Capitulo 10

620 60 7
                                        


-Buen día- una armoniosa voz le pegó a Camila en la memoria trayéndola de golpe a tierra-Bueno, quizá sea mejor decir, buenas tardes-

-¿Dónde estoy?-abrió los ojos apenas sintiendo todo dar vueltas- Yo...-cerro los ojos acostándose de nuevo intentando que la mente se le aclarara un poco.

-Tranquila, Los de las Cumbres ya vienen en camino, nadie más sabe que estás aquí y tengo vitaminas, agua, comida y un panqué- aquella voz sonaba tan confiable que volvió a cerrar los ojos- a decir verdad, yo solo traje el agua y el panqué, pero mi esposo es fenomenal cuando se trata de cuidar a alguien

-¿Esto es un sueño?- Camila pregunto con el brazo sobre el rostro perfectamente consciente de que esto era un milagro, porque de lo contrario el cielo, la tierra y todos los astros se tuvieron que haber alineado para salvarla

-¿Me puedes decir tu nombre? Vicente nos dijo que te llamas Camila y que eres suya, pero no estoy segura de ello. Los vaqueros son raros-

Camila se incorporó lentamente, abrió los ojos y vio frente a ella una chica que tenía una cara de duda monumental, además de un embarazo bastante visible, la chica estaba sentada en la cama prácticamente como si fueran amigas de toda la vida, esperando una respuesta y pareciendo que si no constataba lo que se había dicho ella misma la ocultaría de ser necesario. Era una chica de fiar, eso estaba claro, no tenía por qué dudar en serle sincera.

-Me llamo Camila- soltó apenas- Hace un año aproximadamente toda mi vida se vino abajo, intente divorciarme, todo salió terriblemente mal, ese tipo es un infeliz...Pero de alguna manera logre escapar la primera vez, así que quizá por lastima, o por suerte Vicente fue quien se hizo cargo de mi durante casi 8 meses, pero las cosas salieron muy mal... mi ex esposo me encontró y.... todo fue a peor... no creí que pudiera volver a escapar...- miro sus manos y pies como si aquello fuera un milagro.

- ¿Así que es de Vicente?- la joven apretó sus manos emocionadas mientras ella arrugaba el entrecejo sin entender del todo- tú sabes... él bebe- susurro acercándose a ella con una felicidad que no podía entender

-No sabe nada, ¿Le dijeron algo? ¿Cómo lo conocen? Yo no sé qué pasó-

-Bueno, a decir verdad, pienso que esto fue una especie de milagro si me lo preguntas, estabas caminando en la nada a media noche, nosotros veníamos de una presentación, y te vimos, la campera que tenías nos llamó la atención, cuando aún competía, Alba era una de las competidoras más populares, conozco ese logo de memoria. Te veías perdida y cuando mencionaste a Vicente pues JB supo que hacer-

-¿Maine?- Camila pregunto sorprendida tomando grandes cucharadas de aquel plato de sopa- el hombre de...-

-¡Los 7 millones de dólares!- Elena grito divertida- es bueno saber que lo conoces y no piensas que somos unos locos que te levantaron en la carretera-

-Vi su competencia en el último rodeo que acompañe a Vicente, lo recuerdo... No puedo creerlo esto es de verdad improbable-

-En realidad no tanto- la voz serena de JB se unió a la conversación besando la frente de su esposa-¿Sabes en dónde estás?- ella negó y JB supo que hizo bien en llamar a Vicente- estás en Charlotte, Carolina del Norte, ¿Cómo llegaste aquí sin saberlo?-

-Mi próximo ex esposo me trajo en auto, condujimos durante días, la verdad uno pierde la noción muy rápido cuando se está en carretera- se dejó caer en la mullida cama-pensé que haría bien dejar a Vicente atrás, el no necesita estos problemas y yo... Yo ...- escucho un largo suspiro por parte de JB

-Mujeres, Mujeres ...¿Por qué esa manía de sacrificarse por tonterías? No te preocupes, supongo que llegará pronto, ese tipo casi se desmaya al teléfono cuando le dije que te encontramos, así que descansa, aquí nadie te buscará estoy seguro de ello- y tomando a su esposa de la mano la dejaron dormir otro rato.

Las Cumbres Donde viven las historias. Descúbrelo ahora