TREINTA Y SIETE (capítulo final)

7.3K 432 67
                                        

ELIJAH

Tres meses después.

Me encontraba sentado frente a ella, en una pequeña cafetería cerca de su oficina.

El aroma a café recién hecho llenaba el aire, y el murmullo de la gente a nuestro alrededor era un leve eco en comparación con la intensidad de sus ojos.

Jade había estado distante últimamente, pero hoy, había algo distinto en su expresión, algo que me hacía sentir que estaba a punto de decirme algo importante.

Finalmente, después de unos segundos de silencio, inhaló profundamente y me miró con seriedad.

—Elijah... He decidido que quiero regresar a Italia. Quiero que Kaia crezca ahí, y siento que es el mejor lugar para nosotras —dijo, sus ojos reflejaban determinación y un atisbo de nostalgia.

Sentí un leve golpe en el pecho, algo entre sorpresa y alivio.

Había esperado esta decisión de alguna forma, pero escucharla en voz alta me generó una mezcla de emociones.

—Italia... —murmuré, como si estuviera probando la idea. Sonreí un poco, intentando aliviar la tensión en sus hombros—. Me parece que es una gran decisión, Jade. Es tu hogar, después de todo.

Ella pareció relajarse un poco, aunque había algo más en su mirada. Algo que la hacía verse vulnerable.

—Tenía miedo de decírtelo, de que pensaras que... no sé, que te dejaría solo después de todo lo que has hecho por mí o que no aceptes la idea de que nuevamente me marche, esto puede distanciarnos, pero prometo que en cualquier lugar siempre te voy a necesitar—susurró, evitando mi mirada.

Tomé su mano entre las mías y la apreté suavemente.

—Jade, nunca estarías sola. Italia también podría ser mi hogar —respondí, y la sorpresa en su rostro me hizo sonreír.

—¿Qué? —preguntó, claramente sorprendida—. ¿Te mudarías a Italia... por mí?

—No es solo por ti, sino porque también me ofrecieron una oportunidad de trabajo allá. Estaba considerando aceptarla, pero dudaba, porque no quería dejarte aquí.-Hice una pausa-bueno, realmente si me iría solo por ti aunque no tuviera esa oportunidad de trabajo.

Jade sonrió.

Hubo un silencio entre nosotros, cargado de todo lo que no nos habíamos dicho en semanas.

—Elijah... —susurró, casi como si no creyera lo que estaba escuchando—. Pero eso cambiaría todo.

Asentí lentamente, sin dejar de sostener su mirada.

—¿Y no es eso lo que queremos? —le respondí en voz baja—. Cambiar todo. Empezar de nuevo, en un lugar donde podamos ser felices, en donde podremos formar una familia.

Ella bajó la mirada, pero no apartó su mano de la mía.

—Sería un nuevo comienzo —murmuró, casi para ella misma. Luego, alzó la vista y sus ojos se encontraron con los míos, llenos de una determinación que reconocí al instante—. Sí. Un nuevo comienzo.

Sonríe con alegría.

-¿Es que pensabas que te librarías de mi fácilmente?-pregunto cauteloso

-Solo no quería que sintieras que mis decisiones son algo precipitadas-juega con el papel.

-Estaré a tu lado Jade, lo he prometido varias veces y necesito que tú lo creas-digo con amabilidad.

-Elijah, eres lo que tanto anhele, pero nunca busque-sonríe.

Amor Inesperado Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora