Bienvenidos a otra parte de esta vuestra historia favorita. Quiero decir que estoy muy contenta de como va todo esto, a pesar de que a lo mejor las visitas han bajado, al igual que los votos, han subido los comentarios y las interacciones que tengo con vosotros los lectores. A esto quiero agradecer nuevamente que leáis esta historia.
-------------
𝓐𝓽𝓪𝓻𝓭𝓮𝓬𝓮𝓻
Ludmila, Lu, jamás se hubiera imaginado que sería participar en una gran producción como la sociedad de la nieve. Había estado sobre todo actuando en teatros como mucho de sus compañeros como Fer, Enzo, etc., generalmente no había estado en pantallas y se le hacía algo extraño no escuchar las reacciones del público. Por ello pasaba mucho tiempo con aquellos más dedicados a las pantallas para aprender de ello.
A Matías le hacia mucha gracia ver como Ludmila tomaba "apuntes" en una pequeña libreta rosa, hablaba mucho con ellos sobre cuadrantes de cámara, iluminaciones, y sitios donde mirar. Matías pudo reconocer que como principiante Lu siempre miraba sin querer a cámara, cosa que dificultaba algunas escenas.
-Lu, deja de mirar a cámara-Le dijo Matías colocándose bien la americana-.
-Lo se perdón, me cuesta un poco-Contesto la chica con una leve mueca-.
-Ven mirá-Dijo Matías indicando a la chica- Si estamos los dos en una escena, no te preocupes por las cámaras, mírame a mí, a los ojos, y di tus frases. Inténtalo-.
Lu miro las manos de Matías en sus brazos, el chico estaba frente a ella esperando que siguiera sus consejos. Por eso tomo aire en una larga respiración, y miro al actor a sus ojos. Matías algo exasperante esperaba que la chica cumpliera sus indicaciones a la perfección, sin embargo, Ludmila, suspiro sonrojada tras mirarle a los ojos y se fue del lugar.
-Pobrecita, no la presiones tanto, solo ha actuado en unas cuantas obras de teatro y hace lo que puede-Comentaba Enzo enternecido por los gestos de la menor-.
-Se que hace lo que puede, pero tardamos más en grabar por su culpa-Menciono de forma casual Matías-.
-Es casi una niña, es un año menor que tú-Contestó Enzo-No se lo tengas en cuenta Matías-.
Matías negó notoriamente con una leve sonrisa: -No le tengo en cuenta nada, solo trato de ayudarla, ya sabes que hasta se apunta las cosas en la libreta-.
-Nunca podrías tenerle en cuenta nada porque te gusta-Sentenció Enzo abandonando el lugar-.
Matías miro a Enzo y negó, tratando de quitarse las palabras del uruguayo de la cabeza. El actor se quedo un momento en silencio, casi paralizado, observando como Enzo se había marchado para ir a hablar con Bayona. Su mente empezó a divagar entre diversos escenarios, mientras trataba de ordenar las palabras que su compañero y buen amigo le había lanzado. ¿Le gustaba Ludmila? Nunca había pensado en la chicha de esa forma, no al menos de forma consciente, siempre había tenido una conexión con ella, desde el día uno, pero nunca le había prestado genuina atención.
De pronto Matías, vio como Ludmila volvía al set con su característica libreta rosa, hablaba con Pipe y seguía apuntando cosas, Matías observo como fruncía ligeramente el ceño mientras escribía cosa que le pareció adorable. Vio a la chica caminar hacia el set exterior, donde siempre se encontraban siendo golpeados por el viento gélido de la montaña, sin saber casi ni porque siguió a Ludmila a una parte apartada del set, donde se veía al sol esconderse entre los altos picos de las cumbres.
- ¿Qué haces acá? -Le pregunto Matías a la chica-.
-Descansar un poco de todo esto de ensayar-Contestó Ludmila-.
Matías miro a la chica con una mueca, mientras se abrazaba a si mismo producto del frio y de la futura falta de sol: -No te sientas mal porque todo esto de cueste-.
-No es que me sienta mal- Empezó a decir Ludmila- Es que siento que acá casi todo el mundo esta a un paso delante de mí, y siento que me estoy quedando atrás-.
Matías asintió, comprendiendo lo que la chica estaba diciendo: -Es normal que te sientas así cuando haces algo nuevo. Pero no debes dejar que esto te desanime, tenés mucho talento Lu, todos lo vemos, Pipe, Bayona, Enzo, yo, eres increíble, no te juzgues tanto-.
Ludmila bajo la mirada, evitando que Matías notara su gran sonrojo, sin embargo, se acerco un poco al actor buscando en el algo más de consuelo y calor.
-Gracias por todo Matías-.
-No es nada-Dijo el actor abrazando a la chica por los hombros, tapándola levemente con su americana tratando de hacerla entrar en calor-.
Tras algunos minutos abrazados Ludmila se separo levemente de Matías para dirigirse hacia él.
-Siempre he pensado que sos un actor increíble-Empezó a decir-Desde que te vi en apache supe que tenías un futuro en la gran pantalla incluso más allá de ella. Ahora que te conozco de verdad no tan solo se que serás un gran actor de renombre, si no que eres una persona maravillosa y mereces todo lo bueno que se te cruce en el camino-Sentenció la actriz novata-.
Matías se quedo algunos segundos observando los ojos de Ludmila, sintiéndose admirado por la chica como un icono solo lo hacían verse a si mismo como un ególatra. Por primer instante en su vida Matías pareció quedarse sin palabras, solo pudo desviar la mirada que tenia puesta en la chica, hacia el atardecer cálido y anaranjado que los alumbraba en ese momento.
-Te quedo de filosofa junto al atardecer-Menciono el actor-.
Ludmila negó con una leve sonrisa: - ¿Eres medio pelotudo cierto? -.
-Y esa falta ¿Por qué? - Cuestiono el argentino-.
-Te hubiera besado, era el momento perfecto, en pleno atardecer, pero la cagaste-Respondió con una suave risita Ludmila-.
Matías solo pudo negar riendo junto a la chica, recordando las palabras de Enzo, pero disfrutando ese pequeño momento junto a alguien que adoraba plenamente, sintiéndose en un torbellino de emociones trato de responder.
-Bueno, puede que sea un pelotudo, pero prefiero que si nos besamos sea algo natural, ¿no? -Comentó por lo alto el actor-.
-Me da igual que seas un pelotudo o que el beso sea natural, me gustas como sos, con tu relación abierta, con tus extraños ensayos con Enzo, con tu siendo tu-Sentenció Ludmila-.
Matías miro la chica por un momento, y después observo de reojo el atardecer que pronto sería noche, sin pensarlo dos veces más beso apasionadamente a Ludmila. El argentino sintió los fríos labios de la chica siendo plasmados sobre los suyos, moviéndose con lentitud, buscando con las manos el tacto del otro, buscando ambos acercarse más mutuamente.
Tanto Matías como Ludmila sintieron que el mundo se desvanecía a su alrededor, de pronto todas las dudas, inseguridades, y torbellinos de sentimientos dejaron de importar, porque en aquella pequeña parte, de la inmensa montaña fría, solo importaban ellos dos y el beso que estaban compartiendo.
Poco a poco el atardecer fue terminando, dando paso a un cielo estrellado, hermoso iluminado por pequeños astros, que contrastaban a la perfección con los tonos rojizos que los iluminaban con anterioridad. La noche era mucho más fría y la pequeña americana de Matías no les servía de refugio, como un par de adolescentes traviesos los dos actores abandonaron el lugar dejando en duda a muchos del set.
---------
Espero que esto os haya gustado, se que generalmente me voy por lo romántico o similar, así que si queréis algún cambio no dudéis en decírmelo.
Recuerdo que votar siempre ayuda, que siempre leo lo que comentáis, y que tenéis mis redes en la biografía. Además os dejo nuevamente el correo por si queréis escribirme, procuro responder siempre.
Correo: noawttpd@gmail.com
ESTÁS LEYENDO
𝓞𝓝𝓔𝓢𝓗𝓞𝓣 // 𝖑𝖆 𝖘𝖔𝖈𝖎𝖊𝖉𝖆𝖉 𝖉𝖊 𝖑𝖆 𝖓𝖎𝖊𝖛𝖊
FanfictionHola aquí yo, dejo por aquí algunos oneshots de lsdln, espero que os gusten. Recomiendo leer la introducción, aunque aclaro también aquí que respeto mucho a los chicos y chicas del cast y que por eso no habrá cierto tipos de contenidos, aunque ya se...
