Capitulo 7

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-Hola- la voz de Camila tembló como nunca cuando las puertas de las Cumbres se abrieron-¿Está Sara?-

-Lo está- Víctor la miro de pies a cabeza y se asomó detrás de ella buscando rastros de su hermano para luego gritar por el pasillo el nombre de Sara-¿Esta todo bien? ¿Dónde está Vicente?-

Camila miro a todos lados nerviosa, claramente no pensó en ser interrogada al salir a buscar a la única persona en quien confiaba aparte de Vicente. Así que no había preparado sonrisas o mentiras previas...

-Es solo que yo... Yo bueno, Sara-

-¡Estás aquí!- Sara salto directo hacia ella abrazándola- ven vamos, te estaba esperando - y dando la ignorada de su vida a su primo político paso de largo con aquel gatito asustado de la mano

Víctor no se tragó ni la mitad de aquel acto, por un momento camino directo a su sombrero, pero algo dentro de él le hacía saber que este no era el mejor momento para entrometerse... No aún al menos.

-¿Que paso?- Sara se sentó con ella en el despacho ocultándose del mundo- te vi corriendo por la colina ¿Está todo bien?-

-Lo arruine Sara, lo arruine todo, este era el único lugar bueno para mí y yo lo eche a perder... Soy una tonta...alguien me trata bien y yo pierdo el suelo-

-Tranquila, tranquila, así no puedo ayudarte cuéntame todo-

Camila la miro con las palabras ahogándose en su pecho, hacerlo palabras era difícil, difícil por todo lo que conllevaba, difícil porque era una tonta ensoñación, difícil porque significaba volver a perder un pedazo de su corazón...

-Después del rodeo... Vicente, él, tú sabes...-

-¿Se acostaron?- Sara se mantuvo serena pero los gritos se arremolinaban en su interior

-Casi... Pero, él dijo... Cuando estábamos ahí ... Él lo dijo... Dijo cosas sobre mi y María... Estaba ebrio, tú lo viste, pero eso me dolió. Al parecer cada vez que me mira solo piensa en que deseo algo que no es mío... Yo no soy así. No quiero nada de nadie-

-Vicente es un hombre difícil, la paso muy mal cuando de María se trató, fue un idiota y se la paso perdiendo el tiempo a lo grande, cuando ella murió creímos que se iría con ella. Pero solo se volvió en el luto más largo que alguno de nosotros pudo ver. Es un hombre adulto, tiene 48 años en los cuales solo ha perdido... Jamás pensó volver a ver a nadie -

-Vicente nunca ha estado solo, tiene chicas, lo sé porque me lo dijo una en el rodeo-

-Eso no es lo mismo. Vicente puede dormir con todo el pueblo, pero dejar a alguien entrar en su vida... Eso es diferente Camila y tú estás ahí, te metes en su vida sin que se dé cuenta, lo haces feliz-

-Yo no quiero nada de esto- dijo mirando hacia el jardín con aquellas lágrimas rodando por sus mejillas y una mezcla de coraje y desilusión en el pecho

-Esta asustado... Su relación está...-

-Él y yo no tenemos una relación, jamás la hemos tenido, soy solo yo, enamorándome de alguien de quién no me puedo enamorar, de alguien que piensa que soy un estorbo que quiere robar la vida feliz que soñó un día- su voz salió histérica y llena de coraje- cada vez que es bueno conmigo, que me promete cosas... Dios no puede hacerme esto, me mata... Lo juro...-

-Camí- Sara la atrajo en un abrazo viéndola romperse lentamente

-Estoy enamorada de alguien que no me querrá y aun así quiero seguir viviendo con él... Pero no puedo... No puedo seguir así...aunque lo desee con todo mi corazón-

Sara no tuvo palabras para ella simplemente la consoló tanto como pudo, quería encontrar toda la lógica en lo que sucedía, quería que se diera cuenta de todo el amor que tenía Vicente para ella, era lógico que tuviera miedo, pero ahora mismo quizá ella no podría ser tan fuerte para sostenerlo... porque ella también necesitaba consuelo, ser sostenida por alguien, curar su propio pasado y no podía simplemente dar carpetazo y comenzar de nuevo... lamentablemente ninguno de los dos podía.

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