi me hace perder el balance pierdo el rumbo de mis palabras...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
"Si no quieres que te hagamos daño, caminarás sin poner resistencia". Trago saliva con fuerza mientras siento la sangre bombear con rapidez en mis venas, instintivamente rodeo mi vientre con mis manos en un intento de proteger a mis bebés.
Al escuchar más pasos acercándose a nosotros, miró hacia mi izquierda y me doy cuenta que hay dos tipos más con su atención puesta en mí, intento ver por encima del hombro del tipo frente a mi, para ver si mis esposos se han dado cuenta de hay extraños cerca de casa, antes de que se quiera pueda estirar mi cuello, uno de los sujetos enseña su arma con clara intención de hacerme saber que mi intento de pedir ayuda será en vano.
"Yo creo que no estás entendiendo la gravedad del asunto en el que estás metida, así que, yo que tú pensaría muy bien lo que voy a hacer antes de hacerlo". Puedo sentir como mi cuerpo se recubre lentamente con sudor frío, porque tiene razón, tengo que pensar bien lo que voy a hacer antes de hacerlo.
Con una pequeña inclinación de su cabeza, el tipo frente a mí me insta a caminar, con lentitud empiezo a moverme, de inmediato los otros dos sujetos se ponen a mi costados con sus armas apuntándome en todo momento.
Intento mirarlos de reojo para poder memorizar cualquier cosa que tengan visible para poder denunciarlos cuando esto acabe.
Si estoy viva para contarlo.
Pero lastimosamente están completamente cubiertos, lo único que puedo distinguir son sus ojos, del resto incluso sus manos tienen guantes, es obvio que no quieren ser identificados.
Pero lo que no entiendo, es el por qué me están llevando a mí, que yo sepa no tengo enemigos, a menos que estos tipos hayan sido enviados por mis progenitores.
El que eso sea una posibilidad, me aterroriza.
No había pensado en que quizás, esto es todo el matrimonio, pudo haber llegado a sus oídos y todo el mundo conoce a los hermanos Armstrong, todo el mundo sabe lo influyentes y poderosos que son al igual que son los nuevos ricos y no me sorprendería que mis progenitores hicieran algo como esto para obtener alguna recompensa.
Caminamos por un par de minutos, que al estar sobre pensando no me di cuenta, pero terminamos en lo que parece ser el inicio de una carretera, mi corazón se acelera al ver que frente a mí hay una camioneta un tanto destartalada de color gris, esas que tanto se relacionan con el secuestro, de inmediato detengo mi caminar pero soy forzada a reanudar mi paso al sentir el cañón de la pistola en mi espalda baja.
"Sé obediente y no te sucederá nada". Me susurra uno de los tipos a mi lado, tomando mis manos me ayudan a ingresar en la camioneta, el más grande de los tres se sienta al frente a mí mientras que los otros dos se posicionan a mi lado otra vez.
Una cuarta persona de la cual no me había dado cuenta enciende el carro y con un notorio rugido, la camioneta empieza a moverse.
Cubro con mis manos mi vientre, mientras la camioneta se bambolea, puedo sentir el escalofrío de la incertidumbre recorriéndome la espalda, pero lo que predomina en este momento son las ganas de sobrevivir.