Sí, era consciente del frío.
La humedad le calaba los huesos de maneras inimaginables. Dando punzadas dolorosas la mayoría del tiempo y provocándole leves vaídas de los cuales ignorándolos seguía adelante. Él era un Uchiha y no se rendiría ante eso. Sería denigrante ser vencido por un poco de nieve. Era ninja y los ninjas estaban acostumbrados a esos climas y peores.
Bueno, pero con capas para abrigarse. No con su ropa común y corriente solo para abrigarle.
Shisui...
Maldita sea. ¿Así que era eso lo que sintió Sakura cuando Itachi le dio esperanzas? Sintió que no podía darse por vencida ¿tal vez? Porque eso sería traicionar a ese pequeño ser que se hacía querer con solo mirarlo.
Sus piernas cedieron de un momento a otro y cayeron en un terreno lodoso. Observó con más detenimiento al percibir el olor a ceniza. Frunció el ceño.
—¿Fuego? —su voz salió más alto de lo que esperaba.
Fue cuando se dio cuenta que el dolor de su cuerpo había desaparecido, aunque el frío persistía, el calor se podía llegar a intuir. Agudizó su mirada y observó que aquellas nubes blancas y grises no eran de tormenta. Eran de árboles quemándose.
—Mierda.
Saltó en dirección a la escena. Lo tenía que aceptar, estaba asustado, y por mucho que le sorprendiese no era por Sakura, ni por él. Shisui estaba solo y una nevada se acercaba.
Nevada, recién nacido, cero ropa, nadie a su lado. Agitándolo tenías el coctel del desastre.
Ironía, había pensado abandonar a su hijo hace unas horas y ahora. Ahora quería con todas sus fuerzas no perderlo. Mierda, maldita bipolaridad. Eso era trabajo de Sakura, no suyo. Logro atravesar las lenguas de fuego que amenazaban con quemar cada ser vivo que pasara cerca y entró en un ambiente tan caliente que aquellas punzadas de dolor desaparecieron. Abrió los ojos al máximo, porque el calor los hacía cerrarse por mera protección. Avanzó con velocidad a través de los arboles cubiertos de ceniza, corriendo por el suelo. Ya no confiaba en que las ramas estuviesen lo suficientemente seguras para soportar su peso. Observó dos figuras distorsionadas y avanzó como una fiera hacia ellas.
Activó el Sharingan y apuntó sus dedos directamente a la garganta. Chochando rápidamente contra ellos, el trío rodó por el suelo, Sasuke los incapacitaba de cualquier ataque al tenerlos de la garganta, pero ellos también los retenían al tenerlo agarrado de pies y manos. Diablos.
—Uchiha Sasuke —escuchó de forma entrecortada. Sus manos se zafaron involuntariamente de su objetivo y el contrincante lo empujó con el pie, lanzándolo hasta el árbol más cercano—. Así que era cierto... Haruno-san sí te encontró.
—¿Ustedes? —Gruñó, sus ojos oscurecidos reflejaron repudio— ¿Qué quieren, quemar vivo a ese niño como si fuese un traidor? ¿Qué prueba tienen...?
Esquivó un kunai y sintió que sus costillas reclamaban un poco de consideración, provocándole un agudo pinchazo en el lado izquierdo. Reprimió un gemido. No... no podía estar fracturada ¿verdad? Se tomó el costado sin alterar su expresión y con la mirada fija en ambos sujetos. Para ser ancianos estaban en buena forma.
Que Kami-sama lo ayudara.
¡Qué bien! Situaciones desesperadas, medidas desesperadas. Tendría que huir como el cobarde de que no era. Un pie delante del otro, Uchiha. Ignorando el dolor siguió corriendo por el lugar, tratando de inspirar tanto humo. ¡Mierda! Si esto era obra de Itachi lo golpearía luego. Kuso...
Corre, corre, corre.
Shisui.
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
ESTÁS LEYENDO
Lives at stake: Uchiha Haruno
Hayran KurguResumen: Pelo rosa, ojos jade, piel nívea, cuerpo delgado - o puede que no tanto -, mirada regocijada. Era definitivo, la chica parada en frente del equipo Taka era Haruno Sakura, la ninja medico y kunoichi entrenada por Tsunade Senju, ahora lo que...
