-¿Cómo demonios te atreves a venir aquí?- Esteban se fue sobre Joseph en cuanto lo vio de pie en la puerta de su casa- Aléjate de aquí maldito infeliz- le dio un puñetazo que lo mando al suelo- casi matas a mi hermana maldito y te atreves a pararte frente a mi-
-Tranquilo señor, tranquilo- uno de los peones lo sostuvo mientras ese hombre reía en el suelo
-¿Yo? Me estás atacando a mí, fíjate bien en lo que haces porque no me suena a algo inteligente...-
-Hijo de puta...- intento volver a atacarlo sin mucho éxito porque si algo sabían los peones era que si un hombre no se defendía definitivamente no era de confianza.
-¿Que sucede aquí?- la voz de Julia retumbó a lo lejos mientras sus tacones se estampaban en el mármol directo al caos
-Es lo que quiero saber - arrojo los papes del abogado de Vicente a la mesa de centro del salón
-¿No sabes leer?- y el orgullo que sintió Esteban con la contestación de su mujer fue superior al odio que sentía
-No voy a firmar estás mierdas-
-No creo que esa sea una opción o las firmas o te denuncia a la policía-
-Ella me abandono, mi esposa me dejó por una jodida aventura-
-¡Ay! Cállate pendejo- Julia levanto ambos brazos frustrada- ¿Quién demonios te va a creer eso? Están las cámaras de seguridad grabando como la metiste a golpes a casa la última vez... Tenemos las pruebas de cuando el medio mataste y ella solo busco un lugar seguro -
-Ese maldito - Joseph temblaba de coraje al escuchar sus palabras- ¡Trae a Camila aquí¡- grito- dile que baje- se acercó a las escaleras gritando como un loco-¡No te daré el puto divorcio!-
En ese momento el miedo cruzo por la nuca de Esteban, ese hombre no había buscado a su hermana, no por miedo, o al menos no del todo; más bien era su incapacidad para pensar que Camila fuera capaz de realmente de dejarle por otro, de que alguien en el mundo en realidad la amara de verdad... y de que ella le correspondiera de tal manera que se pusiera en riesgo con tal de estar con él.
-Déjala en paz -Esteban se cuadro frente a él fingiendo tanto como pudo -solo firma los malditos papeles y lárgate-
-¿Y después qué? Se irá a vivir su vida de niña rica en New York y todo será pan comido ¿Cierto? Ahora resulta que ella es mucho para mí... Esa pobre idiota era nada cuando yo me fijé en ella, una carrera mediocre, una belleza estándar... De no ser porque tu padre me rogó no me caso con ella-
El puño de Esteban fue más rápido que su boca y de empujón en empujón lo llevo a la salida. Grito, pateo y maldijo tanto como pudo ...
Y eso le hizo darse cuenta de que... Camila no estaba ahí, porque de estarlo ni siquiera habría podido entrar. Su hermano estaba furioso, si ella estuviera ahí, lo habría hecho mejor, tendría más vigilancia, no se expondría partiéndolo a golpes...
Manejo incrédulo por los enredados caminos de Las Palmas, cuando el decía "Tiene un amante" no lo creía del todo, jamás la vio capaz de tal acto, por supuesto que no, ella no podría tener esa desfachatez, y ese tipo... era un viejo, un viejo que se enamoraba de alguien fuera de su alcance... ¿cómo podría ser posible? que ella realmente le correspondiera... realmente pensó que su protección hacia él era innata, de ese tipo de cosas que ella hace por la gente, no pensó... jamás pensó... y si lo pensó, no lo quiso creer...
Se convenció a si mismo que lo que sentía Camila por Vicente era gratitud, que estaba confundida, nadie la trataba bien, y de pronto llegaba este hombre y entonces...
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Las Cumbres
Roman pour Adolescents"Una vez que encuentras al amor de tu vida, lo demás va en declive" esa era la frase que durante años definió los pasos de Vicente, jamás pensó volver a sentir amor, muchos menos a mirar a alguien y que se le acelerara el corazón... o al menos así f...
