DIECIOCHO

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Maratón 1/5

JADE

Estoy en el aeropuerto, sentada en una de esas incómodas sillas, observando cómo Lau se aleja con Kaia hacia la puerta de embarque.

Mi corazón se encoge cada vez que veo a mi pequeña voltear para buscarme con la mirada. Tiene solo dos años, pero ya entiende cuando algo no está bien. Yo no quiero que se dé cuenta de mi miedo, pero lo sabe, lo siente.

-Es por su protección-susurró con dolor porque me duele dejarla ir.

Lau me prometió que cuidaría de ella en Italia, que se encargaría de todo mientras yo resuelvo este caos.

Sé que allá estará más segura, lejos de Alemania, lejos de mis padres.

Ellos... ellos siempre han sido crueles conmigo, manipuladores, y no me fío de que no intenten arrebatarme a Kaia.

Mis padres no la verían como mi hija o como su nieta si se llegarán a enterar de ella, la verían como un trofeo, como un medio para controlarme y atraparme en esa extraña y enferma situación.

Ya no puedo más. No me puedo permitir que Kaia crezca con esa sombra sobre nosotras.

Miro a Lau mientras desaparece tras el control de seguridad, y siento un vacío en el pecho. Esto es lo correcto, me repito una y otra vez, pero cada paso que me alejo de ella me duele más de lo que esperaba.

Respiro hondo y me levanto, dirigiéndome al sótano donde dejé el auto. El sonido de mis pasos rebota en las paredes de concreto, y por un momento, el silencio es abrumador. Entonces, de la nada, escucho una voz que me hace detenerme en seco.

—No puedes escapar esta vez, Jade.

Levanto la vista y lo veo, ahí parado, con los brazos cruzados sobre el pecho.

Ian

Mi exmarido. La persona que menos esperaba encontrarme hoy, aquí, en este momento. Mi corazón late con fuerza, pero no es por amor, es por la sorpresa, por el miedo. ¿Cómo me encontró?

—Tenemos que hablar —insiste, su voz firme, pero no agresiva.

—No tengo nada que decirte, Ian. —Intento mantenerme fría, pero siento el temblor en mi voz. No quiero esto ahora, no puedo. Acabo de dejar a Kaia, necesito salir de aquí, respirar. Pero él se acerca, despacio, bloqueando mi camino hacia el auto.

El miedo que haya visto a Kaia...

—No puedes seguir corriendo. Tarde o temprano tendrás que enfrentarlo. —Su mirada es intensa, pero no sé si de enojo o de preocupación.

—¿A qué te refieres? —pregunto, aunque en el fondo lo sé.

Ian siempre tuvo una manera de ver más allá de lo que yo estaba dispuesta a mostrar y odio esa parte de él.

Quizás de mi, porque le permití algo que no le correspondía

—A todo esto. A tus padres, a que después que regresaras huyes de mi. No puedes seguir escapando de las conversaciones difíciles. —Da un paso más, y siento el aire volverse pesado.

—No estoy escapando —miento—. No tengo nada que hablar contigo, todo fue dicho y hecho hace tres años.

—¿Dicho? ¿Hecho? —Ian suspira, como si ya hubiera pasado por esta conversación mil veces en su cabeza—. ¡Por dios Jade! Te largaste como si tu vida dependiera de ello.

—¿Y que querías que hiciera ? —Respondo, alzando un poco la voz—. ¡¿Que me quedará viendo como te revolcabas con tu amante?!

Ian me mira sorprendido...

-Jade...yo- murmura

-¡No! Tú decidiste seguir con Rebecca-suelto-, aun cuando me habías dicho que la dejarías el tiempo en que teníamos ese estúpido contrato.

—Tienes razón, se que fui un idiota.- Me mira fijamente, como si intentara atravesar las barreras que he levantado—. Y sé que estás tomando decisiones apresuradas, hubieran muchas cosas que pase a tu lado los tres años que no logro borrarles de mi cabeza-camina de un la hacia otro-, se que todo lo del divorcio fue una mala decisión y quisiera que arregles esta situación.

—¿Y cuál es, Ian? ¿Eh? —La frustración me inunda. No puedo creer que esté aquí, cuestionándome cuando no ha estado presente en años—. ¿Tú tienes alguna idea de cómo tuve que pasar años cuestionándome que hice mal? Porque yo lo único que sé es que tú no tienes poder sobre mi, ni mis padres, ¡Nadie!.

—Lo que necesitas hacer es enfrentarlos, no huir. Yo puedo ayudarte, podemos resolverlo juntos, pero necesitas confiar en mí.

—¿Confiar en ti? —Dejo escapar una risa amarga—. ¿Cómo esperas que confíe en ti ahora, después de todo lo que pasó? Ian, me negabas que te revolcabas con tu asistente, que ahora es tu prometida-lo miro con asco-, Ni siquiera se porque estás aquí, no esperes que regrese a tu lado, lo del divorcio fue una solución rápida a esta mierda que nuestros padres nos obligaron.

Él baja la mirada por un momento, como si mis palabras lo golpearan de lleno, pero luego vuelve a mirarme con una determinación que no había visto en años, lo cual me parece absurdo pues lo único que causa en mí es lastima.

—Lo sé, Jade. Sé que te fallé. Pero no podemos cambiar el pasado. Lo que podemos hacer es encontrar una manera de arreglar esto, juntos.

Suspiro frustrada, el no entiende que no podemos regresar.

—¿Arreglar qué, Ian? —Pregunto, sintiendo que mis emociones empiezan a desbordarse—. ¿Crees que puedes arreglar lo que pasó entre nosotros? ¿O lo que tú mierda arruino?

—No estoy diciendo que lo que pasó entre nosotros sea fácil de arreglar, me arrepiento de no haberme tomado esa oportunidad contigo-susurra-, mis padres me están obligando a casarme con Rebecca, ahora que saben que por eso te has marchado.

Sus palabras me golpean de una manera que no esperaba.

Me quedo en silencio, mirando hacia cualquier lado menos hacia él.

Y no por lo que me dice de que lo han obligado, si no porque aún cuando menos me lo he esperado, la madre de Ian sigue siendo un amor de persona.

Me duele, todo me duele. Porque ella fue una persona que merece todo mi respeto.

—Déjame empezar de nuevo —insiste, y esta vez su voz no suena como una orden, sino como una súplica.

-¿De todo lo que te dije no entendiste nada verdad?-pregunto fastidiada.

Me doy la vuelta dispuesta a irme, pero de la nada su voz nuevamente se hace presente

-¡Me enamore de ti!-grita haciendo que me quede quieta-¿Eso es lo que querías escuchar?, estos tres años no lo quise aceptar, no cuando Rebecca estaba a mi lado.

Mi risa es fuerte y volteo a verlo.

-No creo en tus palabras Ian-suspiro-, tampoco tengo algún sentimiento por ti..

Camino hacia mi auto y cuando estoy a punto de entrar ...

-¿Porque huías con aquella bebé?-pregunta dejándome congelada en mi lugar.



Notas de autor

Hola

Estoy nuevamente aquí...

Lo que tanto esperaban, espero que les guste el maratón.

Esto está fuerte, además que Ian es un menso.

Les dejo esto aquí y me marcho lentamente 👩🏻‍🦯🏃‍♀️

Si ya quieren el siguiente capítulo dejen su corazón amarillo y azul 💛💙

Nos leemos pronto,

Besos 😘

Didi

Instagram: Didisin14_

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