Amanda sintió como todo a su alrededor se movía más rápido de lo normal, todo el cuerpo le dolía y no sabía exactamente dónde estaba, lo único que tenia claro era que deseaba ver a Adán, jamás deseo nada tanto en la vida, pero lo quería, lo necesitaba, de verdad lo necesitaba.
Tenia que disculparse, tenia que decirle que fue una tonta y que se arrepentía de herirlo, que jamás volvería a tener miedo que...
-Lo siento...- su voz sonó en esa habitación- Adán... lo... lo...-
-Bonita, bonita.... Tranquila- Adán llego a ella tan rápido como pudo
-Lo siento...- volvió a decir sintiendo como cada centímetro de su cuerpo dolía
-Bonita tranquila, ya viene el doctor, no pasa nada, no te disculpes por nada, todo esta bien bonita, vamos, respira...-
Unos pasos se escucharon y el cálido tacto que tenía sobre ella desapareció, Adán estaba ahí, pudo escucharlo, sentirlo, su olor llego a ella haciendo que todo a su alrededor se frenara un poco... pero pronto desapareció y de nuevo volvió a aquella nada que lentamente la tragaba.
Amanda jamás tuvo miedo de morir, siempre pensó que era una paz que nadie en el mundo llorara por ella, solo le preocupaba Hanna, pero todo estaría bien con ella seguramente, tenia una gran vida y ella seria solo la chica que conoció por una temporada.
Pero Adán... no podría irse, no podría dejarlo solo, tenía que despertar, se sentía agotada, pero debía de luchar por ello...
Afuera Adán veía pasar el tiempo después de dos días nadie logro que se separara de ella, la angustia no lo dejaba comer, y estaba a punto de volverse loco.
-Debes ir a casa a descansar- Alana llegaba con un cambio de ropa- estoy preocupada por ti-
-No puedo irme, ¿Qué pasara si despierta y no estoy aquí? No quiero que se sienta sola... lo primero que dijo cuando abrió los ojos fue "Lo siento" algo paso ese día, ambos nos equivocamos tanto y ahora... no la quiero perder...-
-No la perderás, lo sabes, volaste al mejor doctor que tu dinero pudo pagar, así que ella estará poniendo en tu rostro esa cara de idiota en cuestión de nada- lo abrazo
-siempre pensé que nunca conocería a nadie, estaba resignado con esa idea, pero un día simplemente la vi... y toda mi jodida vida tuvo sentido, jamás los entendí a ti o a Vicente, arriesgando toda su mierda por amor, perdonando idioteces, pero con ella lo entendí... y eso es realmente jodido...-
-A que lo es- sonrió para ella escuchándolo tan sincero
-Pero bueno, supongo que jamás pensé que hubiese nacido para alguien...-
- ¿Quién eres y que hiciste con Belmont? - volvieron a reír- todo estará bien, ella es fuerte, estará bien, despertara y lloraran y después hablaran de todo y entonces tendré un vestido ridículo de dama muy seguramente-
-Muy seguramente...- repitió deseando de todo corazón que eso fuera verdad
Para toda su familia ver a Adán tan perdido no era común, siempre fue la pieza que terminaba por hacer encajar todo, la persona en quien podrían confiar, la mano dura con la que siempre contaban. Pero ahora el era quien se caía a pedazos y todos deseaban poder volver a armarlo, apoyarlo, revivir a quien fuera necesario.
Alba tenia cierto odio interno por Amanda, no podía creer que fuera tan desalmada como para no haberse dado la oportunidad de escucharlo y mucho menos para terminar exponiéndose de esta manera.
Quizá eso no era su culpa del todo y ella lo sabía, pero jamás lo vio tan feliz, jamás lo escucho haciendo planes con nadie y ella simplemente... no pensaría en ello, no, por mas que ahora mismo la detestara no se centraría en ello.
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Las Cumbres
Teen Fiction"Una vez que encuentras al amor de tu vida, lo demás va en declive" esa era la frase que durante años definió los pasos de Vicente, jamás pensó volver a sentir amor, muchos menos a mirar a alguien y que se le acelerara el corazón... o al menos así f...
