Voldemort había llamado algunos de sus mortifagos para una reunión, su plan con la chica había fallado, debía buscar otros medios para aumentar su poder, debía ir en búsqueda de la varita.
Los Lestrange y los Malfoy entraron al salón tomando lugar en la gran mesa. Ninguno de ellos sabia porque habían sido llamados. Voldemort parecía estar sumergido en sus pensamientos
-Mi señor- Se animó a hablar Lucius- ¿podemos saber para qué hemos sido llamados?
-Necesito que se encarguen de la chica.
-Mi señor, puedo encargarme de la chica, yo puedo matarla si me lo permite - Bellatrix aun recordaba que por culpa de esa mocosa no había podido matar a Sirius.
-No te acercaras a la chica Bellatrix, no correré el riesgo que alguien se entere de mis planes, te quedaras aquí donde nadie pueda verte, hasta que vuelva.
-¿A donde ira mi señor?
-Eso no es asunto tuyo, Lucius, pero mientras no esté quiero que ustedes se encarguen de la chica.
-¿Qué quiere que hagamos con ella, mi señor? -Pregunto Rabastan.
-Lo mismo que hicieron con los longbottom.
Bellatrix y Rodolphus sonrieron emocionados.
-Será un placer, mi señor -Contestó Rodolphus.
-En cuanto a ustedes- Miró esta vez a los Malfoy - quiero que se aseguren que la chica siga viva y que el otro asunto - miro a Bellatrix- llegue a término.
-Por supuesto, mi señor, yo y mi esposa nos encargaremos de eso - habló Lucius.
-Volveré cuando esos planes lleguen a términos, o hayan visto a Potter, de lo contrario no quiero ser llamado.
(...)
Rose ya no sabía cuánto tiempo llevaba ahí, su única compañía era el señor Ollivander y la señora Malfoy que solía bajarle comida y había curado sus heridas. La despartición que había sufrido en el brazo ya estaba curada, aunque no de la mejor forma, había recibido una poción para recuperar la sangre que había perdido, eso le había dado la suficiente fuerza para poder hablar con Theo por su vínculo.
Estaba bastante alterado cuando pudo hablar con él, aunque se negó a decirle donde estaba, no quería que arriesgara su vida intentando salvarla, había logrado calmarlo un poco. Hablaba cada vez que podía con él, si no fuera por Theo, Rose creía que ya se habría vuelto loca, el señor Ollivander igual había ayudado.
Rose le hacia preguntas de como cada madera de varita servia para diferentes ramas de la magia, ya sea transformaciones, duelos, artes oscuras, magia antigua y muchas más.
Otra cosa que agradecia era que Bellatrix ya no se encargaba de torturarla, ese trabajo había pasado a su esposo, aunque honestamente no sabía cual de los dos era peor.
El invierno parece haber llegado, los calabozos estaban más helados, Rose no dejaba de frotar sus manos en sus brazos, intentando entrar en calor, las marcas de quemaduras que se extendía por su piel la volvían más sensible a los cambios de temperatura.
Escucho las puertas de las mazmorras ser abiertas y pasos bajar por las escaleras, Rose se movió a la parte oscura de su celda, vio como un hombre llevaba a una chica y la lanzó a la celda de enfrente, luego de eso se fue.
Rose se quedó mirando la celda, intentando ver a quien habian traído. vio una cabellera rubia y cuando la chica volteo la reconoció.
—¿Luna?
Luna se acercó a la celda de enfrente intentando ver quién le había hablado.
—Rose, ¿eres tú?
—Si, ¿Estas bien? ¿Porque te han traído?
—No les a gustado lo que mi papá a escrito, ¿Estas bien? Tus hermanos estaban buscándote.
—¿Has hablado con Theo?— a Rose le preocupaba que allá salido de la mansión.
—Theo no volvió a Hogwarts, pensé que habían huido juntos, pero luego Ginny me dijo que los mortifagos te habían llevado.
—He estado aquí desde la boda, me he puesto en contacto con Theo le hice prometer que no saldría de la mansión ¿has visto a Blaise y Daphne?
—Volvieron a Hogwarts, aunque...
Luna fue interrumpida por el sonido de pasos bajando las escaleras, Rose le hizo una seña a luna para que se ocultara en la parte oscura de su celda mientras ella retrocedía.
Un hombre se detuvo frente a su celda, entró con una bandeja con comida que dejó a un lado.
—Tus brazos— hablo con un tono firme, pero sin mirarla.
Rose le extendió sus brazos y el hombre curó algunas de sus heridas menores, aún seguía conservando sus quemaduras, la señora Malfoy había intentando eliminarlas, pero no parecía funcionar.
El hombre mantenía la mirada en sus heridas, las
curaba con cuidado, intentando eliminar cualquier rastro de cicatriz. Cuando terminó Rose pudo ver sus brazos sin cortes.
—Gracias —esas palabras tomaron por sorpresa al mago levantando la vista mirando su rostro.
Rose notó que el hombre tenía los ojos verdes, los mismos ojos verdes que tenía ella. El hombre igualmente noto sus ojos verdes, los mismos ojos verdes de la persona que el más había amado. Sin duda era ella, era la hija de Heloise.
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¡Nuevo Capítulo!
¿Cual creen que son los planes de Voldemort?
Ya saben el nombre de la madre de Rose.
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Rose Weasley
FanfictionRose Weasley era muy distinta a sus hermanos, no era valiente, osada o revoltosa, en cambio, era tranquila, con una alegría contagiosa, siempre dispuesta a proteger a los que quería, trabajando duro para cumplir sus metas, todos pensarían que acabar...
