Veo cómo el peligro de los inicios de mi creación se ve pulverizada frente a las llamas implacables del fuego y por un momento deseo que así cómo se convirtió en cenizas el papel también lo hicieran todos y cada uno de los problemas que debo resolver ahora con esta información.
Sin duda cada vez la idea de no aceptar el puesto en la mafia se ve como la peor alternativa que podría tomar, pero tampoco sé cuantas personas más conocen esta información.
No sé si peligro en los labios de otra persona. Lo que me hace cuestionar si debo mencionarselo a mi familia o...a Axel.
Dicen que vengo del fuego pero justamente en estos instantes las emociones mías no sólo me hacen pensar que estoy hecha de fuego sino que puedo morir por tal abrasadora intensidad.
Me dejaron un legado de fuego y un trono, pero ¿a qué costo? A qué maldito costo como para sentir que sólo quiero ser cenizas en estos instantes tal cual como el papel que acabo de acercar al fuego y por un instante la idea de acercar mi mano a la llama me embelesa tanto qué dudo en hacerlo, pero aprieto la mano en un puño recostándome sobre uno de los sillones de la estancia mirar al fuego burlarse de mí.
Tan volátil, tan cautivador y tan peligroso a la vez. Tan intenso y tan calmo como para engañarte por segundos haciéndote creer que cuando su llama es menor no puede quemar, pero en verdad si lo puede hacer.
Me quedo tan encimismada viendo el fuego que me sobresalto cuando siento el calor de otro cuerpo a mi lado.
Y pienso que dirá algo, pero se queda callado a mi lado sin tocarme aún intentando descifrar lo que necesito así que me acerco más hasta que pasa su brazo al rededor de mi hombro y mi cabeza está sobre su pecho mientras las lágrimas empiezan a descender de forma silenciosa empeñando mi campo de visión y se vuelve más intenso con el paso de los segundos.
Lo siento apretar más su agarre antes de cambiar la posición tirándome como tantas veces a su regazo e internamente se lo agradezco. Su cuerpo parece emanar tanto calor que me recuerda a los días soleados donde sólo hay risas y calma.
Me pierdo en sus brazos llorando por lo que yo siento que es una eternidad hasta que me duermo y siento cómo nos movemos haciéndome remover un poco y Axel me acaricia el cabello dándome pequeños besos en la cabeza haciendo que me quede quieta disfrutando del contacto que él crea para luego sentir como me apoyan en una superficie blanda, pero cuando abro los ojos buscándolo lo veo quitándose la camisa y el sentimiento de calma vuelve a mí con facilidad.
¿No han sentido que luego de que todo parece traicionarlos incluso su mente cuando no puede soportar todo lo que le tiran hay alguien que calma el frío aunque sea un poco?
Es como si de pronto en alguna parte de este inmenso universo hubiera precisamente un campo donde el dolor en el pecho por sentir tanto no existiera, al igual que esa sensación que te llena la piel y te hace pasar tus manos freneticamente intentando quitar algo que sale de tu mente hasta tus impulsos nerviosos y te hace sentir que la piel no es tuya y quieres arrancartela pensando que así se irá el dolor qué tienes entre el pecho y la espalda.
Bueno, eso es Axel Meyer para mí. Su cercanía parece aire fresco sobre las heridas que tengo, aún no alcanzo a divisar todo lo que desprende de él, pero la calma a la que me induce con su sola presencia es algo que neutraliza a mis demonios haciéndolos arrodillarse frente al diablo qué me recuerda una y otra vez que soy la reina no importa el lugar donde esté.
Termina de quitarse la camisa y noto como se acomoda a mi lado en la oscuridad de la noche.
- Pensé que estabas durmiendo - susurra abrazándome hasta dejar que mi cabeza se apoye en su brazo
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Caos
Roman pour AdolescentsYo no estaba buscando nada, hasta que la nada chocó conmigo en la acera de la calle de una cafetería concurrida. De todas las personas que tenía que arrollar, es precisamente él, el cuñado de mi hermana, el egocéntrico alemán de más de un metro oche...
