El primer enemigo

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Kaila seguía a Claire por el pasillo, su intención era acompañarla, era lo que se había propuesto hacer, pero la joven iba muy adelantada y los alumnos estaban por los pasillos para ir a su siguiente clase así que le dificultaba la cercanía.

Claire quería descansar un poco antes de su próxima clase, no sabía que contaría a los siguiente alumnos, no sabía si las próximas horas del día, tendría que empezar con su clase planificada, mientras que los alumnos de la primera hora iban hacer otra cosa muy distinta.

Decidió hablar con el director sobre su plan de estudio, ya que estaba improvisando en todo momento, no tenía ni idea de lo que harían al día siguiente, ni al otro, ni al otro. Quería hablar con Osis para que le aclarase que quería que ella enseñara a los alumnos, para tener una idea clara y a partir de ahí, empezar a planearlo todo.

Kaila vio a Claire desaparecer por uno de los pasillos internos, no sabía dónde había ido, se frustró al perderla. En ese momento apareció delante de ella una de sus guerreras.

—Comandante, tenemos un problema.
— ¿Qué sucede? — preguntó más seria.
—En el cuadrante Alfa al nordeste, hay un espécimen.
— ¿Y no podéis ir a comprobarlo de que se trata?
—Lo hemos hecho, es un enemigo. — eso a Kaila la hizo reaccionar, tenía que dejar a un lado a Claire y centrarse en su trabajo. El enemigo había hecho al fin, su primer movimiento.
—Yo me ocuparé, no dejéis la formación, seguid vigilando, puede que sea una trampa y quieran distraernos.
—Si señora. — se puso el puño en el pecho izquierdo, golpeando su armadura, como saludo y se marchó.

Kaila fue a ver de qué se trataba, así que una vez que salió del castillo, llamó a su fiel corcel negro que a su vez podía volar.

—Vamos Loki. — el caballo se puso en marcha.

Cuando fue nombrada valquiria hacía más de cien años, sus padres le regalaron el Pegaso, lo llamó Loki en nombre de su tío, era la forma de hacerlo  rabiar un poquito y eso le gustaba.

Loki echó a correr para tomar impulso y despegó como si fuera un avión. Sobrevolaron el valle y siguieron las coordenadas que le habían dado.
Cuando llegaron, Kaila vio lo que era el espécimen, una especie de dragón gigante, patas grandes y alas pequeñas y cortas.

—Vamos a luchar. — se bajó del caballo y desenvainó su espada, invocó los poderes de la guerra para poder enfrentarse al enemigo.
El arma brilló y Kaila corrió espada en mano hasta la criatura; con solo un ataque, le cortó la cabeza, pero ocurrió algo que le fastidió terminar el trabajo. Al dragón le salieron dos cabezas, y eran más peligrosas que la anterior, solo porque una escupía fuego y la otra, veneno.

—Oh no, lo que me faltaba, una Hidra. El maligno empieza fuerte, pero lo venceré. — siguió atacando mientras esquivaba las dos cabezas.

Consiguió esquivar la cabeza que escupía fuego, pero no le dio tiempo de apartarse de la otra cabeza, esta le escupió y Kaila solo pudo protegerse con su escudo, fue cuando se dio cuenta que lo que escupía no era veneno, sino acido, su apreciado escudo había quedado inservible.
Se alejó para poder estar a salvo y tener la oportunidad de planear algo, al ver que la bestia se acercaba a ella, vio un punto débil, en el centro, entre las dos cabezas y el cuerpo, estaba desprotegido, podía cortarlo en dos, así las cabezas no se acercarían a ella.

Corrió hacía el monstruo y puso la espada en vertical delante de ella, corría mientras cortaba la carne y los huesos de su rival. Cuando llegó a la cola, el animal cayó, ella se relajó un poco, pero no duró mucho su victoria, porque el monstruo se incorporó, Kaila se giró y vio que ahora habían dos.

— ¿Qué, también puede regenerarse en dos? — se preguntó, se notaba que eso no se lo esperaba, y odiaba las sorpresas. En ese momento vio a Claire en su mente y rectificó, bueno la sorpresa de la llegada de Claire era algo bueno para ella.

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