Capítulo 49

31 3 9
                                        

Maddison

El vuelo duró alrededor de media hora o más, no fui consciente totalmente del tiempo, pero realmente nadie puede culparme.

¿Cómo puede ser alguien consciente de algo que no sea el impresionante paisaje que hay delante en estas condiciones de viaje?

Además, aún sigo pensando en Axel, después de todo estoy en su helicóptero sin él... y ¿creo que lo extraño?

Es que no sé que hacer con él en mi mente.

¡Dios! todo es tan confuso y a la vez tan fácil de entender, me gusta mucho y me estoy enamorando de él, pero al mismo tiempo tengo la confusión de que no sé mucho sobre su vida. Como por ejemplo ¿cómo hace para hacerme estos regalos que una persona normal le costaría la vida por lo caros? Primero el hecho de que me encontró a mitad de una balacera cuando era casi imposible que alguien me encontrara por el lugar en donde estaba, luego tenemos el hecho de que ya sabía todo cuando me encontró, sabía lo que estaba pasando antes de que yo abriera la boca.

Después está el hecho de que nos fuimos en un viaje privado a Génova, privado, no cualquier persona puede permitirse eso a menos que tenga una sociedad con alguna aerolínea que le preste el servicio, uno que sería extremadamente caro y exclusivo, o de que tuviera un avión. Y apuesto lo que sea a que sí es su avión, si fuera una aerolínea que estaría prestando un servicio no me hubiera esperado...¿o sí? Axel Meyer es una incógnita, pero me estoy enamorando de él a pesar de la poca información que tengo, es cómo si...

- Señorita, hemos llegado - informa en alemán uno de mis compañeros de vuelo, la seguridad ante todo con mi enigmático hombre - ya el perímetro fue escaneado antes de su llegada para su total seguridad

- Orden del Señor Meyer, ¿no es así? - pregunto bajándome del helicóptero de la mano de uno de ellos que me ayuda mientras asiente - la pregunta sobraba antes de que la hiciera

- Le mostraremos el lugar - avisa el otro también en el alemán, unos hombres tan robustos sirviéndome como guía turística y tratándome con delicadeza, el pensamiento me hace reír levemente mientras lo sigo por el amplio lugar.

Otra inquietud para la lista que tengo con respecto a Axel Meyer, aunque sinceramente no sé si vale la pena preguntarle algo sobre la casa con más de 20 hombres trajeados con auriculares qué rodean la gran casa de dos pisos que tengo enfrente.

Por lo que veo aterrizamos en el patio trasero, uno que tiene alrededor 10 hectáreas ¿o quizás más? Me parece una pasada el lugar, es en verdad genial. La casa tiene sólo dos pisos, pero sin entrar aún cálculo más de 10 habitaciones. Es mucho espacio, no he visto casas con infraestructuras así más que en la ciudad, aunque su estilo rústico con los troncos que sobresalen de la casa contribuyendo con el bosque que nos rodea me deja impresionada.

Solo basta con un primer vistazo para empaparte con el lujo que todo desprende, desde los techos inclinados hechos en lo que parece una madera de roble hasta las luces tenues y cálidas que iluminan la oscuridad que va dejando la caída del sol en el horizonte.

Sigo caminando detallando toda la casa sin poder detenerme, es que es increíble, tiene una pequeña terraza que cuenta con un arco en la entrada que tiene algunas plantas enredadas a su alrededor y un gran espacio a uno de sus costados de lo que parece un pequeño comedor con una mesa pequeña en la mitad y un sofá circular a su alrededor.

Me adentro más en la basta estructura y la chimenea en la inmensa pared pedregosa captura mi atención y los muebles en tonos neutros me hacen sonreír, esto tiene el toque personal de Axel Meyer, pero los cojines coloridos y artesanales me dicen que una mano femenina tocó este lugar.

CaosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora