Las visitas a Grimmauld Place era algo que Rose intentaba hacer con frecuencia. Aunque lamentablemente con su embarazado las visitas habían sido escasas, en su lugar Sirius solía visitarla, pero aquella tarde había insistido en ir a ver a Sirius. Draco había aceptado con una condición: que se llevara suficientes pociones, una manta y que regresara antes de la cena.
Rose todavía se reía al recordarlo.
-Te trata como si fueras de cristal.
La voz de Sirius la sacó de sus pensamientos.
-No lo hace.
Sirius levantó una ceja.
-Rose, tiene una sanadora viviendo en tu casa.
-Eso fue después de...
No terminó la frase, no hacía falta. Sirius tampoco insistió.
-Sigue tratándote como si fueras de cristal.
Rose sonrió, incapaz de discutirlo.
-Tal vez un poco.
-Mucho.
-Mucho -corrigió Harry desde el otro lado de la sala.
Rose soltó una carcajada.
La tarde transcurrió entre conversaciones ligeras, historias absurdas y varias interrupciones de Sirius, que parecía decidido a demostrar que podía contar cualquier anécdota mejor que Harry.
Era agradable, familiar. Por un momento, Rose olvidó todo lo demás.
Hasta que Harry dejó su taza sobre la mesa.
-Tengo una noticia.
Sirius sonrió inmediatamente.
-Eso nunca empieza mal.
Harry ignoró el comentario.
-Le pedí matrimonio a Ginny.
El silencio duró apenas un segundo.
-¿Qué? -exclamó Sirius.
-¿Y?
Harry sonrió.
-Y dijo que sí.
Sirius soltó una carcajada y se puso de pie para abrazarlo.
-¡Por supuesto que dijo que sí!
Harry se rio.
Rose observó la escena en silencio.
La noticia la había tomado completamente por sorpresa.
Ginny.
Hacía años que no hablaban. Años desde la última conversación. Aun así Harry era Harry y se veía feliz, genuinamente feliz y eso era lo único que importaba.
Rose sonrió.
-Felicidades, Harry.
Harry se volvió hacia ella.
-Gracias.
-Me alegro por ti.
Y era verdad.
La incomodidad seguía allí, inevitable cada vez que escuchaba el nombre de Ginny, pero también estaba feliz por él.
Sirius pareció notar algo en su expresión. Porque durante un instante sus ojos se posaron sobre ella. No dijo nada y Rose agradeció que no lo hiciera.
La conversación continuó poco después, más ligera, más animada, pero cuando finalmente llegó el momento de regresar a casa, Rose sintió un extraño alivio.
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Rose Weasley
FanfictionRose Weasley era muy distinta a sus hermanos, no era valiente, osada o revoltosa, en cambio, era tranquila, con una alegría contagiosa, siempre dispuesta a proteger a los que quería, trabajando duro para cumplir sus metas, todos pensarían que acabar...
