La noticia de que iban a tener una niña había cambiado algo en Draco. Rose todavía no sabía explicar exactamente qué, no era un cambio evidente. Seguía siendo el mismo hombre atento, protector y ligeramente obsesionado con asegurarse de que ella descansara lo suficiente, pero algo habia cambiando en él.
Lo veía en las sonrisas que aparecían de la nada, en la forma en que su mano terminaba sobre su vientre cada vez que estaba cerca, en cómo parecía perderse en sus pensamientos durante unos segundos antes de volver a la realidad con una expresión extrañamente enternecida, como si todavía estuviera intentando comprender que iba a tener una hija.
Rose estaba terminando su té cuando Draco entró en la sala con una carta en la mano.
-He recibido respuesta de mis padres.
Ella levantó la vista.
-¿Les escribiste?
-Después de la revisión.
Rose sonrió.
-¿Y qué dijeron?
-Están felices.
Aquello era exactamente lo que esperaba escuchar.
-Eso es bueno.
Draco observó la carta durante un instante, algo nervioso volvió a hablar.
-Mi madre quiere verte.
Rose parpadeó.
-¿Verme?
-Te ha invitado a tomar el té.
La sonrisa desapareció lentamente.
-¿Dónde?
Aunque ya conocía la respuesta.
-En la mansión.
El silencio que siguió fue inmediato. Rose bajó la mirada hacia la taza que sostenía entre las manos.
La mansión, aún le costaba pensar en aquel lugar. Los recuerdos seguían allí:
las celdas, las torturas, la sensación constante de estar atrapada, los meses que pasó allí como prisionera. Todavía había noches en las que despertaba recordándolo.
-No quiero volver allí.
Su voz fue baja, suave, pero firme. Draco comprendió inmediatamente.
-No tienes que hacerlo.
Rose levantó la vista. No había decepción, no había enfado, solo comprensión, porque él sabía por lo que habia pasado y jamás le pediría algo así.
Durante unos segundos ninguno habló.
Entonces Rose observó su expresión. Había algo allí, algo pequeño, casi imperceptible, una tristeza.
No porque quisiera obligarla, sino porque sabía que una parte de ella seguía asociando aquel lugar con dolor y él deseaba poder cambiar eso.
Rose apoyó una mano sobre la de Draco.
-Tu madre podría venir aquí.
Draco parpadeó.
-¿Aquí?
Ella asintió.
-Si quiere tomar el té conmigo, no tiene que ser en la mansión.
La sorpresa apareció en su rostro.
-¿Estás segura?
Rose lo pensó un momento.
-Sí.
Una pequeña sonrisa apareció en los labios de Draco y por alguna razón, eso fue suficiente.
...
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Rose Weasley
FanfictionRose Weasley era muy distinta a sus hermanos, no era valiente, osada o revoltosa, en cambio, era tranquila, con una alegría contagiosa, siempre dispuesta a proteger a los que quería, trabajando duro para cumplir sus metas, todos pensarían que acabar...
