Agustín Pardella

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Buenas noticias hay más pedidos, así que pronto saldrá otro capítulo, intentaré que sea lo antes posible pero la vida estudiantil me está matando, esta siendo bastante duro encontrar prácticas laborales, pero bueno no he venido aquí a amargaros.

Este oneshot esta medio inspirado en la canción He's my man de Luvcat, es un 10/10, me parece un temazo, la recomiendo bastante.

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 𝐵𝓊𝓉 𝒽𝑒 𝒾𝓈 𝓂𝓎 𝓂𝒶𝓃

A veces la vida no es fácil Astrid, últimamente se sentía algo deprimida, los días eran grises y no hacia mucho más que dormir, pasearse por su apartamento compartido y jugar con sus animales domésticos.

Agustín generalmente se preocupaba bastante por su pareja, trataba de no estar fuera muchas horas, y siempre le traía pequeños detallitos para animarla, sin embargo, Astrid siempre pensaba que sería mejor si no trabajase hasta tarde en las obras de teatro, que estarían mejor los dos solos en el apartamento, simplemente amándose. El actor era conocedor de los pensamientos de su pareja, y alguna vez los había catalogado de tóxicos, pues él amaba su trabajo y era su vocación, y la chica simplemente decía que lo quería demasiado, al punto que dolía.

-Tenes que hacer algo Astrid, no puedo ser tu único apoyo-Le decía cariñosamente Agustín a la chica, acariciando su suave pelo lacio-.

-Pero amor, yo te amo, ¿no puedo hacer solo eso? -Preguntaba la chica con los ojos llenos de amor-.

Agustín frunció ligeramente el ceño: - ¿Queres dedicarte únicamente a quererme? -.

Astrid asintió efusivamente ante las palabras de su amante.

-Nena, pero eso te sienta mal, mira como estas, ¿hace cuanto no salís? -Pregunto nuevamente el actor-.

-Tal vez un par de semanas, desde la comida con Mati-Comento casi musitando Astrid-.

El actor negó notoriamente: -Astrid, eso fue hace casi dos meses, estas perdiendo la noción del tiempo-.

La chica solo pudo bajar la cabeza dejando que las palabras que le acababa de decir su pareja se hundieran en su mente, el actor por su parte acuno a la chica en sus brazos tratando de transmitirle algo de apoyo, y Astrid solo podía estar agradecida por ello. Agustín siempre había sido su hombro, y siempre había estado allí en todos los momentos, incluso los malos.

Con el paso de los días, Agustín volvió a empezar un nuevo proyecto, una emocionante película de mano del gran director Juan Antonio Bayona, a Astrid la noticia le encajo extrañamente bien, y mientras Agustín grababa sus escenas ella se dedicaba a hacer algunos cursos online, poco a poco formándose en varias cosas a la misma vez.

- ¿Qué haces? -Pregunto Agustín mirando levemente la pantalla de su chica-.

-Un curso de fotografía online-Contestó Astrid-.

Agustín sonrió de lado: -Te gusta mucho hacer estos cursos...-.

-Me entretengo mientras tu grabas, a veces estas horas en las montañas, casi nunca se cuando vas a volver-Menciono la chica-.

Agustín le poso un beso en la frente a su pareja: -Lo siento-.

-No es tu culpa-Dijo la chica negando-Es tu trabajo y tu vocación, que nadie te quite eso-.

Poco a poco la pareja crecía más fuerte. Aunque había días que la tristeza volvía a invadir a Astrid como una pesada manta que nunca se iba, sin embargo, veía como Agustín se esforzaba todos los días pasando frío y hambre en las grabaciones, eso le provocaba a la chica un profundo sentimiento de voluntad y con una pequeña sonrisa se levantaba cada día dispuesta a seguir adelante.

𝓞𝓝𝓔𝓢𝓗𝓞𝓣 // 𝖑𝖆 𝖘𝖔𝖈𝖎𝖊𝖉𝖆𝖉 𝖉𝖊 𝖑𝖆 𝖓𝖎𝖊𝖛𝖊Donde viven las historias. Descúbrelo ahora