Harry había estado vigilando a Rose, no la había visto recibir o enviar cartas, pero sabía que tarde o temprano tendría que comunicarme con algunos de sus amigos.
Rose estaba fingiendo leer, apoyada en un árbol cerca de la madriguera, cuando en realidad estaba hablando con Theo.
-¿Has encontrado lo que te pedi?
-No he encontrado nada, revise toda la biblioteca y no encontre nada. Decidí buscar un profesional, un historiador.
-Estamos en guerra, Theo, no vas a encontrar ninguno que quiera abandonar la seguridad de su hogar.
-Por la suma de galones que ofrecí ya ha aceptado uno, llegará en dos días.
-Potter aún está vigilándome, pensé que se iría después de alcanzar la mayoría de edad, pero al parecer planea quedarse a la boda.
-Necesitas estar aquí en dos dias, puedo ir por ti si quieres.
-No es necesario, puedo irme durante la boda, estaran todos festejando y no me notaran.
-Esta bien, si algo sale mal avisame o ire por ti.
-Esta bien, debo irme.
Rose cerró el libro y se inclinó a un lado, donde el tronco del árbol la cubría por completo, Harry al no verla desde donde estaba se acercó, siguió avanzando con cuidado intentando verla, logró llegar junto al árbol, pero solo había un libro en el suelo, Rose no estaba, se inclinó a tomar el libro, pero una voz habló a su espalda.
-Espiando, Potter.
Harry se volteo asustado y vio a Rose detrás de él.
-¿Como...? ¿Cómo llegaste ahí?
-No conoces un simple encantamiento de invisibilidad, así piensa salvarnos "El elegido" -agregó con burla Rose- podrías estudiar un poco encantamientos- le señalo el libro con la cabeza.
Rose se fue dejándolo solo, estaba llegando a la puerta de la cocina de la madriguera cuando Harry la alcanzó.
-Se que planeas algo y voy a probarlo.
-Como digas Potter.
-Ayudaste a Malfoy con el armario ¡Dumbledore está muerto y tu tienes la culpa!
-¿Qué dijiste?- Molly salió al verlos discutir- Rose, sube a tu cuarto estás castigada, no quiero verte fuera de el hasta que hable con tu padre sobre esto- estaba enojada, más de lo que alguna vez la haya visto.
-No eres quien para decirme que hacer.
-No tengo tiempo para esto, sube a tu cuarto ¡ahora!- Molly enojada tomó la muñeca de Rose intentando que entrara a la casa.
-¡Suéltame! me duele.
Ambas mujeres sacaron sus varitas, pero antes de que alguna pudiera atacar a la otra, una figura se interpuso entre ellas, la mano de Molly dejó de sujetar su muñeca con fuerza, Rose vio sus dedos marcados en su piel.
-¿Estas bien, Rose?- Fue Sirius quien se interpuso.
-Si- Rose se cubrió la muñeca donde habian quedado los dedos de Molly marcados.
-Agradezco tu hospitalidad, Molly, pero no quiero volverte a ver ponerle una mano encima a Rose.
Molly permanecía muda ante la sorpresa, el enojo de Harry aumento al ver a Sirius defenderla.
-No la defiendas Sirius, es una de ellos, seguro tiene la marca- intentó acercarse.
Sirius se puso entremedio evitando que la tocara.
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Rose Weasley
أدب الهواةRose Weasley era muy distinta a sus hermanos, no era valiente, osada o revoltosa, en cambio, era tranquila, con una alegría contagiosa, siempre dispuesta a proteger a los que quería, trabajando duro para cumplir sus metas, todos pensarían que acabar...
